Ya está aquí la Navidad y con ella los turrones, las compras, las prisas… y también las multas de tráfico. ¿Sabes que en esta época del año se incrementan las sanciones? Es normal también lo hacen los desplazamientos. Que si vas a comprar, a ver a la familia o de cena de empresa, la verdad es que siempre estás al volante. Veamos que puedes hacer para reducir riesgos y también para recurrir las infracciones si al final te llega alguna.

¿Qué tipo de multas de tráfico suelen ser las que más se imponen?

La DGT ofrece datos sobre las multas de tráfico en las que más caen los conductores. Es algo que pasa en Navidad y en el resto del año. Sin embargo, en estas fiestas con tantos excesos es interesante conocer las estadísticas:

  • Relacionadas con la circulación: No señalar las maniobras, el exceso de velocidad, no dejar paso, usar el móvil al volante e ir sin luces.
  • Alcohol y drogas. El consumo de alcohol o drogas es otro de los orígenes de la mayoría de las infracciones.
  • Documentación al volante: Circular con el permiso de conducir caducado o sin ni siquiera tener carné.
  • Estado del vehículo: Ir con la ITV caducada o hacer modificaciones en el vehículo sin homologar.
  • Seguro. Ir en carretera sin el seguro en vigor.

Además, tienes que saber que las infracciones al conducir pueden ser de tres tipos:

  • Leves. Con multas de hasta 100 euros y sin pérdida de puntos.
  • Graves. Con multas como mínimo de 200 euros y en algunos casos con pérdida de puntos.
  • Muy graves. Con multas de al menos 600 euros y siempre con pérdida de puntos.

¿Por qué hay más multas de tráfico en Navidad?

Aunque algunas personas piensan que es porque las autoridades quieren recaudar más, lo cierto es que la cantidad de multas de tráfico suele aumentar en Navidad por otras razones como estas:

  • Alcohol. No hay que consumir nada de alcohol a la hora de conducir. Es importante que tengas claro que siempre merma tu capacidad al volante. Además, si te paran en un control, la multa está asegurada.
  • Nervios al conducir. Seguro que no quieres llegar tarde a la cena de empresa, a casa de tu suegra o a la fiesta con los amigos. Las prisas son malas siempre y al volante pueden ser mortales. No obstante, en Navidad se suelen pasar los límites de velocidad, algo que en el mejor de los casos terminará solo en una multa.
  • La Navidad no siempre es feliz. Para muchos, la Navidad no es el mejor momento del año. Recuerdan a sus seres queridos, no tienen tantas cosas como les gustaría o están preocupados por la economía. Estas distracciones pueden no solo impedir que te concentres al volante, sino hacer que no controles bien la conducción.
  • Más peatones. En Navidad parece que todo el mundo está en las calles. Es algo que cambia la forma de conducir. Algunos peatones se saltan los semáforos o cruzan por zonas indebidas. Para evitar los accidentes hay que ir despacio y con mil ojos.
  • Atascos. Los atascos siempre son un problema en las grandes ciudades. Pero en esta época del año lo son hasta en las calles más tranquilas. Pueden provocar que no se conduzca manteniendo la distancia de seguridad o que se realicen maniobras poco prudentes.
  • Es invierno. Que en Navidad haga mal tiempo es habitual. La lluvia, el viento o incluso la nieve se convierten en un riesgo más en carretera. Conducir en estas condiciones es más complicado y obliga a ser más prudente todavía. No cojas el coche sin consultar la climatología y sigue todos los consejos de las autoridades.
  • Se te ha pasado la revisión del coche. La revisión del coche siempre viene mal. Las prisas por hacer otras cosas han hecho que dejes algo tan importante de lado. Si está en mal estado, tienes muchas más probabilidades de tener un accidente y que sea por tu culpa. El mal tiempo y todo lo que implica la temporada de Navidad puede ser el remate a un vehículo sin revisar, así que no lo dejes.

Es posible que pienses que solo vemos el lado malo de la Navidad, pero no es así. Solo nos preocupamos porque sean unos días felices y seguros, al menos al volante.

Si al final de estas fiestas terminas no solo con algunos kilos de más, sino también con alguna multa, tranquilo. Podemos ayudarte a que la cuesta de enero sea más ligera. En el siguiente apartado descubrirás un consejo que puede convertirse en el mejor regalo de estas Navidades.

¿Qué puedes hacer si te multan?

Si recibes una multa, tienes que comprobar todos los datos y asegurarte de que son correctos. Si ese día no estabas al volante, hay que identificar al conductor. Después tienes dos opciones: pagar o recurrir.

Si crees que la multa no es justa, no lo dudes y pon una reclamación. Debes hacerlo en el organismo que haya impuesto la sanción: la DGT, una Comunidad Autónoma o el ayuntamiento de una localidad.

¿Es fácil reclamar una multa? No es muy complicado, pero lleva tiempo y saber hacerlo. De hecho, muchos conductores prefieren pagarla cuanto antes y desistir. Al actuar así se puede perder mucho dinero cada año.

Otra opción es contratar un servicio para recurrir multas. Así nunca vas a pagar una infracción que no esté 100 % justificada. Olvídate de todos los trámites y espera que llegue la resolución favorable.

LEGÁLITAS te ofrece este servicio y cuenta con un test de riesgo para conocer cuáles son las posibilidades de que necesites utilizarlo. Es sencillo, no te pide muchos datos y en tres minutos tendrás el resultado en tu correo.

Sin olvidar que te ofrece asesoramiento legal en infinidad de temas. Tendrás la seguridad de contar con un experto que te indicará cómo actuar en cada caso. Se acabo lo de consultar a Google, lo harás con un abogado.

Está claro que las multas de tráfico llegarán a tu vida tarde o temprano. Ahora sabes cómo evitar pagarlas si son injustas. Ir seguro al volante también incluye esta tranquilidad.