03 de marzo de 2019
03.03.2019
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Jaime Alguersuari: "La calzada será el imperio del más fuerte y el cementerio del más débil"

Este periodista, editor, campeón de motociclismo y promotor de eventos es una de las leyendas vivas del deporte del motor en nuestro país. Por sus pruebas han pasado los más destacados pilotos de las dos y las cuatro ruedas, y ha sido testigo de excepción de todo el movimiento del motociclismo desde hace más de medio siglo. Aunque toda esa experiencia le plantea, según dice, "cada vez más dudas"

03.03.2019 | 02:45
Jaime Alguersuari: "La calzada será el imperio del más fuerte y el cementerio del más débil"

—¿Cómo se le ocurre a un joven de 24 años, a mediados de los 70, fundar una revista de motos sin ningún capital?
—Pues todo empezó con una pasión desmedida por la motocicleta. Estudié periodismo, me crié en una familia de periodistas, y la fotografía fue uno de los elementos de comunicación más importantes para mí. Mi padre fue mi gran maestro, y con mi hermano, que superó al maestro, lo puse todo en marcha. Mi hermano, José María Alguersuari, fue el mejor periodista gráfico de La Vanguardia. Y como suelo mirar más allá de lo inmediato, me di cuenta de que solo con la revista no podría seguir adelante, ya que empecé sin ningún capital, solo con acuerdos personales. Entonces me dije que tenía que montar negocios alternativos ya que solo de la prensa no podría vivir.
—Parece que está usted describiendo la situación actual, y no la de hace 45 años.
—Exacto. Los grandes grupos editoriales están ahora mismo haciendo esto. Y así fue como me decidí a crear el Trial Indoor. El primer año fue gratuito, pero el segundo tuve que cobrar porque la situación era crítica. Pero, ¿sabes qué ocurrió? Que funcionó. Y funcionó porque se hizo con pasión. Y todo lo que se hace con pasión tiene más posibilidades de funcionar.
—¿Qué vino después?
—Después de crear la revista Solo Moto, a los dos años, nace el Trial Indoor, que alimentó a la revista. Y entonces me di cuenta de que solo con la editorial no podía ser, por lo que empezamos a fabricar cosas de manera imparable.
—¿Qué otros eventos siguieron al Trial Indoor?
—Muchos. Después del trial Indoor vino el supercross, el enduro, y todo en el Palau d'Esports de Barcelona, en el antiguo de la calle Lérida. Y cuando construyeron el Palau d'Esports olímpico, cambiamos la ubicación.
—También fue usted un destacado motociclista...
—Fui campeón de España de 50 cc. Gané las 24 Horas de Montjuic y gané las 24 Horas de Le Mans en el Bol d'Or. Todo eso fomentó un gran espíritu de velocidad en mí. Yo corría con el equipo Derbi y me peleé con Ángel Nieto, con Benjamín Grau, con Ricardo Tormo... Todos estos tíos que son iconos del motociclismo.
—¿Le llevó todo esto a crear el Criterium Solo Moto?
—Sí. Y como todo en mi vida, el Criterium Solo moto tenía un titular: "¿Quieres ser figura? Sígueme". Y ahí empezaron todos. Sito Pons, Jorge Martínez Aspar, Álex Crivillé, Sete Gibernau... Todos los que han sido los padres de los actuales, fueron los que lo empezaron todo. Y todo con un titular. ¿No crees que es como una novela?
—¿Cuál cree que fue el éxito de aquella cuna de grandes pilotos?
—Unas normas muy cortas. Casi te diría que la ausencia de normas. Aquello consistía en ir a correr al circuito de Calafat tres veces en un año, que por eso se llamaba Criterium, y el reglamento era muy sencillo. Mientras fueran motos españolas, monocilíndricas de 250 cc., podías trucarlas lo que quisieras. Lo cual era como no tener reglamento. Solo había unas normas: moto española, monocilíndrica y de 250 cc. Y además de pilotos, aparecieron ingenieros. La simplicidad es la madre del éxito.
—Y luego llegarían los eventos de las cuatro ruedas y los grandes reconocimientos del mundo del motor...
—Creamos la Fórmula Nissan, que es el padre y la madre de todo lo que ha ocurrido en España en la Fórmula 1. Y como dices tengo la suerte de haber sido galardonado con las medallas de oro de las dos federaciones del motor en España. ¿Cuánta gente en España, o en Europa o en el mundo tiene el reconocimiento de la medalla de oro, que es el máximo galardón que una federación da, tanto de la Federación Española de Motociclismo como de la Federación Española de Automovilismo?
—¿Cuál cree que será el medio de transporte que predominará en las ciudades del futuro?
