El ministro francés de Economía, Nicolas Sarkozy, dijo ayer que no será "el hombre que dividirá la derecha" en respuesta a la advertencia que le lanzó Jacques Chirac y continuará en el Gobierno mientras tenga "la confianza" del presidente.

"No seré ni hoy ni mañana el hombre que dividirá a la derecha", aseguró Sarkozy ante 800 militantes de la gobernante UMP en La Baule (oeste) en su primer acto público después de que Chirac le llamase al orden en su tradicional alocución televisada del 14 de julio.

Según el más popular y enérgico político de la derecha francesa, que no oculta sus aspiraciones al Elíseo en 2007, "no habrá guerra porque yo no la haré. Tenemos mejores cosas que hacer que dedicarnos a arreglar cuentas entre nosotros".

"El presidente de la República ha dicho lo que pensaba (...). Yo, por mi parte y en el interés de todos, no diré una palabra más" porque "no se construye el futuro marcando un gol en propia puerta", añadió Sarkozy, con un tono más moderador del habitual.

"Mientras tenga su confianza, continuaré" señaló.