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Renta

La campaña de la renta: las trampas que esconde la declaración de este año

Los economistas recuerdan que deben declararse todas las subvenciones y ayudas que se hayan recibido para paliar las consecuencias de la pandemia | Los expertos también alertan de que los ERTE afectarán a la deducción por maternidad

Los responsables del Colegio de Economistas de Alicante lo tienen claro: "Va a ser la campaña de la renta más compleja de la historia". Los cambios normativos y, sobre todo, las medidas puestas en marcha por la Administración para paliar las consecuencias económicas del covid van a provocar que los contribuyentes lo tengan bastante más difícil a la hora de rendir cuentas con Hacienda. Al menos, si no quieren meter la pata y arriesgarse a una posible revisión de la declaración.

Así lo señalaron ayer el decano de esta institución, Francisco Menargues; el vicesecretario, Antonio Rodríguez; y el presidente de la Comisión de Fiscal del mismo, Antonio Pérez, en el análisis que tradicionalmente realizan de la campaña, que este año va a dar más trabajo que nunca a las asesorías.

Por un lado, porque, como ya es conocido, las bajas retenciones practicadas por el Sepe a los afectados por los ERTE provocarán que la declaración les salga a pagar a casi 11.000 alicantinos más que el año pasado; además de que cerca de 22.000 se verán obligados a realizar este trámite aunque no deban pagar nada, simplemente por el hecho de recibir el Ingreso Mínimo Vital o convivir con alguien que lo recibe.

Pero las "trampas" que este año esconde la declaración no acaban ahí. Como señaló Antonio Rodríguez, los Expedientes de Regulación de Empleo también van a afectar a las miles de mujeres trabajadoras que se aplican la deducción por maternidad de hasta 100 euros mensuales. Una cantidad que no podrán deducirse cuando hayan estado todo el mes de ERTE completo. Por ejemplo, una madre que no haya trabajado ni un solo día en abril, mayo y junio por estar incluida en un expediente, sólo podrá deducirse 900 euros frente a los 1.200 habituales. Un criterio que, por el contrario, no afectará a las mujeres con ERTE parcial.

Del mismo modo, los economistas recordaron que, al igual que las prestaciones de los afectados por las regulaciones de empleo, también debe declararse la prestación por cese de actividad, así como cualquier tipo de ayuda que se haya recibido de la Administración -ya sea autonómica, local o central-, dentro de las distintas líneas de subvenciones aprobadas para auxiliar a ciudadanos y empresas durante la pandemia. «Nada es gratis. Todas las subvenciones tributan», recalcó el presidente del colegio. Una realidad que conocen muy bien, por ejemplo, quienes hace unos años recibieron las ayudas del plan PIVE para la compra de coches, y que también se encontraron con la misma situación al hacer la renta.

En este sentido, aunque desde la Generalitat han aprobado deducciones para que los colectivos más vulnerables no se vean especialmente castigados, Menargues señala que sólo se pueden aplicar a la parte autonómica de la tarifa del IRPF. Dependiendo del caso, las ayudas habrá que declararlas como rendimientos del trabajo, de actividades económicas o como ganancia patrimonial.

Por su parte, Antonio Pérez llamó la atención sobre la situación de los emprendedores que apostaron en su día por el cobro único del paro para montar un negocio, y que se han visto obligados a cerrar por la crisis generada por la pandemia. Como recordó, esta ayuda obliga a mantener la actividad durante cinco años, por lo que, si no ha transcurrido este tiempo, deberán reintegrar la cantidad correspondiente.

Divorciados

Por suerte, no todos los cambios de la presente campaña son negativos. Por ejemplo, los propietarios de viviendas lo tienen más fácil para deducirse los impagos de sus inquilinos. Hasta ahora debían transcurrir al menos seis meses antes de que los arrendadores pudieran descontarse como gasto los recibos no abonados, una cifra que el Gobierno ha rebajado a la mitad de forma excepcional por la pandemia.

También están de enhorabuena los divorciados que venían aplicándose la desgravación por compra de vivienda. Hasta ahora, cuando se producía una ruptura, el cónyuge que se quedaba el inmueble solo podía seguir aplicándose el 50% de esta desgravación, al considerar que la otra mitad de la casa la había asumido con posterioridad a 2013, cuando dejó de aplicarse esta deducción a las nuevas compras. Sin embargo, la Administración ha cambiado de criterio y ahora permite desgravarse el 100%.

Consejos para evitar sustos en la renta

PAGOS INDEBIDOS DEL SEPE

Evitar las prisas a la hora de confirmar el borrador

Entre los contribuyentes que tendrán más complicaciones este año se encuentran los afectados por ERTE que cobraron por error más de lo debido. Si el Sepe todavía no ha comunicado la cantidad a devolver, desde el Colegio de Economistas aconsejan demorar todo lo posible la declaración para evitar tener que presentar un rectificación más adelante.

ALQUILER

Los acuerdos para rebajar la renta, siempre por escrito

Los profesionales recalcan la conveniencia de que los acuerdos entre propietarios e inquilinos para rebajar el alquiler o postergar su pago durante la pandemia se pongan por escrito. De lo contrario, Hacienda puede considerar que la rebaja no se ha producido y exigir el correspondiente IRPF.

INGRESO MÍNIMO

Todos los convivientes deben hacer la declaración

Aunque el Ingreso Mínimo Vital está exento de IRPF, sus perceptores están obligados a realizar la declaración, una obligación que afecta a todos los que vivan en el domicilio.

DEDUCCIÓN POR HIJOS

¿Mejor todos juntos o cada uno por separado?

Otro de los aspectos que deben analizarse con detalle es, en el caso de tener hijos menores de 25 años, si resulta más conveniente incluirlos en la declaración del padre o que cada uno presente la suya. A veces, los jóvenes optan por presentar su propia declaración porque han tenido algún trabajo parcial y les sale a devolver, pero esto impide al padre deducirse una cantidad mayor.

SUBVENCIONES

Los bonos de fomento del consumo también tributan

Las ayudas que reciben las empresas o las prestaciones de los ERTE no son las únicas que tributan. También deben declararse todo tipo de subvenciones al consumo, como los bonos que algunos ayuntamientos han dado a los ciudadanos para incentivar el consumo.

FACILIDADES DE PAGO

Los afectados por ERTE tendrán hasta seis meses

Los trabajadores que, como consecuencia de haber estado afectados por un ERTE y haber cobrado del Sepe, les salga la declaración a pagar, podrán fraccionar el abono en seis meses sin intereses, según decidió la Agencia Tributaria.

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