Durante los cerca de siete meses que permaneció bajo custodia de EEUU, el depuesto presidente de Irak, Sadam Husein, dio muy poca información de utilidad para sus captores, informó ayer el periódico The New York Times.

De acuerdo al testimonio de funcionarios que estuvieron involucrados en la captura e interrogatorio de Sadam Husein, el ex dictador dio escasa información respecto a los asuntos que más le interesaban a los investigadores: los programas de armas de destrucción masiva de su gobierno y la resistencia en la posguerra.

Pese a ello, Husein hizo algunos comentarios inusuales sobre la invasión de Kuwait en 1990 y sobre un asesinato cometido por su hijo Uday. El ex dictador iraquí dijo en una ocasión que la invasión de Kuwait se llevó a cabo para mantener ocupado a su Ejército, lo que a juicio de uno de los agentes que tuvieron conocimiento de esa declaración, indica que Husein desconfiaba de lo que pudieran hacer las tropas iraquíes si permanecían inactivas, explica el diario.

En otra ocasión, durante su cautiverio, Sadam Husein relató a sus captores cómo su hijo Uday había dado muerte a golpes a una persona que lo había molestado con música a volumen muy alto.

Tras el incidente, el ex gobernante tuvo a su hijo durante un tiempo en cautiverio y solo, para darle una lección, según explicó.

Casi ningún dato

Pese a estas declaraciones, según dijo al periódico un funcionario de la autoridad de ocupación, "obtuvimos muy poco, yo diría casi nada" de datos. El jueves, durante su comparecencia, Husein le dijo al juez que estaba sorprendido de ser acusado de la invasión de Kuwait, puesto que "todos saben que Kuwait es parte de Irak".

Sadam Husein permaneció en un principio bajo la vigilancia de la CIA, y más tarde, cuando se hizo claro que no cooperaría con sus captores, el ex dictador quedó bajo custodia del FBI.

Durante su detención, Sadam Husein, quien habla inglés, se limitó a hablar únicamente en árabe.

Sus guardias eran miembros de una división puertorriqueña del Ejército y tenían órdenes de hablar únicamente en español en presencia del prisionero.

El periódico explica que en el interrogatorio del ex dictador no se utilizaron métodos coercitivos físicos, pero que sí algunos trucos psicológicos, como preguntarle durante varias horas sin interrupción y luego dejarlo sólo algunos minutos antes de continuar con las preguntas.

Por otra parte, el ministro iraquí de Justicia, Malek Dohan al Hasan, dijo ayer que Sadam recuperará su libertad si no hay pruebas concluyentes en su contra. "Sadam Husein será puesto en libertad inmediatamente en caso de que no se dispongan de las pruebas que respalden las acusaciones que se le imputan", recalcó Hasan.