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Nautipaints, de pequeña tienda en los años 70 a referencia internacional

Toni y Maena Salom | El miembro de la segunda generación en la empresa familiar, fundador y director general de Nautipaints Group y la ‘manager’ de Nautichander y miembro de la tercera generación hablan de pasado, presente y futuro de esta compañía pionera de la náutica en Balears. La firma remonta sus orígenes a 1971 con Nauti-Pesca Can Miquel, la primera tienda de suministros náuticos de las islas. Más de 50 años de historia consolidan la trayectoria del negocio, que cuenta con una cobertura y alcance globales

Toni Salom, fundador y director general de Nautipaints Group, y Maena Salom, mánager de Nautichander.

Toni Salom, fundador y director general de Nautipaints Group, y Maena Salom, mánager de Nautichander. / Activos

¿Qué tipo de empresa es Nautipaints Group? ¿Cuál es su especialidad?

Toni Salom (TS): Nautipaints Group es una empresa de servicios náuticos de alcance internacional con dos áreas de actividad interconectadas. Por un lado, Nautipaints, especializada en servicios de pintura y mantenimiento para yates y superyates, y por otro, Nautichandler, centrada en el abastecimiento de suministros náuticos para embarcaciones de cualquier eslora. Somos una empresa dinámica, una compañía que desde sus inicios ha apostado por la especialización para ofrecer servicios profesionales a la industria náutica, con un continuo compromiso por la innovación, los altos estándares de calidad y el servicio 360º. Nos referimos con ello a un servicio integral, que incluye asesoría y recomendación a los clientes de determinados productos, así como atención en preventa, venta y posventa.

¿Cuáles son los orígenes y la evolución de la empresa?

TS: Mi padre, Miguel Salom, creó la empresa en 1971 con el nombre de Nauti-Pesca, Can Miquel en la plaza de las Atarazanas. Hace, por lo tanto, más de 50 años. Fue la primera tienda de efectos navales que hubo en Palma. El servicio era muy distinto, como es lógico, al que ofrecemos a la clientela en la actualidad. Cabe recordar en este sentido que el barco más grande en Palma en aquel entonces era de 22 metros de eslora. Se trabajaba mucho para la Sexta Flota norteamericana y para los consignatarios de la época: mi padre suministraba a estos y ellos a los portaaviones.

Inicialmente, la empresa abastecía a las famosas golondrinas y también a los numerosos pesqueros del muelle de Palma –del orden de 70 u 80–. Entonces, había una vida enorme todas las horas del día en el puerto de Palma. En las décadas de los 70 y 80, siendo yo muy joven, se construyeron Puerto Portals y el Club Náutico de Sa Ràpita, y también en ese caso la empresa abastecía de productos y suministros náuticos. En los años 90, nos focalizamos en aquellos barcos que tenían tripulación, manteniendo el contacto continuo con el cliente durante los 12 meses del año.

Al inicio de siglo, se constató un gran incremento en la reparación de embarcaciones y Palma se erigió en un punto de referencia en este ámbito en todo el Mediterráneo. En 2018 comenzamos la expansión territorial, con la apertura de nuevos puntos de venta en el Mediterráneo, lo cual nos ha permitido una presencia estratégica y una cobertura global. En los últimos años, hemos apostado por las nuevas tecnologías para favorecer las compras desde cualquier lugar a través de la tienda on line y el desarrollo de un departamento especializado de pedidos que ofrece un cobertura y servicio total a nuestros clientes.

Han pasado de ser una tienda de suministros de pesca a principios de los años 70 a la empresa que es hoy. ¿Cómo lo han logrado?

TS: El amor diario por el trabajo sumado a la visión de negocio nos ha permitido crear una empresa sólida, referencia en el sector náutico. En 50 años de trayectoria hemos apostado por la innovación y los altos estándares de calidad. La especialización y la profesionalidad nos ha permitido ofrecer un servicio único a nuestros clientes en todas nuestras áreas de actividad.

Mi padre comenzó el negocio en 1971 con la primera tienda de suministros náuticos de Palma y, a lo largo de estos años, hemos crecido y diversificado la actividad para dar siempre respuesta a las necesidades del mercado. Nautichandler se crea en Palma con dos puntos de venta estratégicamente ubicados y es a partir de 2018 cuando comenzamos una expansión geográfica por diferentes puntos del Mediterráneo en España y también en el sur de Francia. Además de la tienda que acabamos de inaugurar, tenemos en previsión nuevas instalaciones durante el próximo año.

La apuesta del grupo por Nautichandler es clara y firme. ¿En qué ámbitos han puesto el foco?

