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"Accidente extraño"

El presidente de Renfe aleja el fallo humano en el descarrilamiento de Adamuz: "Tiene que haber sido el material de Iryo o un problema de infraestructura"

El tren Alvia fue incapaz de frenar porque "el intervalo de tiempo entre un tren y otro que se cruzaban en sentidos contrarios ha sido de 20 segundos", ha destacado Heredia, haciendo imposible que actúe el mecanismo de emergencia

Atención al cliente de Renfe en la estación de Atocha.

Atención al cliente de Renfe en la estación de Atocha. / José Luis Roca

Sabina Feijóo Macedo

Sabina Feijóo Macedo

Este lunes, horas después del descarrilamiento ocurrido la noche del domingo 18 de enero, Álvaro Fernández de Heredia, presidente de Renfe, ha atendido a varios medios de comunicación radiofónicos para avanzar las últimas informaciones de las que dispone la compañía ferroviaria española.

Entre ellas, en una entrevista en RNE, ha alejado la posibilidad de un fallo humano en el accidente. Ello porque, si el maquinista hubiese tomado una decisión errónea, “el propio sistema la corrige”. Por ello, ha apuntado que el problema tiene que haber sido “con el material móvil de Iryo o con un problema de la infraestructura”. ¿Cuándo se sabrá con seguridad? No hay certeza. “Es demasiado pronto para tener información de lo sucedido, es un accidente en circunstancias extrañas y no habrá una conclusión en un tiempo breve”, ha concluido.

¿Puede tratarse entonces de un exceso de velocidad? No, porque “iban a una velocidad inferior a la asignada al tramo”, pues iban entre 205 y 210 kilómetros por hora en un tramo recto con límite de 250 km/h, ha señalado en la misma entrevista en RNE. En consecuencia, Heredia ha adelantado que el servicio ferroviario entre Madrid y Andalucía estará, previsiblemente, suspendido durante más de dos o tres días.

El sistema no tuvo tiempo de activar la alarma

Otra de las cuestiones a las que Heredia ha respondido, en este caso en declaraciones a la Ser, es por qué los sistemas de seguridad y alarma no pudieron activarse y evitar así el segundo descarrilamiento del tren Alvia 2384, que circulaba en sentido contrario, dirección Madrid-Huelva. El motivo fue el escaso tiempo transcurrido entre el descarrilamiento y el choque, pues apenas pasaron unos segundos.

Así, de forma habitual, cuando hay un obstáculo en la vía “se bloquea el surco, se impide la circulación y se ordena el frenado de emergencia al tren”. En esta ocasión, si el sistema no pudo funcionar correctamente fue porque, “al parecer, el intervalo de tiempo entre un tren y otro que se cruzaban en sentidos contrarios ha sido de 20 segundos y, por lo tanto, es imposible que actúe ese mecanismo, ya que es el tiempo de activar el frenado y resulta demasiado tarde”.

Condolencias a las víctimas

En su red social X, el presidente ha trasladado sus condolencias a las víctimas y a sus familiares. Ha reiterado la dificultad para conocer con certeza la dimensión de lo ocurrido y ha asegurado que su empresa, Renfe, seguirá colaborando con los servicios de investigación. “Es una tragedia que nos afecta a todos”, ha afirmado.

Cabe destacar que entre los 39 fallecidos, confirmados mientras se redacta esta noticia, se encuentra el  maquinista del tren Alvia contra el que ha chocado el convoy de Iryo que descarriló esta tarde en Adamuz (Córdoba). La infromación fue confirmada esta madrugada por el presidente secretario ferroviario de UGT en Andalucía, Pedro Gómez. "Lo que se traslada es que el maquinista del Alvia, que nuestro compañero, es uno de los fallecidos", ha afirmado.

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