El primer ministro israelí, Ariel Sharon, ordenó ayer que continúe la construcción del muro de separación en Cisjordania amparándose en un reciente dictamen del Tribunal Supremo, informó anoche el diario israelí Haaretz en su página de Internet.

Esta orden de Sharon se produce tras la sentencia del Tribunal Internacional de Justicia (TIJ) de La Haya, que el pasado viernes declaró ilegal el muro y pidió su desmantelamiento. El Tribunal Supremo de Israel resolvió el pasado 30 de junio que la construcción del muro en Cisjordania por razones de seguridad era legal.

Pero destacó que debía existir un equilibrio entre las consideraciones de seguridad y las necesidades de los palestinos y que dicha proporción debía ser mantenida, incluso si eso significaba cambiar el trazado por otro que provea de menor seguridad a los ciudadanos israelíes.

Por otra parte, el secretario general de las Naciones Unidas, Kofi Annan, instó ayer a Israel a respetar el veredicto emitido por el Tribunal Internacional de La Haya, que declaró ilegal el muro que construye en Cisjordania.

"Pienso que la decisión es clara. Mientras aceptamos que el Gobierno de Israel tiene la responsabilidad y la obligación de proteger a sus ciudadanos, cualquier acción que adopte debe ser de conformidad con la ley internacional y tiene que respetar los intereses de los palestinos y de Israel como poder ocupante", dijo Annan en Bangkok a los periodistas.

Annan añadió que el Tribunal de Justicia de la Haya entregará un informe la Asamblea General de las Naciones Unidas.