Maena Salom (MS): En los últimos años, hemos apostado mucho por la innovación en cuanto a la automatización de procesos y en la digitalización, con la creación de una tienda on line. Por ese hecho, en 2023, Nautichandler obtuvo el sello de Pyme Innovadora en Baleares. Contamos con una doble estrategia centrada en ofrecer la mejor experiencia de compra a nuestros clientes desde los diferentes canales de venta.

En la actualidad, tenemos cinco puntos de venta físicos [dos tiendas en Palma, una en Barcelona, otra en Tarragona y otra más en Vilanova y la Geltrú], canal de venta on line en el e-commerce de Nautichandler y un departamento especializado de pedidos, que suministra a cualquier parte del mundo con un compromiso de gestión de presupuestos de entre 24 y 72 horas. Cabe indicar que todos los canales de contacto con el cliente son complementarios.

Suministrar material a cualquier parte del mundo no es una cuestión menor.

MS: Efectivamente, así es. Para la compañía, la parte de envíos y entregas es de suma importancia, puesto que nos permite acercar nuestros productos al cliente, ahí donde esté. En ese terreno, ofrecemos envíos internacionales, envíos a bordo y también el servicio click and collect, es decir, comprar a través de la página web y recoger en cualquiera de nuestras tiendas. La flexibilidad y la adaptación al cliente son dos aspectos fundamentales para nosotros.

¿Qué implica el servicio denominado total yacht supply?

MS: Total yacht supply es el lema de Nautichandler. Consiste en ofrecer un suministro total de accesorios náuticos a todos los clientes a través de los diferentes canales de venta. Contamos para ello con referencias disponibles para cubrir todas las necesidades de la embarcación: cubierta, ingeniería, amarre, pinturas y consumibles, limpieza y mantenimiento, equipos de seguridad y juguetes náuticos, entre otros.

¿Requieren de personal altamente cualificado? ¿Disponen de formación interna?

TS: Contamos con equipos de profesionales con alto nivel de cualificación, lo que nos ha permitido ser una referencia en la industria náutica. Apostamos por el desarrollo y la formación continua que requiere un sector de alta especialización profesional, de forma que nuestros equipos reciben formación continua que les permite estar al día de las novedades e innovaciones. En este mismo terreno, a lo largo del año, desarrollamos seminarios y talleres con fabricantes y distribuidores que nos permiten incorporar nuevas técnicas, productos y procedimientos.

¿Cuál es el presente de la empresa y del sector?

TS: Nautichandler, como se ha comentado, acerca en la máxima medida todos los suministros náuticos a embarcaciones de pequeña, mediana y gran eslora. Todos los integrantes de la empresa estamos muy enfocados en esta línea para seguir siendo un referente en nuestro sector. En lo que se refiere al sector náutico, requiere de perfiles muy específicos y cualificados para poder dar el mejor servicio a los clientes. Por otra parte, en la actualidad, el propio sector está muy sensibilizado respecto en las cuestiones medioambientales avanza muy firmemente en la línea de sostenibilidad. Como empresa, también estamos muy enfocados en torno a estos mismos parámetros.

Hablamos de una empresa familiar, con tres generaciones. ¿Cuáles son las ventajas y las desventajas que se derivan de ese hecho?

MS: La parte positiva de trabajar en familia, en mi opinión, es que cualquier situación se aborda desde una ilusión y unas ganas especiales. En cuanto a la parte no tan positiva, diría que los conflictos se gestionan de un modo distinto a cómo podrían resolverse en una empresa no familiar. En el seno de una empresa familiar, la gestión de los conflictos o los problemas que puedan surgir puede llegar a ser complicada. Además, en una cena familiar es habitual que se pongan sobre la mesa cuestiones varias de la empresa, con lo cual la desconexión se hace más difícil.

¿Cuáles son las principales lecciones que han pasado de generación en generación?

TS: Mi padre acostumbraba a darme muchos consejos, pero uno que me llegó especialmente es el de ponerse en el otro lado del mostrador; es decir, en la piel del cliente. Parece una obviedad, pero lo cierto es que uno se sorprende, y hablo en general, de lo mal que se atiende a la clientela. Lo cierto es que yo de mi padre, que nos dejó hace unos meses, aprendía simplemente observándolo y escuchándolo.

MS: Por un lado, me quedo con lo que aprendió mi padre de mi abuelo. Y, por otra parte, de mi padre me quedo con la necesidad de ser consciente constantemente de lo que está pasando en el mercado, para conocer las nuevas tendencias y mejorar el servicio al cliente.

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