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Futuro nuclear

Grito extremeño contra el cierre de Almaraz: "Provocará consecuencias perversas e irreversibles"

La sociedad civil y las empresas preparan acciones y movilizaciones ante una cuenta atrás que no se detiene

Manifestacion por la continuidad de la Central Nuclear de Almaraz, a su llegada a las puertas de la planta, el pasado enero.

Manifestacion por la continuidad de la Central Nuclear de Almaraz, a su llegada a las puertas de la planta, el pasado enero. / TONI GUDIEL

Cáceres

“La decisión de cerrar una infraestructura clave como Almaraz, sin un plan de transición efectivo, justo y consensuado, supone un craso error que provocará consecuencias perversas e irreversibles para Extremadura y, especialmente, en la zona de Campo Arañuelo”. Es el SOS que lanza el colectivo Pensando Extremadura, con el apoyo de las Cámaras de Comercio de Cáceres y Badajoz, la Confederación Empresarial de la Provincia de Cáceres (Coepca) y Red Mercantil.

Estas entidades, que se presentan como “apartidarias y comprometidas con la sostenibilidad socioeconómica de nuestra región y la defensa del territorio”,  han suscrito un manifiesto en protesta por la clausura de la Central Nuclear de Almaraz, que, según el calendario establecido, desconectaría su primer reactor en 2027 y el segundo en 2028. Por ello, tienen previsto realizar  “acciones y movilizaciones”.

Más desigualdad frente al país

Según explican, el cierre supondría la destrucción de unos 3.000 empleos directos e indirectos “en una región ya afectada por el despoblamiento y la falta de alternativas reales”, pero además conllevaría “la pérdida de capital humano cualificado y el aumento de la desigualdad territorial con el resto de España”, el “colapso de servicios públicos y el debilitamiento del tejido empresarial”, y “el abandono institucional de un territorio que ha contribuido durante décadas a la seguridad energética y desarrollo económico del país”. Y por cierto, agregan, habría un “perjuicio para la seguridad energética de España”.

En su manifiesto, los colectivos argumentan que la Unión Europea considera en su taxonomía que la energía nuclear es verde y síncrona, sin emisiones de CO2, “por lo que se debe potenciar para no depender del exterior, como están haciendo muchos países avanzados”.

Vector estratégico

La energía, continúan,  es un vector estratégico para todos los sectores, especialmente el de los centros de datos (dos previstos en Navalmoral y Valdecaballeros con inversiones milmillonarias) y las nuevas industrias electro-intensivas para España y Extremadura.

Entre otras consecuencias del apagón de Almaraz, también citan la desaparición de una zona de especial protección de aves de la Red Natura (ZEPA), por falta de mantenimiento del volumen y la temperatura del embalse de Arrocampo, que refrigera dicha central; y el hecho de que se dejará un cementerio nuclear en la zona con escasa protección, al no estar centralizados los residuos.

Los colectivos destacan, asimismo, la “nueva discriminación con Cataluña de considerar sus centrales como indispensables y Almaraz como irrelevante”.

Los firmantes del manifiesto sostienen que estos argumentos son un “clamor creciente de la sociedad civil, que exige ser escuchada en un proceso que afectará de forma directa a su futuro”. Aseguran que numerosos extremeños y extremeñas, al margen de cualquier afiliación, “demandan iniciativas que trasladen a quien corresponda la sensación de hastío, abandono y agravio comparativo que sufre nuestra región en éste y otros temas de vital importancia”.

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