23 de enero de 2019
23.01.2019

Boss Gaming, pasión mallorquina por los deportes electrónicos

Matías Ferrer, Álvaro Vigara y Javier Robles fundaron en 2017 un equipo de videojuegos dirigido por gente de la isla

23.01.2019 | 18:45
Álvaro Vigara y Matías Ferrer, dos de los fundadores de Boss Gaming

Hace años que los videojuegos dejaron de ser exclusivamente entretenimiento para convertirse en una pasión. Matías Ferrer, Álvaro Vigara y Javier Robles, tres jóvenes mallorquines enamorados de este mundo decidieron crear en diciembre de 2017 Boss Gaming, un equipo de deportes electrónicos.

Todo empezó con una idea de Matías Ferrer, más conocido como Reykob 7.0, youtuber con más de 100 millones de reproducciones en su canal y casi un millón de seguidores. "Mi canal se centraba en subir contenido de Clash Royale -videojuego para móviles- y viendo el crecimiento que tenían los deportes electrónicos decidí empezar un proyecto junto a amigos como Álvaro. Decidimos empezar con un equipo de Clash Royale porque era lo que tocábamos cada día", explica. "Después de conseguir unos cuantos jugadores y de tener una buena imagen corporativa llegó Javier para aportar todos los conocimientos que a nosotros nos faltaban. Facilita mucho el trabajo que todos los que dirigimos el equipo seamos de Mallorca", asegura.

El sentimiento de pertenecer a las Islas Balears es algo que cuida Boss Gaming. "Nos gusta mucho el talento que hay en Baleares en el mundo de los videojuegos. Es verdad que tenemos jugadores de la península en nuestros equipos, pero contamos con jugadores de las islas en nuestra cantera de Clash Royale y en nuestro equipo principal de Fortnite. Estamos muy atentos a los nuevos jugadores que aparecen aquí, no solo porque son buenos, sino porque queremos tener un trato cercano con ellos, que nos conozcan y sepan quién trabaja con ellos. La distancia de un ordenador o de un teléfono móvil muchas veces crea desconfianza", afirma Álvaro, mánager deportivo de Boss Gaming.

La distancia que provocan los deportes electrónicos es un problema para conseguir compromiso y fidelidad. "El mundo de los deportes electrónicos crea la barrera de la distancia. Muchas veces no conoces en persona a uno de tus jugadores y se viven muchas situaciones incómodas, como que un jugador abandone tu equipo sin avisar o tenga malas contestaciones a un entrenador, algo que puede ser impensable en un vestuario de fútbol", asegura Álvaro mientras afirma que este hecho se puede combatir siendo más cercano al jugador. "Muchos jugadores llegan y nos dicen que nunca han hablado con la directiva del equipo. En Boss Gaming los jugadores, entrenadores, analistas y dirigentes estamos en un mismo grupo, riéndonos, haciendo bromas, mejorando día a día... Con el tiempo se sienten parte de la familia, sienten un arraigo con el equipo".

Ese sentimiento de familia y de complicidad ha dado resultado a Boss Gaming. Pocos meses después de su fundación lograron clasificarse para una de las competiciones más importantes de Clash Royale, la RPL Europa. "Clasificarnos fue algo increíble. No nos lo creíamos. Todos trabajamos mucho para lograr entrar en la RPL. Solo 16 equipos de toda Europa lo lograron y nosotros éramos uno de ellos. Lo hicimos con unos jugadores y un cuerpo técnico poco mediático, pero con una calidad deportiva y humana tremenda. Aprendimos mucho de esa experiencia", cuenta Álvaro con una gran sonrisa en su rostro.

"En la actualidad tenemos más secciones. Una de Brawl Stars -videojuego para móviles- que compite en la mejor liga nacional y donde conseguimos clasificar a dos equipos entre los 32 mejores del mundo en un torneo organizado por ESL y una de Fortnite con dos chicos mallorquines con un talento increíble", afirma.

Para poder mantener todas las secciones y trasladarse a los presenciales que se realizan en la península es importante la ayuda de patrocinadores y colaboradores, algo complicado de encontrar en este sector. "Es difícil que las empresas apuesten por un equipo de deportes electrónicos, pero cada vez se van acercando más. Este mundo está lleno de jóvenes, un público siempre demandado por las marcas y que los deportes electrónicos atraen con facilidad", destaca Javier.

Fuera de lo deportivo, otro de los temas que más trabaja Boss Gaming son los eventos. Matías es el encargado de organizarlos y los considera esenciales para la comunidad. "El problema de estar en Mallorca es que los grandes eventos se realizan en la península y aquí se hacen pocas cosas. Nosotros intentamos organizar quedadas y torneos para que la gente de la isla a la que le apasionan los videojuegos pueda compartir su pasión con otras personas más a menudo. Hace un mes estuvimos en los Gaming Days, pero hasta el próximo año no habrá un evento igual de grande. Consideramos que los videojuegos tienen un apartado social muy importante que se tiene que aprovechar", explica. "Este 2 de febrero hacemos un torneo de Fortnite y una quedada de Brawl Stars en Jungle Gaming. Confiamos en que venga gente y podamos pasar un día bastante divertido".

Este año está marcado en rojo para los chicos de Boss Gaming. Matías, Álvaro y Javier coinciden en una cosa. "2019 será nuestro año".

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook