16 de mayo de 2019
16.05.2019

Catalina Cladera: "El debate con la saturación no está en limitar plazas sino en cambiar el modelo turístico"

Afirma que si preside la institución las políticas que se impulsen "tendrán una visualización más importante" que con Ensenyat

16.05.2019 | 00:03
Catalina Cladera: "El debate con la saturación no está en limitar plazas sino en cambiar el modelo turístico"

La única consellera socialista del Govern de Armengol que no irá al Parlament rechaza que su destino, la gestión insular, suponga relegarla y asegura que implica una responsabilidad mayor. De raíces payesas, nacida en sa Pobla en 1972, ha tenido en sus manos estos cuatro años las arcas autonómicas.

P ¿Qué haría como presidenta del Consell que no haya hecho Miquel Ensenyat?
R Me gustaría que la institución tuviera un liderazgo importante en toda la toma de decisiones que afectan a los mallorquines. Desde la presidencia es desde donde se marcan, de manera muy clara, las prioridades.

P ¿Eso no se ha hecho durante esta legislatura?
R Sí, pero me gustaría hacerlo de otra manera. O más que de otra manera, creo que si los socialistas están en la institución insular y en el Govern han de tener la presidencia para que las prioridades, las políticas que se gestionen, tengan una visualización más importante.

P La intención del PSIB es reeditar el Pacto de progreso. Eso significa que, salvo que Armengol renuncie al Consolat lo cual es poco probable, usted lo tendrá difícil para ser la presidenta del Consell, un cargo que previsiblemente será para otro socio del Pacto.
R ¿Por qué? Presidir el Govern no implica necesariamente no presidir el Consell. Dependerá de los resultados y de una negociación, pero nos presentamos para presidir el Consell, para marcar las políticas que consideramos importantes, evidentemente consensuadas con unos acuerdos de gobernabilidad.

P Ha sido una de las conselleras con más relevancia del Govern de Armengol y su gestión, sobre todo en el último año, ha estado en entredicho en cuestiones como la tragedia en Sant Llorenç, algunas de las oposiciones para la administración e incluso el REB por no llegar hasta donde deseaban.
R Ha sido un año complicado. He entendido otra cara de la política.

P ¿Todo eso ha influido para que se le retire de la política autonómica y se le pase a la insular?
R No veo que se me retire de la política autonómica, al contrario. Tener la oportunidad de liderar el proyecto para presidir el Consell es un reto y una responsabilidad mucho más grande que formar parte de una lista al Parlament. Sobre esos temas que me mencionaba, he estado en una Conselleria en la que me ha tocado lidiar con muchos asuntos y cuando se trabaja es lógico que alguien cuestione lo que haces.

P El Gobierno del Consell ha recibido duras críticas de las organizaciones ecologistas por su política viaria, con el desdoblamiento de Llucmajor a Campos como colofón.
R El modelo por el que tiene que apostar Mallorca es el de una movilidad sostenible, lo que pasa por fomentar el transporte público y por políticas para reducir el uso del vehículo privado. Hay que invertir el modelo conjuntamente con el Govern y que las carreteras no sean el eje de la política de movilidad. El eje de la sostenibilidad ambiental y la protección del territorio es fundamental, es el futuro de estas islas. En el caso del desdoblamiento de Llucmajor y Campos es un proyecto aprobado por unanimidad por todos los partidos, pero el modelo futuro no debe ser más carreteras de gran impacto en Mallorca.

P La saturación turística es un problema. ¿Usted es partidaria de poner límites?
R El turismo es el motor de nuestra economía, lo que nos permite generar y repartir riqueza. Es importante preservarlo, alargar la temporada, diversificar, ampliando otros productos distintos al de sol y playa. Hay que llegar a un equilibrio entre que el turismo sea ese motor económico y preservar el derecho a la vivienda en determinados núcleos donde es más complicado el acceso. Ese trabajo que se ha iniciado durante esta legislatura va en el buen camino. El debate no está en el número de turistas y de plazas, sino en cambiar el modelo de turismo.

P Plantea lograr en Mallorca un transporte público "coherente". ¿A qué se refiere?
R A uno que sea sostenible, de calidad, con suficientes frecuencias y líneas. El Govern ha planificado durante esta legislatura un plan de movilidad y la concesión del transporte de carretera que está a punto de licitarse. Las bases están puestas. En movilidad sería necesario un pacto de todos los partidos e ir reduciendo el uso del vehículo privado. Es una cuestión de Estado para Balears y que implica políticas a largo plazo.

P Después de su gestión como consellera de Hacienda, ¿cómo cree que encontrará las arcas insulares? ¿Tendrá que criticarse a sí misma?
R No. Estoy convencida de que desde Hacienda, entre otras cosas, hemos trabajado para que los consells tuvieran financiación suficiente. Ojalá cuando esté en la institución insular encuentre una consellera de Hacienda en el Govern que piense tanto en los consells como yo.

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