Caso noos

Doña Cristina aguanta el tipo

Probablemente la Infanta será exonerada de responsablidad en Aizoon, pero su marido se enfrentará a una elevadísima condena

09-02-2014TuentiMeneame

FELIPE ARMENDÁRIZ Doña Cristina de Borbón y Grecia aguantó ayer el tipo: declaró durante casi siete horas ante un juez experto interrogador y no se salió del guión marcado por sus abogados.

La hija del Rey proclamó su inocencia e ignorancia, pero tanto se quiso apartar de la marca maldita Aizoon que ha dejado a su esposo, Iñaki Urdangarin, a los pies de los caballos.

El primer acierto de la duquesa de Palma fue bajarse del coche y entrar a pie en los juzgados. Llegó, sonrió y saludó a la prensa, aunque sin el clásico gesto real de movimiento de muñecas. No hubo paseíllo, pero no se censuró su imagen, algo que hubiese sido una afrenta a la opinión pública no solo española, sino mundial.

Su segundo punto positivo lo consiguió durante el prolijo interrogatorio: siguió las pautas marcadas por sus abogados y se dejó acariciar por las suaves preguntas del fiscal y de la abogada del Estado.

Como estaba previsto, no quiso contestar a las acusaciones populares ni al abogado de Diego Torres, que la habrían sacado de quicio con cuestiones muy incómodas para ella.

La Infanta vino a decir lo que tenía que decir, ni una coma más, ni una coma menos.

Los socorridos no lo sé, no me consta, no le recuerdo, de eso no me ocupaba yo, sirvieron de escudo a la imputada que, fiel a la tradición familiar, se despidió de funcionarios y abogados con un apretón de manos.

Seguramente, al juez Castro no le convencieron las evasivas de la Infanta, pero tarde o temprano tendrá que optar por exculparla o abrir el camino a su acusación. Esta opción se presenta muy peliaguda, por decirlo de una manera suave.

Probablemente, la esposa de Urdangarin será exonerada de responsablidad en Aizoon, pero su marido se enfrentará a una elevadísima condena y a un juicio, donde hará el papel de culpable con mala suerte.