Premis Diario de Mallorca 2017

Sobre los Premis Diario de Mallorca

Joan Buades - ABOGADO DIRECTOR DE BUFETE BUADES

28-06-2017Meneame

Cómo han pasado los años,
cómo han cambiado las cosas,
y aquí estamos lado a lado,
como dos enamorados,
como la primera vez.

Como han pasado los años,
las vueltas que dio la vida,

Habrán pasado los años,
pero el tiempo no ha podido,
hacer que pase lo nuestro.

No es la primera vez que cito algunas estrofas del bolero de Rafael Ferro y Roberto Livi, que inmortalizó Rocio Durcal (una de las intérpretes favoritas del gran Gustavo Dudamel), ya que me parecen especialmente adecuadas para expresar la vigencia de las más variadas cuestiones.

En 1993, Diario de Mallorca creó los premios que llevan su nombre, antaño llamados Importantes, destinados a reconocer la trayectoria de las más variadas personas, instituciones, entidades o colectividades con proyección y relevancia para la sociedad civil mallorquina. Año tras año, desde 1993 hasta 2008, el acto de entrega de los galardones constituyó un destacado encuentro de la sociedad mallorquina, reunida para reconocer a los elegidos, su quehacer, trayectoria y aportación. La crisis, la maldita crisis, que nos ha asolado la última década, y las obras en el entorno del periódico motivaron la suspensión de los premios, de igual manera que aconteció con multitud de eventos que se celebraban a lo largo y ancho del territorio español.

En 2017, Diario de Mallorca ha decidido retomar la entrega de sus premios y con ello el reconocimiento a diversos miembros de la sociedad civil; debemos congratularnos por esa determinación que entronca con un pasado no tan lejano.

Y precisamente en ese contexto resultan actuales las estrofas citadas, ya que habrán pasado los años, habrán cambiado las cosas, la vida ha dado vueltas, pero el tiempo no ha podido hacer que los premios de Diario de Mallorca hayan perdido sentido o vigencia.

He tenido oportunidad de revisar el listado de los sucesivos premiados y es de justicia reconocer que en los quince años que se vino concediendo, lo mejor y más representativo de la sociedad civil mallorquina ha sido objeto de reconocimiento. La transversalidad de los premiados, su imbricación en la sociedad «del carrer» y el acierto en su elección merecen ser destacados.

No procede citar, uno a uno, a los premiados, más de ciento cincuenta, pero si, a título de ejemplo, señalar que en su primera edición se galardonó al recientemente fallecido Pedro Meaurio, que tan buen recuerdo nos ha dejado. En el año 2000, se premió a un jovencísimo Rafael Nadal que, si bien apuntaba maneras, nadie hubiera vaticinado que iba a ser el deportista más importante de la historia del deporte español. En los años 1994 y 1995 se reconoció a los añorados Margarita Retuerto y Félix Pons, ejemplos de comportamiento ético y servidores del Estado intachables. En 1997, se premió al RCD Mallorca, en un momento en que se iniciaba su más brillante etapa deportiva y social, contrapunto de lo que está aconteciendo veinte años después, sumido en una crisis sin precedentes. Comprobamos reconocimientos a empresarios de raza tales como los fallecidos don Vicenç Rotger y don Jordi Rosselló «Roxa», de imborrable recuerdo. Y así, año tras año, personas físicas, corporaciones de la más variada índole, instituciones, movimientos sociales, artistas y ONG´s que, con su callada pero meritoria labor, han cubierto espacios que las Administraciones Públicas no han sabido, podido o querido responder. Todos ellos, en igualdad de rango y sin categorías, han sido llamados a ser premiados. Anecdóticamente, recuerdo que, en un tórrido día de verano de 2003, se entregó el galardón al rey Juan Carlos, otrora no emérito sino entregado de lleno a su quehacer, quién, con su simpatía, convirtió un acto rígido y formal en un encuentro entre amigos.

Gracias Diario de Mallorca por apostar por los ciudadanos, por reconocer que nuestra sociedad civil es robusta, de amplia base, potente y que, si bien siempre mejorable, nos permite tener un fundado orgullo de pertenencia. Y junto a ese agradecimiento, un ruego, mantener los premios año a año, reconocer a quienes, objetivamente, lo merecen y convocar a los mallorquines a sumarse al proyecto común que nos une ya que el fortalecimiento de la ciudadanía y de la sociedad civil es el punto de anclaje que nos debe lanzar a un futuro mejor y más justo.