Si la declaración de la renta te ha salido a ingresar, existe la posibilidad de fraccionar el pago y, en algunas ocasiones, incluso de aplazarlo. El ingreso del importe resultante de la autoliquidación se podrá fraccionar, sin interés o recargo alguno, en dos partes: la primera, del 60% de su importe, en el momento de presentar la declaración, y la segunda, del 40%.

Para disfrutar de este beneficio, la Agencia Tributaria indica que es necesario que la declaración se presente dentro del plazo establecido. Además, no podrá beneficiarse de este fraccionamiento el ingreso de las autoliquidaciones complementarias.

Los contribuyentes que opten por el fraccionamiento en la Renta 2021 podrán acogerse a estas opciones:

Domiciliar tanto el primero como el segundo plazo: Si el contribuyente se acoge a esta opción, deberá domiciliar el pago del segundo plazo en la misma entidad y cuenta en la que se domicilió el primer plazo.

Domiciliar únicamente el pago del primer plazo: En este caso, la domiciliación se puede efectuar desde el 1 de abril hasta el 25 de junio de 2020. Además, el ingreso del segundo plazo deberán efectuarse por vía electrónica o directamente en cualquier oficina bancaria situada en territorio español hasta el día 5 de noviembre de 2020, inclusive, mediante el modelo 102. No obstante, y siempre que se haya domiciliado el primer plazo, los contribuyentes podrán domiciliar el segundo plazo hasta el 22 de septiembre de 2020 inclusive.

Domiciliar únicamente el pago correspondiente al segundo plazo: En este caso, la domiciliación deberá efectuarse en una cuenta de la entidad de crédito que actúe como colaboradora en la gestión recaudatoria en la que efectúe el ingreso del primer plazo. La domiciliación, podrá realizarse hasta el 30 de junio de 2020 inclusive.

Aplazamiento del pago

Por otra parte, tal y como recuerda la Agencia Tributaria, "se puede solicitar aplazamiento o fraccionamiento del pago de las deudas tributarias", si bien ambos mecanismos de "aplazamiento/ fraccionamiento son incompatibles de forma simultánea". La opción de aplazamiento es algo más complicada ya que la Agencia Tributaria solicita documentación que demuestre que la persona no puede hacer frente a la deuda por una mala situación económica.