02 de junio de 2019
02.06.2019
Business DMallorca
Las marcas en las pymes

El tamaño no importa

02.06.2019 | 02:45

Cuando pensamos en marcas, nos vienen a la mente grandes empresas. Sin embargo las marcas ya son necesarias en las empresas pequeñas y medianas, si lo que quieres es evitar competir solamente por precio e intentar destacar en el mercado para diferenciarte de tus competidores. Tu historia puede convertirse en una gran marca, puede inspirar, conectar y emocionar al consumidor. Cuéntala.

En un mercado tan cambiante y global es necesario empezar a conocer el proceso de creación y gestión de marca. Este proceso es conocido como Branding. Es una herramienta estratégica de diferentes etapas; análisis, estrategia, identidad, diseño, implementación y control. Para empezar a posicionar tu marca deberías definir bien quién eres, qué haces, cómo lo haces, por qué y para quién. Lo más importante es definir el posicionamiento, para encontrar nuestro lugar y ser el primero en la mente del consumidor. No es fácil definir y elaborar el posicionamiento de tu marca, pero es imprescindible. Inténtalo. Tu marca es la consecuencia de una estrategia. Si la gente no piensa nada de tu marca, no existe.

Tienes que entender una marca como un activo estratégico sinónimo de garantía para fidelizar a los consumidores, ya que son ellos los que harán exitosa tu marca. Tu marca no es para ti, es para tus clientes. Y para conseguir resultados; las relaciones públicas, la publicidad, la web, material promocional y la comunicación corporativa en general deberá definirse en relación a la marca que has creado. Crearás una comunidad en torno a tu marca. Can Joan de s'Aigo o Palma Futsal, empresas para las que trabajo, son un gran ejemplo a nivel local.

Seguramente ahora ya has entendido que el tamaño de tu empresa no es importante para empezar a invertir en tu marca y te preguntarás qué presupuesto hay que tener para empezar. Lo que debes tener en cuenta, es que para construir marcas con poco presupuesto es necesario tener muy buena planificación y saber hacía dónde quieres ir. Hace falta imaginación para lograr optimizar al máximo los recursos disponibles y deberás disponer de tiempo para llevar a cabo toda la estrategia.

El tamaño no importa
Para trabajar tu marca es importante entender al consumidor. Conocer a tus clientes mejor que ellos mismos se conocen. Ser interactivo y actuar con pasión por tu marca. Puedes hacerlo desde gerencia o delegarlo internamente en tu equipo de marketing. No obstante es recomendable contar con una agencia o consultoría especializada. Y tener en cuenta todas las fases necesarias, ya que construir una marca es un proceso formal de investigación, análisis, de estrategia que debe hacerse con una metodología profesional. Un sobrino o un cuñado que maneje el Photoshop no es suficiente para conseguir buenos resultados, a menudo incluso es contraproducente.

El crecimiento del negocio puede depender de tu marca. Desde el punto de vista legal, tener la marca registrada te va a dar como mínimo diez años de tranquilidad. Desde la óptica del consumidor, debes preocupare por cumplir la promesa de tu marca y asegurarte de que tus empleados la conozcan e interioricen porque de lo contrario ni el mejor anuncio en televisión podría salvarte. Y por último, a nivel empresarial puede darte la seguridad para alcanzar los beneficios del futuro.

El principal problema hay en las pymes es que no se invierte en la marca, normalmente no les preocupa demasiado a los empresarios diferenciar su imagen de marca de los otros competidores del sector. No tienen clara su filosofía de empresa, la esencia o los valores fundamentales para posicionarse en el mercado. No estoy hablando de tener un logotipo. La imagen de marca es mucho más que el logo de la empresa. Uno de los principales motivos que hace cerrar las pequeñas y medianas empresas en los primeros años de vida es la falta de diferenciación.

Invierte en cuidar tu marca. Tener una buena marca te ayudará a competir, incrementarás las ventas y te ayudará a ganar más cuota de mercado. No sólo reducirás la necesidad de competir sólo por precio, también darás a los empleados un sentido de propósito y tendrás más facilidad en la comunicación comercial. Ganarás confianza, aumentarás tu visibilidad, mejorará tu credibilidad y obtendrás más rentabilidad.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook