16 de mayo de 2019
16.05.2019

Son Servera aspira a reeditar un pacto progresista estable por cuarta legislatura

La deuda del consistorio se ha visto reducida de forma espectacular

16.05.2019 | 00:03
La puesta en valor del patrimonio de Son Servera ha comprendido exitosas campañas arqueológicas.

Previa del 26M. Los gobiernos de izquierdas tienen su peso en la comarca del Llevant de Mallorca. Entre los retos de Son Servera, solucionar la falta de plazas de aparcamiento; resolver la gestión del polideportivo, y potenciar las marcas turísticas

El consistorio serverí afronta una nueva legislatura en la que podría repetirse un pacto progresista, bien con socios de partidos independientes, bien con la nueva formación Esquerra Oberta, que integran antiguos militantes de Més, Esquerra Unida o Esquerra, entre otros, o bien con la irrupción de Podemos.

Y es que la fórmula del pacto progresista lleva gobernando las tres últimas legislaturas, en las cuales han tenido que hacer frente al periodo de crisis económica, con unas arcas vacías después de los grandes proyectos afrontados por el PP, sin apenas subvenciones supramunicipales (nuevo campo de fútbol, nueva comisaría de Policía, etc.). Mientras que los progresistas han optado por mantener los servicios a los ciudadanos (limpieza, servicios sociales, cultura, etc.). Así, este año se espera poder aprobar la contrata que englobe los servicios de limpiezas, recogida selectiva y de residuos, para ofrecer mayores prestaciones y controlar el gasto en estos servicios.

La oferta cultural ha sido uno de los referentes de este último mandato, donde ha crecido una oferta musical con la Escola de Música i Dansa, también la oferta teatral y sobre todo la creación de la escuela de teatro para todas las edades, que en muy poco tiempo se ha consolidado.

La moratoria urbanística, aplicada a principios de década, ha marcado el crecimiento, ahora estabilizado y normalizado, después del boom del ladrillo con el gobierno popular y que ha facilitado un crecimiento acorde a las posibilidades del municipio.

La apuesta turística con el Consorcio turístico que forman los consistorios llorencí y serverí está empezando a dar su frutos, primero con la marca Cala Millor, con la que operan todos los núcleos turísticos de los dos municipios, hasta la actual y recientemente creada East Mallorca, a la que este año por primera vez se han unido Manacor, Artà y Capdepera. En el horizonte está seguir evolucionando en este aspecto que está dando buenos resultados en promoción turística.

Si la política patrimonial serverina no va más allá de las dos últimas legislaturas, hay que destacar lo trabajado con convenios con otras entidades, no solo para restaurar valores patrimoniales, sino para trabajar en el campo de búsqueda y estudio de la riqueza patrimonial: trabajos en asentamientos como Son Lluc o es Turó de ses Oliveres son un ejemplo. Sin duda, el quinquenio en el que se realizan estudios y prospecciones para saber cómo eran las civilizaciones que habitaron Son Servera, gracias al acuerdo con la Universidad de Washington, se ha convertido en la 'joya'.

Las reformas de barrios, tanto en zona turística como en el propio núcleo poblacional, han marcado las inversiones. Embellecimientos y mejoras de los servicios en zonas como Cala Bona, Cala Millor y actualmente en el núcleo del pueblo serverí, son ya una realidad, tras muchos años sin reformas profundas.

Las políticas económicas del pacto repetido en los últimas dos legislaturas, entre PSOE e Independents, han afrontado tiempos difíciles a causa de la crisis, aún así la deuda de la caja consistorial se ha reducido considerablemente y su previsión para final de año es que esté a un 20%, cuando ha llegado a tener un endeudamiento del 100%.


Puntos espinosos

Queda por solventar la gestión del polideportivo municipal, que arrancó con una contrata que resolvió la problemática que padecía el centro deportivo y que si no se arreglaba todo parecía indicar que estaba abocado al cierre, como pasó con muchas piscinas municipales de la época, pero la falta de control en el cumplimiento de la contrata está llevando a enfrentamientos con la oposición. Otro punto espinoso es la falta de aparcamientos en la zona turística, acentuado ello por la mala gestión con el solar que congrega unas 500 plazas en Cala Millor y que ha provocado que un grupo inversor se quede con la mitad para construir un supermercado y que agrave el problema de plazas de aparcamiento público en la zona.

Hasta ocho partidos competirán el 26M y muchos vecinos creen que la aparición de nuevas formaciones se traducirá en nuevos rostros de ediles. No en vano, los independientes, Esquerra Oberta, Podemos y ON-El Pi pueden tener la llave.

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