28 de abril de 2019
28.04.2019

Baleares reparte hoy sus ocho diputados que pueden ser clave en Madrid

Con las encuestas apuntando el equilibrio entre los bloques y dos de los escaños de las islas en el aire, 800.000 baleares están llamados a votar

28.04.2019 | 02:45
Baleares reparte hoy sus ocho diputados que pueden ser clave en Madrid

Balears puede decidir el futuro de España. En un escenario donde, salvo sorpresas, ninguno de los dos bloques configurados durante esta campaña pueden permitirse hacer ascos a un diputado, el reparto de los ocho escaños de las islas puede ser clave. A día de hoy, si las encuestas no han fallado, hay seis escaños prácticamente asignados en el archipiélago, pero todavía quedarían entre uno y dos en el aire. Con una mayor fragmentación que nunca, unos porcentajes de voto ajustados y un pronóstico incierto, 801.707 baleares están hoy llamados a votar.

En juego y a debate, casi todo, en unos comicios marcados por el protagonismo de la extrema derecha, en que la izquierda ha planteado que se decide entre avanzar o retroceder y en que la derecha lo ha planteado como una suerte de plebiscito al presidente Pedro Sánchez.

Quien parte a priori como favorito para ser el partido más votado en las islas es, precisamente, el partido presidencial, el PSOE. Si en las dos últimas citas electorales quedó relegado a la tercera fuerza, en ambos casos con dos diputados, hoy con esos mismos dos parlamentarios puede ser la primera fuerza. De nuevo serán Pere Joan Pons y la ibicenca Sofía Hernanz, que se mantuvieron en el 'no' a la investidura de Mariano Rajoy pese a la abstención de los suyos en 2016. Las encuestas coinciden en una subida del PSOE en Balears. Con 97.000 votos hace tres años, hoy se perfilan por encima de los 100.000 votos y con el mensaje del voto útil confían en concentrar el voto de la izquierda y poder conseguir un tercer diputado que enviar a Madrid.

La subida de los socialistas se vislumbra a costa de Podemos. Para el partido de Pablo Iglesias, que en 2015 y 2016 se convirtió en la primera a la izquierda en Balears con más de 117.000 votos, todas las encuestas apuntan a un retroceso. Cabe recordar que en esos últimos comicios concurrieron en coalición con Més. Sin los ecosoberanistas, la candidatura ahora encabezada por Antònia Jover parece tener garantizado un escaño y se encuentra peleando por repetir su segundo diputado, que esta vez correspondería a Lucía Muñoz. Confían en la remontada del final de la campaña.

La fragmentación amenaza al PP

Sin dejar la izquierda, Més sabe de la dificultad de obtener diputado en solitario y el principal objetivo es hacer marca de cara a las autonómicas del 26M. Sin embargo, la fragmentación todavía les permite soñar con Guillem Balboa llegando a Madrid, si logran desactivar el mensaje del voto útil y mejorar los 34.000 votos de 2015, si la subida del PSOE es más moderada de lo previsto y si el resto de fuerzas se concentran por debajo de los 70.000 votos.

La fragmentación amenaza especialmente el actual escenario de la derecha, en el que los 162.000 votos del PP en 2016 le permitieron ser primera fuerza y obtener tres escaños y Ciudadanos sumó 67.000 votos para lograr un diputado. Los 230.000 votos de la derecha se tendrán que repartir con Vox y también con El Pi, que no concurrió en 2016.

La incógnita del apoyo al partido de extrema derecha condiciona todos los pronósticos, pero todas las encuestas vaticinan una caída del PP que le dejaría por debajo de los 100.000. A todas luces, el PP tendría asegurados dos de los tres escaños que obtuvo, los de Marga Prohens tras relegar a María Salom al Senado y el del ibicenco Miquel Jerez, pero el barómetro del CIS se atrevió a darle sólo un escaño en Balears.

La caída del PP supondría la irrupción de Vox con al menos el escaño para Malena Contestí y una posible subida de Ciudadanos que le podría servir para competir por su segundo diputado además de Joan Mesquida. Los regionalistas de El Pi, que también buscan la marca, son los que más complicado tienen convertir al exlíder de la patronal de alquiler turístico Joan Miralles en la voz de Balears en Madrid. Su esperanza es amarrar los 33.000 votos que lograron en las autonómicas de 2015 y esperar a que la fragmentación haga el resto. Una hazaña nada fácil.

En la suma de bloques, los cuatro diputados que se reparte hoy la izquierda -dos PSOE y dos Podemos- y los cuatro que se reparte la derecha -tres PP y uno Ciudadanos- podría bascular fácilmente hacia el cinco a tres o el tres a cinco. Un escenario, este último, que ya tuvo lugar en 2011 con la mayoría absoluta de Mariano Rajoy a la que Balears aportó cinco diputados frente a los tres del PSOE. Hoy lo único seguro es que ese bipartidismo es historia.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook