Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Rosa Cladera | Presidenta de la Asociación Española de Mentoring y Coaching (AMCES Baleares):«He constatado que en Mallorca hay más miedo a emprender que en la península»

Nacida en Santa María en 1973, conoce desde dentro el mundo de la empresa y aprovecha su experiencia y sus conocimientos para ayudar a empresarios y emprendedores. Divorciada y con un hijo, se declara devota del deporte y de la navegación

Rosa Cladera, en su despacho profesional, en Palma

Rosa Cladera, en su despacho profesional, en Palma / B. Ramon

Usted participó activamente en una de las mesas redondas organizadas por PalmaActiva con motivo de la Semana Global del Emprendimiento. Y habló de la denominada ‘Estrategia del Águila’ para aplicar en términos de empresa…

En el águila tenemos tres características fundamentales. La primera es la capacidad de ver cinco veces más que las personas. Los empresarios y las empresarias necesitan también tener esa capacidad de ver más allá de su propio nido para poder despegar. El empresario debe ser una persona exploradora para saber ver cosas distintas y ponerlas en práctica en su negocio, en función del mercado y del entorno. En la parte del potencial, el águila despliega sus alas en el aire y puede crecer tanto hasta llegar a medir el doble de su tamaño. Es una característica que también requieren los empresarios: descubrir y conocer su potencial personal como líderes, así como los de las personas del equipo de trabajo, para que se puedan conseguir los objetivos. Otra característica destacada que tiene el águila es la capacidad de foco. Es la capacidad de, una vez identificado el objetivo, ir a por él. Es una cualidad fundamental en el mundo empresarial, que se mueve en entornos muy cambiantes. Ésas serían las tres características esenciales del águila, que traslado -como estrategia- a los gerentes de las empresas con las que trabajo y también a sus equipos de trabajo. De ese modo, les ayudo a crecer y hacerlo con una orientación clara a los resultados.

Usted forma parte del programa de Mentoría de la propia Palma Activa. ¿Cómo está articulado y cómo opera?

El programa de PalmaActiva va dirigido a empresas, trabajadores autónomos y a emprendedores de Palma, porque es un programa del Ayuntamiento de Palma. Pueden acceder a los servicios empresas, autónomos, sociedades limitadas y comunidades de bienes que acrediten un año de actividad; también emprendedores de entre 18 y 35 años que quieran empezar un proyecto empresarial. ¿En qué consiste el programa de Mentores? Es un programa que realiza un acompañamiento a las personas a través de la experiencia de cada uno de los mentores, que están registrados dentro del propio programa en diferentes especialidades. Tienen que ser personas expertas; en este momento tenemos diversas áreas de expertise, tales como comunicación, emprendedores, estrategia, finanzas, gestión, innovación, liderazgo, marketing, social media y recursos humanos. Cada uno de los mentores se ha presentado en sus áreas de especialidad y en diferentes sectores, y los solicitantes pueden obtener del Departamento del Programa de Mentores el documento (también se puede conseguir a través de la página web existente) para solicitar oficialmente la ayuda y el asesoramiento de un mentor. A partir de ahí, se organiza un encuentro entre la persona que solicita el mentor y el propio mentor; todo está muy bien organizado por los técnicos que trabajan en el departamento, que orgánicamente, depende de la Dirección General de Autónomos, dirigida por Juan Antonio Tormo.

¿En qué diferencia la mentoría del coaching?

La diferencia entre un coach y un mentor es que el primero se ocupa de un entrenamiento a partir de las habilidades que tienen las personas que están involucradas en el proceso de coaching para ayudarles a mejorar tanto sus habilidades y sus competencias y poder lograr así un mayor rendimiento; es un rendimiento -digamos- personal. En cambio, cuando hablamos de mentoring nos referimos a un proceso que puede ser individual o grupal también, pero más orientado hacia los directivos de empresas; es una guía y un acompañamiento que se realiza para ayudarles a aprender a tomar mejores decisiones y a para analizar todos los retos y problemas que tienen las empresas. Se ayuda a desarrollar o modificar (si cabe) tanto el plan como la estrategia empresarial. Avalado por su experiencia, el mentor hará que el avance llegue con prontitud. El coach realiza una exploración de las habilidades, en tanto que el mentor lo que hace es ayudar a través de su experiencia. Y -claro está- pueden reunirse ambas vertientes en una sola persona, en un mismo profesional. En ese caso, se ampliarán las habilidades para hacer el diagnóstico de la situación y ayudar a ver cuáles son los recursos que la persona tiene, tanto interna como externamente, para poder evolucionar. Así, es un mentor-coach, un profesional que cuenta con certificado en ambas competencias: la de coaching y la de mentoring. La parte de mentoring, en todo caso, requiere de una experiencia acreditada de más de cinco años en el área de que se ocupe.

«En la isla, recorrer 20 kilómetros es como irse a la otra punto del mundo; en la península no es así»

Usted, como mentora-coach, trabaja en varias comunidades de España. ¿Hay singularidades entre los emprendedores y empresarios mallorquines respecto a los peninsulares?

Hablaré de en este capítulo de Alicante y de Mallorca, que son los entornos que mejor conozco por mi experiencia. Y sí: constato diferencias. En Alicante hay un espíritu emprendedor mucho más resiliente que aquí; diría que en Mallorca se percibe mayor miedo y también se da en mayor medida el denominado ‘síndrome del impostor’. Yo lo percibo así, y pienso que es una parte de mentalidad y cultural. Hay que pensar que en Mallorca y en Balears el turismo y la hostelería han ‘salvado’ muchas cosas para mucha gente, y ha existido la idea de que no faltaría el trabajo. En Alicante también hay turismo, pero no tiene nada que ver. Allí emprendes, si te sale bien, perfecto; si no, vuelves a probar; es decir, la resiliencia es mucho mayor. Conozco gente ahí que recorre más de cien kilómetros para visitar a un cliente; eso forma parte de su orden del día. Aquí, por contra, moverse 20 kilómetros equivale a viajar a la otra punta del mundo.

«Lo primero que tiene que tener un buen líder empresarial es pasión por lo que hace»

¿Qué es aquello que define a un buen líder empresarial en la actualidad?

Desde mi punto de vista, un buen líder empresarial lo primero que debe tener es pasión por lo que hace; trato con empresarios que están quemados y les insto como primera medida a recuperar un mínimo de pasión por lo que hacen o a recordar o reconducir el motivo por el que crearon la empresa. Se trata de hallar el propósito. Si el líder no está motivado y apasionado por lo que hace, no será la punta de lanza para poder dirigir el objetivo de la empresa. Por otra parte, el líder debe saber qué es lo que quiere conseguir; sabiéndolo, podrá evaluar todos los recursos que tiene a su alcance para poder alcanzar los objetivos. Ése es otro paso importante: debe dotarse de un equipo que le ayude a gestionar todo lo que debe manejar para conseguir su objetivo.

Está usted en contacto permanente con el mundo empresarial. En su opinión, ¿cómo ve el mundo de la empresa la irrupción de la Inteligencia Artificial (IA)? ¿Más como una amenaza o una oportunidad? ¿Qué efectos puede tener?

Hemos hablado de líderes, y creo que la forma en que la IA pueda afectar a la empresa en cuestión dependerá en gran medida de las características de su líder. Unos lo viven de una forma y otros, de otra. Es decir, hay persones y líderes a quienes les encantan los cambios y la innovación; estos líderes pondrán menos trabas y obstáculos a la implementación de la IA para que se convierta en una herramienta que ayude a mejorar los resultados. Una gran parte del liderazgo empresarial se mueve en ese rango; al ser más innovadores lo que querrán es que se demuestren cuáles son los resultados inmediatos que les puede aportar la IA, sin mayores problemas. Pero ¿qué ocurre? Pues que tenemos otro estilo de liderazgo, al frente de empresas quizá no tan técnicas, con un estilo de comportamiento más analista. ¿Qué ocurrirá en esos casos? Se necesitarán muchas demostraciones y mucha base para poder adaptar la IA dentro de sus procesos para confirmar que realmente funcionará; por tanto, les va a resultar más difícil la implementación. Cabe tener en cuenta además que la IA está cambiando tanta rapidez que no todo el mundo puede asumir tanto cambio y tan rápido, sobre todo en empresas en las que los procesos están muy sistematizados. En esos casos los cambios pueden ser más lentos y se puede acrecentar el nivel de estrés.

¿Puede un empresario vivir sin estrés? ¿O eso es una utopía?

Creo que un empresario debe aprender a manejar su estrés, porque cierto nivel de estrés es bueno, porque sin un mínimo estrés no habrá potencial con expansión. ¿Qué ocurre? Que nos estresamos cuando nosotros tenemos que hacer cosas que están dentro de un área de nuestro comportamiento que no es nuestra fuerza, nuestra habilidad, y, sin embargo, nos vemos obligados a sacarlo adelante. En ese ejercicio, perdemos mucha energía y eso nos provoca estrés. La pregunta subsiguiente es: ¿Qué podemos hacer? Pues debemos saber primero cuáles son las áreas fuertes que tiene el líder, y a partir de ahí confiar el trabajo que no sea su fuerte en otras personas de su equipo que sí tienen esa fortaleza. Se trata, por tanto, de delegar la responsabilidad de la ejecución, pero eso no implicar delegar la responsabilidad global, que seguirá siempre en manos del líder.

Vocación de ayudar a los demás y una experiencia enriquedecedora en el ámbito de las misiones

Rosa Cladera solicita «pasión» a los empresarios a los que mentoriza como base de todo. Ella misma es una persona apasionada en todo lo que hace, ya sea en el ámbito personal, ya sea en el terreno profesional. Ha pasado en su vida por trances difíciles y complejos y siempre ha sabido salir adelante, también en las dos esferas. De un tiempo a esta parte, utiliza (en el mejor sentido del término) su experiencia vital y laboral para ayudar (otra palabra clave en su diccionario particular) a los empresarios.

Cladera reconoce que nació en una «familia desestructurada» y que pagó determinadas consecuencias por ello. Reconoce que «la fe me ayudó en aquel momento de modo que, además de formarme en el sistema educativo convencional, empecé a desarrollar mi vocación y a formarme sirviendo en la ONG Operación Movilización, con proyectos nacionales e internacionales. Tomé conciencia ya entonces de que ayudar a los demás también era una forma de ayudarme a mí misma. Dentro de esa misma entidad, ayudé a formar un equipo de misiones en países de Centroamérica y del Este; todo orientado a ayudar a personas que estaban en situación de riesgo de exclusión social: infancia y mujeres, primordialmente...».

Ya ejerciendo como mentora empresarial, conoció a Jéssica Romero, y su proyecto Alberty’s. «Había una serie de cuestiones a resolver, entre ellas era cómo podíamos impulsar la venta de los productos (zapatos) que ella diseñó y creó para poder ayudar a su hijo Alberto, una persona que tiene diversidad funcional y movilidad muy reducida por su discapacidad. A través de ese acompañamiento que hice, ella ya ha conseguido el sello de ‘producto ortopédico’ y, por tanto, tiene más posibilidades de avanzar».

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents