El presidente portugués, Jorge Sampaio, optó finalmente ayer por dar continuidad en el Gobierno a la coalición de centro derecha, para solucionar la crisis creada días atrás por la dimisión de José Manuel Durao Barroso como primer ministro, que será nuevo titular de la Comisión Europea.

En un mensaje a la nación, Sampaio descartó la disolución del Parlamento y un adelanto de las legislativas, en aras de la "estabilidad nacional", y dijo que encargará formar un nuevo Ejecutivo a la coalición de centro derecha en el poder, encabezada por el líder centrista Pedro Santana Lopes.

Esta, formada por el centrista Partido Social Demócrata (PSD) y el derechista Partido Popular (CDS-PP), le garantizó la estabilidad y el cumplimiento del programa de Gobierno con el que ganó las elecciones de marzo de 2002.

Por ello, el presidente juzgó que la opción menos apropiada para el interés nacional era el adelanto de elecciones, que reclamaba la izquierda en pleno. En su anuncio, difundido por radio y televisión, Sampaio dijo que había tomado su decisión "por convicción y coherencia", pese a reconocer que no agradará a muchos portugués.