—Todo se está moviendo de una forma que creo sinceramente que nadie puede responder a esa pregunta a día de hoy. Fíjate en una cosa, ni la DGT tiene claro cómo armonizar legalmente y estructurar la relación entre todos los medios de transporte que van surgiendo. Y me refiero a las bicicletas, los patinetes y las 'paticosas'. En Barcelona y en Madrid ya está pasando. Y a Mallorca va a llegar. No tengas ninguna duda.
—En realidad ya ha llegado con los patinetes eléctricos circulando por las aceras. ¿Cuál cree que debería ser la solución a ese problema?
—Los patinetes, si tienen que seguir la normativa que se va a implantar en breve, por parte de muchos ayuntamientos, en la acera, que es propiedad del peatón, tendrán que ir a la calzada.
—¿Y no le parece que eso es muy peligroso para los usuarios de las 'paticosas', como usted dice?
—Por supuesto. La calzada va a ser siempre el imperio del más fuerte y el cementerio del más débil, que son los usuarios de los patinetes. Porque entre coches, motos, furgonetas, camiones y autobuses, ¿quién es el más débil? El del patinete. O el de la bicicleta. Ahí hay un conflicto tremendo y apasionante sobre la movilidad.
—¿Está entonces insinuando que los patinetes eléctricos no tienen lugar en la movilidad de las ciudades?
—No. Estoy diciendo que cuando los coches, las motos, los furgones y las furgonetas no existan, entonces las calzadas serán perfectas para los patinetes, las 'paticosas' y las bicicletas.
—¿Y cuánto tiempo pasará hasta que eso ocurra?
—Nadie lo sabe. Pese a que pretenden ir hacia eso, nadie sabe cuánto tiempo puede pasar.
—¿Hay entonces que hacer más carriles bici que también sean para los patinetes?
—No. Lo que yo creo es que ahora mismo estamos en un callejón sin salida porque nada de lo que se haga va a cambiar la estructura de las ciudades, especialmente de las medievales. Y casi todas en España lo son. La mayoría de las ciudades tienen un centro medieval, como Palma, y ahí es muy complicado incrustar carriles bici. Aparte de que no puedes crear carriles para que circulen bicicletas, patinetes y 'paticosas' porque sería un caos.
—Con cada nueva pregunta que le hago surgen más incógnitas. ¿Es que no hay posibilidad de que todo tipo de vehículos coexistan en la ciudad?
—Hay cosas que son irreconciliables. Totalmente incompatibles. Esto te lo digo porque hay momentos en los que los legisladores no saben qué legislar. Y eso está ocurriendo ahora mismo con las bicicletas, los patinetes y las 'paticosas'. Y parece que no se dan cuenta de que quien tiene que legislar es el sentido común y en favor de los peatones.
Mira, las aceras son para los peatones. Los peatones, que somos todos en algún momento de nuestra vida, también somos de muchos tipos. Hay gente impedida, gente con dificultades de movilidad, gente ágil, gente con carritos de bebés... A esta gente no la puedes interrumpir o arrollar circulando a otra velocidad distinta a la del paso humano.
—Pero los patinetes y los patinadores llevan años circulando por las aceras, ¿y ahora hay que sacarlos de ahí?
—Lo que pasa es que han ocurrido una serie de desgracias por atropellos y finalmente la administración, sobre hechos consumados y no de forma preventiva, exige –como ya se ha hecho en Madrid y en Barcelona– que todos esos aparatos tienen que bajar a la calzada. Y de nuevo lo que han hecho es ganar tiempo.
—Pero eso supone un grave peligro para los que se desplazan en patinete, ¿no?
—Mira, en Barcelona hay 300.000 motos. Cuando haya 300.000 bicicletas, 300.000 patinetes y 300.000 'paticosas', los hospitales estarán llenos y las puertas de los hospitales llenas de patinetes destrozados. Esas cosas pueden ir por la calzada si solo están ellos. Si tienen que convivir durante el tiempo que convivan, habrá problemas.
—¿Qué le parece la medida del Govern balear de prohibir la venta de vehículos diésel en 2025 y la de los de gasolina en 2035, así como el acceso de estos a las islas?
—Si la movilidad urbana va a crecer como lo hizo la motocicleta, y cuando la acera esté prohibida para todos los vehículos tipo bicicletas y patinetes, entonces la solución será decir "basta coches y basta motos" en la calzada.
—Pero eso es inviable de un día para otro. Y por otro lado el crecimiento de bicicletas y patinetes está siendo exponencial. ¿No hay solución entonces?
—La administración tendrá que ir actuando a medida que vayan ocurriendo cosas en los hospitales. Y eso es lo grave.

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