¿Sabes lo que cuesta la estafa a un seguro?

Deberíamos empezar diciendo que esto es como Hacienda, que somos todos; o lo que es lo mismo, quien estafa a su seguro nos estafa a todos, ya que las compañías de seguros invierten mucho dinero tanto en la detección como en los pagos de indemnizaciones que no les corresponden por los distintos fraudes que se cometen, dinero que luego repercute en nuestras primas. Para Fundación MAPFRE, el fraude atenta directamente contra el principio de solidaridad y tiene efectos perjudiciales no solo para las entidades aseguradoras, también para nosotros, pues el reparto de los daños lo pagamos entre todos los asegurados.
Para muestra un botón, y es que solamente los fraudes al seguro del automóvil cuestan a las aseguradoras 833 millones de euros anuales.

por Atala Martín | BeContent

Aun así, estos casos suelen ser curiosos y merecen una mención por la cantidad de creatividad derrochada. Veamos:

1.

Un venezolano llega a Castellón en 2005 para trabajar como fontanero, hasta que llega la crisis y en 2009 pierde su empleo. Entonces decide regresar con su mujer a Venezuela donde es atracado brutalmente. En el forcejeo sufre la amputación de varios dedos, lo que le impide continuar trabajando. Lo curioso es que antes del viaje había contratado cinco seguros de vida y accidentes distintos con capitales muy elevados.
La investigación pericial determina que la narración de los hechos es incompatible con sus heridas.
Además, el asegurado mantiene que tras la amputación condujo 16 kilómetros hasta un hospital. Algo muy extraño porque había otros dos centros médicos mucho más cerca de donde se produjo el atraco.

El juez le denegó el millón de euros que reclamaba a varias aseguradoras, entre otras cosas porque sus heridas eran incompatibles con la versión que el afectado contó al llegar a España.

2.

Cuatro miembros de una familia de Ourense eran continuamente atropellados por diferentes coches que salían marcha atrás.
¿Casualidad? Los atropellados nunca parecían sufrir daños a priori, pero los conductores de los coches, azorados, avisaban a sus aseguradoras.
Era entonces cuando los “atropellados” comenzaban a quejarse de dolores de hombro, lumbares, manos... a veces solicitaban además permisos para intervenciones quirúrgicas.
En total, unos 24.000 € y el pago de gastos médicos.
En una ocasión, el perito médico se puso en contacto con la Guardia Civil y descubrió que cuatro miembros de la misma familia llevaban años simulando accidentes, declarando dolores al día siguiente del atropello.

3.

Un hombre joven suscribe en Navarra una póliza de vida de 150.000 euros en caso de muerte. El beneficiario era el padre y la póliza se contrata tan solo seis meses antes de su muerte, ocurrida supuestamente en Colombia. El tramitador del siniestro solicita la documentación oportuna para la gestión del expediente y la familia aporta todo mediante fotocopias autenticadas por notarios colombianos, por el consulado español y por un notario español. Lo que más sorprende al tramitador, en este caso, es la rapidez y facilidad con la que la familia reúne todos los documentos. Sobre todo porque algunos no son los habituales y porque todos ellos venían certificados. Demasiado perfecto para ser verdad.

Surge así la sospecha y se contrata a un gabinete de detectives que rastrean el origen de la documentación. El resultado de las pesquisas apunta a que el asegurado no ha fallecido y que los documentos fueron manipulados. La investigación logró destapar la existencia de una trama organizada que operaba en varios países, que reunía documentación y certificados originales para simular el fallecimiento de personas y reclamar así indemnizaciones por seguros de vida en España.

4.

Un empleado de una empresa pesquera tarraconense fallece en una explosión mientras rellenaba botellas de buceo. La aseguradora no tiene constancia de la desgracia hasta un año después, cuando la familia del fallecido les demanda. Reclamaban 90.000 euros aduciendo un deficiente estado del compresor como causa del accidente laboral. Pero la dirección de la empresa advierte que el siniestro se produjo fuera del horario de trabajo y que el empleado fallecido accedió a las instalaciones sin consentimiento, haciendo un uso privado de las mismas. De hecho, el trabajador tenía un negocio propio de inmersión deportiva. Los vídeos del circuito interno de vigilancia de la empresa lo verifican. Un análisis técnico demuestra además que la muerte se debe a un error humano durante la recarga de las bombonas.

5.

En Las Palmas, una aseguradora recibe una reclamación por daños en el muro perimetral de una vivienda por derrumbe debido a las lluvias. Se abre entonces el expediente del siniestro pero tras el peritaje se observa que el derrumbe se produce por un defecto de la construcción. Mientras tanto, la aseguradora recibe una carta con un informe pericial y un nombramiento de perito conforme el artículo 38 de la Ley de Contrato de Seguro. El documento recibido resultaba inusual y se decidió analizar con detalle. Fruto de ese análisis se identificó la misma firma del asegurado en otra designación reciente de perito para otro siniestro del mismo ramo y otra póliza de distinta titularidad. La comprobación permitió certificar que la firma que acompañaba la documentación era falsa.

6.

Una pareja que va de escapada de fin de semana romántico en un Porsche Cayman tiene un accidente de chapa. El coche sale de la carretera y la mediana marca todo el lateral derecho de la carrocería. El daño supone 14.000 euros, pero el coche estaba a todo riesgo. El propietario llama al seguro y tras siete minutos de conversación con la operadora y en un momento de espera, de fondo, se oye la frase: “Y en el último tramo…”. Esta frase encendió las alertas del agente encargado del caso. “Tramo” es un término que se emplea en las competiciones de rallies, no cuando uno hace escapadas bucólicas. Comienza así la investigación por foros internet de rallies celebrados por la zona en las mismas fechas en que ocurrió el accidente.

La consulta tiene éxito. A través de un hilo de conversaciones sobre seguros para competiciones deportivas se averigua que, efectivamente, hubo un accidente en el rally localizado. ¿Pero se vio afectado el mismo coche? Sí, un Porsche Cayman se salió de pista. ¿Y hay pruebas? Sí, incluso imágenes del Porsche Cayman forrado de pegatinas de la competición. El seguro de un automóvil excluye explícitamente los accidentes producidos en eventos deportivos. El dueño del Porsche lo sabía. Por eso, retiró todos los distintivos de la carrocería que delataban su participación en una carrera. Luego, volvió a colocar el coche en el mismo punto donde se salió de pista y llamó al seguro alegando que la colisión había sido producto de un accidente de circulación ordinario.

7.

En Toledo, una mujer se traslada todos los días a trabajar en coche con una amiga del trabajo. Un día, ambas mujeres sufren un accidente con otro vehículo en el que viaja una tercera mujer quien, casualmente, es la siguiente persona en la lista de empleo del consistorio para el que trabajan las tres mujeres. El caso resultaba extraño porque el golpe se produjo fuera del trayecto natural que une los domicilios de las implicadas con su lugar de trabajo. Al agente encargado del caso le llamó la atención la vinculación entre las accidentadas. Sus familias mantenían una cercana amistad y negocios en común. Pero lo más destacado era que, además de las tres mujeres, dentro de los coches estaban sus maridos y sus hijos.

Las pesquisas efectuadas por la compañía de seguros acumulan indicios suficientes para que la juez apruebe un interrogatorio de todos los implicados. Las contradicciones de los protagonistas fueron tan flagrantes que incluso no se ponían de acuerdo en cuántos y quiénes iban en cada coche, quién conducía en cada caso, donde fue la colisión…

Estos son sólo algunos casos, pero hay docenas al cabo del año que suponen que aquellos suscriptores de pólizas honrados, la inmensa mayoría, tengan que pagar más por la suya.

Para la Unión Española de Entidades Aseguradoras y Reaseguradoras (UNESPA), en 2016 aumentaron la cantidad de casos registrados de intento de fraude al seguro en España.

Consecuencias para el defraudador

Si se llegara a probar el fraude, no sólo se produciría una rescisión inmediata de la póliza sino que además la compañía de seguros incluiría al asegurado en una base de datos compartida con el resto de aseguradoras en el que se le daría trato de cliente fraudulento, con la consiguiente dificultad para encontrar una nueva aseguradora.

Penas legales

El delito de estafa aparece en el artículo 248 y siguientes del Código Penal, por lo que el estafador tiene que hacer frente, en función del engaño, a una multa económica y, en gran parte de los casos, a penas de cárcel. Como multa, el juez puede imponer al estafador las siguientes penas:

Si la cuantía de lo defraudado no excediere de 400 euros, se impondrá una pena de multa de uno a tres meses.

Para las consideradas estafas "comunes", aquellas en las que la cantidad defraudada sea de más de 400 euros, la multa será de uno a tres meses y la pena de cárcel oscilará entre los seis meses y los tres años.

Las grandes estafas (recogidas en el artículo 250) se castigarán con multas de seis a doce meses y penas de prisión de uno a seis años. Una gran estafa se considera aquella en la que, entre otros factores establecidos en el Art. 250, el valor de la defraudación está por encima de los 50.000 euros o afecte a un alto número de personas.

Además, en muchos casos quien paga las costas de los posibles juicios suele ser el demandante con lo que, una vez demostrado el fraude, éste suele salir caro para el defraudador.

Si quieres conocer más sobre ¿Cómo nos afecta el fraude en el seguro? en www.segurosypensionesparatodos.org encontrarás mas información.

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