Liz y Moncho: conversaciones Baby Boomer vs Millennial

Sentamos a dos personas de diferente edad, género, estatus, profesión... Podría parecer que la brecha generacional es tan abismal como 25 años y muchas incógnitas entre dos mundos casi "contrapuestos". Pero la realidad es que Liz y Moncho tienen muchos más puntos en común que todo aquello que les separa. ¿Cómo ven ellos su futuro?

por Atala Martín | BeContent

Sobre el trabajo

Moncho estudió Publicidad y ahora trabaja como diseñador gráfico; Liz es Técnico en Artes Gráficas y ahora trabaja en un portal inmobiliario. Moncho asegura que hasta hace poco estaba muy explotado y que ha trabajado o con becas o por poco dinero. Liz sabe que eso no pasaba cuando comenzó su carrera laboral, sin embargo los tiempos son otros y actualmente su poder adquisitivo ha cambiado.

Ambos coinciden en que la formación es fundamental para acceder a un puesto de trabajo y que es mejor trabajar en algo que te gusta, aunque cobres menos, que trabajar en algo que no te gusta y cobrar más. Al parecer el dinero no lo es todo… pero ciertamente es necesario para vivir con tranquilidad.

Ocio y compras online

Liz es muy fiestera, pero también le gusta leer a los clásicos (Claudio, Escipión…). Ella misma se considera una “friki” de la historia de Roma, Grecia y Egipto y le encanta hacer senderismo. A Moncho le gusta también salir con amigos, las exposiciones y el cine. Liz hace la compra de comida semanal por internet, también contrata por internet los viajes… pero cuando va a comprar ropa prefiere tener ella misma la experiencia de probársela. Moncho, sin embargo, lo hace todo online excepto la compra. A él le gusta más ir al mercado y tocar lo que luego va a comer.

Sobre el ahorro

Sí, los dos son conscientes de que son un tanto derrochadores. Sin embargo saben que el ahorro es importante de cara al futuro. Prefieren vivir el día a día. Con un ojo en el presente sin perder la perspectiva de lo venidero. Por su edad, Moncho asegura vivir en un “futuro algo incierto”. Liz, por su parte, recomienda a Moncho lo importante que es ahorrar sin dejar por ello de vivir.

Pese a la declaración inicial de ambos, tanto Moncho como Liz confiesan que están ahorrando. Liz comenta que ahora que gana menos, tiene más capacidad de ahorro que cuando ganaba más. Y es que “a veces la vida te da un revés y es cuando te das cuenta de que tenías que haber ahorrado un poquito”.

Sobre el futuro

A la pregunta de cómo os veis dentro de quince años, ambos se muestran realmente optimistas y positivos. Liz “se ve”… que no es poco, y se ve en Málaga, cerca del mar, con amigos. Y le gustaría viajar mucho. Poder tener algo de dinero para darse algún capricho como un par de viajes al año. Moncho se considera algo idealista y le gustaría centrarse en algo artístico por lo que pueda ser reconocido. Tener su propia agencia y ser el dueño de su vida.

A Liz le preocupa que aún está pagando una hipoteca en la que se metió y se trata de una cantidad alta. Y le gustaría saber que tendrá estabilidad en el trabajo, como la que tuvo durante muchos años. Por su parte, Moncho se muestra algo preocupado porque ve que suceden cosas que nunca pensó que sucedieran: en la política, la economía, problemas como el terrorismo, el cambio climático. Son problemas acuciantes que inquietan a Liz y a Moncho.

Liz y Moncho sobre la jubilación

Moncho lo ve lejano y nunca se ha empapado del tema, mientras que Liz asegura tener un plan en el banco y que empieza a preocuparle este asunto. Entre risas, los dos son conscientes de que el futuro siempre llega y que hay que tener previstos este tipo de avatares. Liz está convencida de que el sistema de pensiones nos llegará porque nos lo merecemos, pero que seguramente no será tan boyante como el que hemos vivido con nuestros padres. Sin duda para ella, tener un plan de pensiones te obliga a pensar en el futuro y es realmente importante para evitar lo que la vida le ha enseñado, y es que todo puede cambiar de un momento a otro.

“Hay que hacer algo un poquito complementario”, asegura Liz, y Moncho apuntala que “¡sin duda, voy a empezar a pensar en esto ya!”.

Liz y Moncho viven el presente, aprenden del pasado – el propio y el de quienes les rodean- y organizan su futuro. Les separan 25 años pero esta brecha generacional se difumina al hablar de aficiones, gustos, preocupaciones y ambiciones. El “carpe diem” –disfrutar el momento- es su guía, pero no tienen reparos en proyectarse en el futuro y hablar de sus sueños e ideales. Es imposible predecir lo que sucederá y siempre hay “sorpresas”, coinciden, pero tanto en el ámbito personal como laboral fijarse unas metas claras y un plan de acción es vital para reducir la incertidumbre y alcanzarlas. El ahorro destaca dentro de este plan de acción pero, ¿ahorrar exactamente para qué? Los viajes, la vivienda, y de nuevo, el futuro. La jubilación merodea sobre sus cabezas. Liz ya ha tomado cartas en el asunto, la ve más cercana. Moncho, a pesar de su juventud, reflexiona y apunta la importancia de ir centrando el foco sobre esta parcela de su vida. Porque a todos nos llega y mejor estar preparados.

Si tú también vives el presente con la vista puesta en tu futuro, a través de la web segurosypensionesparatodos.org podrás enriquecer tu cultura financiera y responder a cuestiones clave como ¿a qué edad me podré jubilar?, ¿qué son las pensiones públicas?, ¿por qué necesito ahorrar si ya cotizo?,… Preguntas que interesan a todos y que no entienden de diferencias de generación y edad.

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