Al menos cuatro policías murieron y una decena resultaron heridos en un tiroteo registrado ayer, entre un grupo de insurgentes y soldados de EEUU y agentes de seguridad iraquíes en una céntrica calle de Bagdad. Además, cuatro marines perdieron la vida en el tiroteo con los rebelbes en la provincia de Al Anbar, al oeste de Bagdad, en combates contra las milicias de Al Qaeda en el país.

El enfrentamiento tuvo lugar en la calle Haifa, sobre la que helicópteros militares estadounidenses volaban en la mañana de ayer a baja altura.

"Eran muchos insurgentes. Cuando los policías les rodearon se subieron a uno de los edificios más altos y continuaron disparando desde allí", dijo Sami al Sujeir, un residente de esa concurrida calle a orillas del Tigris.

Varias explosiones de granadas e intenso fuego de fusilería se escucharon en los alrededores de esa calle, una de las principales de Bagdad, durante más de una hora y media.

El Ejército estadounidense cerró con carros de combate y vehículos todoterreno los alrededores, lo que provocó kilométricos atascos en el centro de la capital.