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Asturias

Ignacio Sánchez Galán reivindica en La Granda la electrificación como "una oportunidad histórica para impulsar una nueva industrialización"

El presidente de Iberdrola destaca compras por 1.600 millones de euros a proveedores asturianos en los últimos cinco años y postula una Asturias libre de energía fósil: "Como Polonia"

El presidente de Iberdrola, Ignacio Galán, recibe la Medalla de Oro de los Cursos de la Granda.

El presidente de Iberdrola, Ignacio Galán, recibe la Medalla de Oro de los Cursos de la Granda. / Iberdrola

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Saúl Fernández

La Granda (Gozón, Asturias)

El empresario Ignacio Sánchez Galán, que preside la multinacional Iberdrola desde hace un cuarto de siglo, ejerció este lunes, en el salón de actos del histórico chalé de La Granda, como dijo Benigno Pendás, presidente de los Cursos de La Granda y de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas, “de asturiano a tiempo parcial”. La organización de los seminarios le concedió su mayor reconocimiento: la Medalla de Oro, la misma de la que disfrutan el médico Luis Fernández Vega y el padre de la Constitución Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón, que acompañaron al nuevo miembro del club.

Galán les dijo a los periodistas que le esperaban a las puertas del salón que iba a acoger la ceremonia: “Parece que energías renovables y crecimiento son dos cosas que están unidas” y, luego, cuando tomó la palabra para agradecer la Medalla, se explicó mejor: “Gracias a la electrificación, nos encontramos ante una oportunidad histórica para impulsar una nueva industrialización que refuerce nuestra autonomía energética, mejore la competitividad y permita seguir avanzando en sostenibilidad”. Galán, siendo consciente de lo preciso, también animó a operar de manera efectiva. Habló en La Granda de la presencia —a esa misma hora de este lunes— del presidente Adrián Barbón en la presentación de Digital Valley Asturias: “Sin duda esta electrificación que viene conlleva la necesidad de unas redes eléctricas mucho más fuertes porque no solamente falta energía, hace falta potencia”.

Cuando pronunció su discurso de aceptación de la Medalla, ahondó en esta idea: “Esta nueva era de electrificación está apenas comenzando. Nos hallamos ante una oportunidad histórica para reforzar nuestra autonomía energética, impulsar una nueva industrialización y construir una España más competitiva y menos dependiente del exterior. Otros países de nuestro entorno son, también, conscientes de las enormes ventajas que supone la electrificación con energías renovables”.

En este sentido, habló de la transformación que lleva viviendo Polonia: “Asturias era un poco la Polonia española, era una tierra en la que, fundamentalmente, su energía eléctrica dependía del carbón”, explicó. Esta dependencia, dijo, era del 80%. “Pues bien, este país ha transformado radicalmente su sistema de tal modo que en este momento más del 50% de la energía que consume el país viene de fuentes renovables”. Esto, añadió Galán, ha convertido a Polonia en “el país de la Unión Europea con mayor crecimiento”.

“Hemos sido testigos y actores de la profunda transformación de Asturias y de las oportunidades que este cambio en el sector energético está generando para su gente. En apenas unos años hemos pasado de tener a las térmicas como actividad principal de energía a convertir Asturias en un polo de crecimiento y desarrollo industrial ligado a la electrificación con energías renovables”, apuntó durante su discurso de agradecimiento. Y añadió: “Esto nos ha llevado a multiplicar por cuatro las compras que hacemos a nuestros proveedores: hasta 1.600 millones de euros en los últimos cinco años”.

Inversiones en Asturias

Entre esos proveedores mencionó a Windar y Gonvarri. “La primera lleva más de doce años construyendo torres e infraestructuras para nuestros parques eólicos marinos y terrestres en el Reino Unido, en Estados Unidos, en Alemania, en Francia”, apostilló. A Gonvarri, la multinacional que preside Galán le compra las estructuras metálicas. “Por cierto, además les suministramos también toda la energía eléctrica que consumen a nivel mundial”.

El apoyo de Iberdrola a la industria asturiana, sin embargo, no queda ahí: “Hay, además, otras 80 empresas asturianas, ligadas a la producción de acero, componentes y equipos de maquinaria auxiliar que también atienden nuestras reclamaciones”, dijo. Y añadió a continuación: “Todas estas iniciativas comparten una misma finalidad: contribuir a esa Asturias que quiere situarse a la vanguardia de la nueva industria sostenible y generar puestos de trabajo y riqueza para su gente. Porque, en definitiva, de eso se trata, de acompañar a Asturias en su transformación, conservando su identidad y, al mismo tiempo, proyectándola hacia un futuro más competitivo y próspero para todos”.

Admitió, sin embargo, que este proceso Iberdrola también lo está liderando “en el resto de España”. Y puso cifras: “Desde mi llegada a la presidencia de la empresa, en estos últimos veinticinco años, hemos invertido más de 40.000 millones de euros en energías limpias, redes eléctricas y almacenamiento energético”.

El catedrático leonés Fernando Becker fue el encargado de pronunciar la “laudatio” —meticulosa— de Ignacio Sánchez Galán y, cuando le tocó al ingeniero recibir la medalla, bromeó: “Estoy abrumado, no sabía que hubiera hecho tantas cosas”. Pero eso lo dijo por ganarse al personal que llenó el salón de actos del histórico edificio que fue la sede principal de la antigua Ensidesa en España. “Para un ingeniero como yo, que ha dedicado toda su vida al mundo de la empresa, esta Medalla de Oro es tremendamente importante”, reconoció.

La ceremonia contó con la presencia del Consejero de Hacienda, el socialista Guillermo Peláez, el alcalde Gozón -anfitrión histórico de los cursos-, el también socialista Jorge Suárez. Entre el público que abarrató el salón también estuvieron empresarios, representantes de las cámaras de comercio asturianas, diputados regionales, con Juan Cofiño, el presidente de la Junta a la cabeza.

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Fuente: La Nueva España

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