El Ejército israelí ha establecido una zona de "seguridad" en la franja de Gaza, donde en las últimas 48 horas ha matado a siete palestinos, entre ellos un niño de nueve años y un adolescente.

La llamada "franja de seguridad" incluye al pueblo palestino de Beit Janún, al noroeste de la franja de Gaza, y su objetivo es impedir ataques con cohetes Al Kasam desde ese territorio por la resistencia palestina contra Israel.

Un joven de Beit Janún, y el niño de 9 años, Omar Zaharán, perdieron ayer la vida en disparos de las tropas israelíes.

El niño murió en medio de un tiroteo en la ciudad de Rafah entre soldados y militantes palestinos después de activar estos una carga explosiva, sin consecuencias, contra un tanque israelí.

La creación de esa franja de seguridad forma parte de las operaciones militares israelíes iniciadas el pasado lunes en Beit Janún, en respuesta a un ataque de la Resistencia islámica (Hamas) contra el pueblo cercano israelí de Sderot, donde causó dos muertos: un niño y un hombre.

Los tanques israelíes han cercado la zona, dentro de la cual quedó aislada el área urbana de Beit Janún. Después de destruir parte de las vías de acceso al pueblo desde otros puntos del territorio de Gaza -rodeado desde hace años por una valla alambrada-, las fuerzas israelíes arrasaron esta madrugada centenares de olivos, según fuentes palestinas.

El ministro de Defensa Shaul Mofaz anunció a jefes militares con los que se reunió en Tel Aviv que la "Operación defensa en primera línea" se prolongará durante largo tiempo y que "si fuese necesario hasta el día de la desconexión", en alusión al plan del primer ministro, Ariel Sharon, para evacuar al Ejército y los asentamientos judíos de Gaza, según informó el diario Maariv.