Diez muertos y cuarenta heridos dejó ayer un nuevo atentado con coche bomba en el centro de Bagdad, en una de las entradas de la llamada "zona verde", que acoge las embajadas de EEUU y el Reino Unido, así como las oficinas del Gobierno provisional.

El primer ministro iraquí, Iyad Alaui, visitó la zona del ataque, donde confirmó a los periodistas la cifra de víctimas y reiteró que su Gobierno está decidido a seguir adelante con sus planes para eliminar el terrorismo y restablecer la seguridad en el país.

Alaui consideró que el nuevo atentado es una "respuesta" de los insurgentes tras la campaña iniciada recientemente por las fuerzas de seguridad iraquíes para detener a supuestos terroristas y delincuentes en la capital.

El coche bomba hizo explosión pasadas las nueve de la mañana, momento en el que decenas de vehículos y una gran cantidad de personas hacían cola para entrar en la "zona verde", cuyo recinto comprende 8,5 kilómetros cuadrados y está fuertemente defendido por bloques de cemento de tres metros de altura y varías compañías de soldados de EEUU.

"Aplastaremos a estos terroristas", dijo el jefe del Gobierno provisional, quien explicó que tres de los muertos eran miembros de las fuerzas de seguridad iraquíes y el resto civiles que esperaban su turno para solicitar un empleo.

"Se trata de un ataque contra el pueblo iraquí y llevaremos a los criminales ante la justicia. Estamos seguros de que se trata de una respuesta a las detenciones de los dos últimos días", dijo Alaui.

Incendiados varios vehículos

El nuevo atentado causó la destrucción de varios vehículos civiles, y según dijeron varios testigos en el lugar de los hechos, "tres coches estaban ardiendo y sus ocupantes se quemaban dentro".

"En cuanto pudimos los sacamos. Conseguimos rescatar tres cuerpos que estaban completamente calcinados", dijo un testigo que sobrevivió a la explosión.

Por otra parte, la policía iraquí detuvo a un grupo presuntamente vinculado a Al Qaeda, en la ciudad de Nayaf, informaron ayer fuentes policiales iraquíes.

El director de la Policía de Nayaf, Ghaleb al Yazaeri, citado por Al Yazira, indicó que la célula terrorista fue detenida en redadas emprendidas por las fuerzas de orden y la Guardia Nacional en varios barrios de la ciudad.

Ghaleb aseguró que el grupo de Al Qaeda está involucrado en el atentado que mató en agosto del año pasado al ayatolá Mohamed Baker al Hakim, el anterior líder de la Asamblea Suprema de la Revolución Islámica, cuando este salía de la mezquita mausoleo del Imam Ali de Nayaf.