ERA TRUMP

Automoción: ofensiva norteamericana a uno de los emblemas de la producción europea

La patronal de los fabricantes Anfac pide "cautela" y asegura que la afección arancelaria en ese comercio directo con EEUU sería hoy más baja

Fabricación coches en Ford Almussafes.

Fabricación coches en Ford Almussafes. / MIGUEL ANGEL MONTESINOS

J. Vázquez

"Quiero que las compañías de automoción alemanas se conviertan en firmas estadounidenses. Quiero que construyan sus plantas aquí". Con esas palabras del pasado septiembre, Donald Trump ejemplificó su ofensiva contra uno de los sectores emblema de la producción europea, el automóvil, que sufrirá el impacto de los aranceles masivos que promete el mandatario. Un golpe que para España, explica Vicente Pallardó, profesor de Economía Aplicada de la Universidad de Valencia, será "limitado" comparado con el de otros países comunitarios y, sobre todo, llegará más de manera indirecta.

Y es que tras un 2024 en el que se dejó de producir la furgoneta Ford Transit -lo que redujo un flujo de vehículos que en 2023 ascendía a 52.000 unidades-, la patronal de los fabricantes Anfac pide "cautela" y asegura que la afección arancelaria en ese comercio directo con EEUU sería hoy más baja. Eso sí, solo en vehículos y piezas, los datos hasta septiembre de exportaciones superan aún los 307 millones. Y es que, explica el presidente del comité de empresa de Ford Almussafes, Carlos Faubel, "se siguen enviando hacia allí piezas de mecanizados [motores]". En datos, según la Cámara de Comercio, la categoría que engloba los propulsores -además de turbinas y hornos industriales- es la mayor en esas ventas a EEUU al sumar más de 1.800 millones.

Sin embargo, de manera indirecta, la industria de la automoción española se enfrenta a un escenario más preocupante. Según el director del Servicio de Estudios de la Cámara de Comercio española, Raúl Mínguez, España "exporta vehículos y piezas a Alemania [es el segundo mercado de destino, tras Francia] que luego se envían a EEUU". De ahí que, si se aplican aranceles, para el país germano -del que se calcula que salen gran parte de los vehículos que todavía van de la Unión Europea a territorio estadounidense- será "un lastre" cuya afección para España "también será de mayor envergadura".

Asimismo, existe incertidumbre sobre la evolución de otros asuntos claves. Así, el Pentágono ha puesto en su lista negra a CATL, firma china que va a impulsar junto a Stellantis una gigafactoría en Zaragoza. Sobre si esto puede tener impacto, la secretaria general de UGT de Stellantis Zaragoza y expresidenta de ese comité de empresa, Sara Martín, prefiere ser "prudente", aunque recuerda que al estar en un momento de "revolución del auto", cualquier decisión "puede marcar una tendencia en positivo o negativo".

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