Entrevista

Rosa Carabel (CEO de Eroski): "En este tipo de cargos la mochila es relevante, pero es igual de pesada siendo hombre que mujer"

"Ser madre no es incompatible con ser directiva, todo es cuestión de planificación, organización y de tener claro el camino que se quiere recorrer"

La consejera delegada de Eroski, Rosa Carabel.

La consejera delegada de Eroski, Rosa Carabel. / MARC ASENSIO CLUPES

Paula Clemente

Llegó a Eroski –dice– por avatares de la vida. Poco antes de cumplir los 30 se incorporó como adjunta a la dirección general en una empresa familiar de su Galicia natal. Desde allí vio un poco de todas las áreas, aunque acabó en la de Márketing y Relaciones Institucionales. Hasta que Savengo, aquella empresa, se alió con Eroski y su carrera empezó a discurrir dentro de la cooperativa vasca. Ha sido directora del negocio de supermercados, directora financiera (en plena crisis económica externa e interna), directora del negocio alimentario y, desde 2020, directora general. La primera en España, por cierto, al frente de una de las compañías líderes del mercado de la gran distribución.

¿Se siente una sola cuando asume un cargo generalmente ocupado por hombres?

Tengo la fortuna de no haber percibido ningún tipo de discriminación. Cuando yo me incorporé [al sector], acababa de tener a mi primera hija y enseguida me quedé embarazada del segundo. Fue una situación del todo natural. Y luego, en la cooperativa, todos los valores relacionados con la igualdad, la diversidad y la inclusión forman parte de nuestra misión y visión. Si en nuestra casa no hay más mujeres directivas, casi que tiene que ver más con que no tenemos interés en seguir escalando a esos niveles. Y ese es uno de los aspectos que nosotras mismas tenemos que cambiar.

¿Y no percibió, ni siquiera al principio, cierta hostilidad al participar en reuniones con otros consejeros delegados del sector?

No te voy a decir que nunca, pero en general yo no percibo ningún tipo de rechazo o sorpresa. Hemos avanzado mucho en este sentido, cada vez llama más la atención, incluso a ellos, ser la única mujer entre tantos hombres.

¿Le influyó de algún modo esa realidad al asumir el cargo?

Cero. Porque es que no concibo otra cosa. Creo que el liderazgo, las capacidades y el talento no son cuestión de género. Es una cuestión de habilidades, voluntad, ambición... Alguna vez me han preguntado si por ser mujer me siento más responsable de Eroski, pero supongo que sentiría exactamente el mismo nivel de responsabilidad siendo hombre. En este tipo de cargos la mochila es relevante, pero es igual de pesada siendo hombre que mujer. Lo que sí veo cada vez más es que puedo ser un referente para otras mujeres que puedan tener cierta incertidumbre en relación con asumir una posición de este tipo.

Hemos avanzado mucho: cada vez llama más la atención, incluso a ellos, cuando solo hay una mujer entre tantos hombres

Rosa Carabel

— Consejera delegada de Eroski

De todos modos, por lo que me cuenta, su ascenso empezó una vez ya había sido madre, quizás la cosa se complica si la promoción se da justo cuando una quiere ser madre.

Son decisiones que hay que tomar. Yo fui madre estando ya en posición directiva porque tengo 3 hijos. No es fácil, porque tienes un bebé y unas responsabilidades, pero también las tiene el padre. Hay ciertos estereotipos que tenemos que ir rompiendo entre todos. Ser madre no es incompatible con ser directiva, todo es cuestión de planificación, organización y de tener claro el camino que se quiere recorrer. En mi caso, cuando empecé en Eroski, me desplacé yo, mi familia se quedó en Galicia. Organizamos nuestra vida de forma diferente, mi marido asumió unas tares de corresponsabilidad determinadas y lo gestionamos bien.

La consejera delegada de Eroski, Rosa Carabel, durante una entrevista con El Periódico.

La consejera delegada de Eroski, Rosa Carabel, durante una entrevista con El Periódico. / MARC ASENSIO CLUPES

Lo que se dice que suele ocurrir es que en esos acuerdos de pareja se prioriza la carrera del que tenga una trayectoria más prometedora, y es habitual que sea el hombre.

Por eso digo que hay mucho que hacer, porque se pueden tener dos carreras prometedoras y organizar tu vida. Dicho esto, creo que cada mujer y hombre debe tener la libertad de tomar las decisiones que considere en cada momento. Sé de mujeres con carreras brillantes a día de hoy que hicieron un parón en un momento determinado y me parece fenomenal. Tenemos que tener la libertad de tomar la decisión y no tomarla por ser mujer, tiene que ser una decisión basada en otro tipo de parámetros. Culturalmente, la sociedad nos ha impregnado de que por ser las que parimos tenemos luego que seguir ese camino y yo no lo creo así.

Ser madre no es incompatible con ser directiva, todo es cuestión de planificación, organización y tener claro el camino que se quiere recorrer.

Rosa Carabel

— Consejera delegada de Eroski

Hablemos de liderazgo femenino. Me cuentan que las empresas lideradas por mujeres son más productivas, pero también he llegado a escuchar que somos demasiado intensas o que le damos muchas vueltas a todo. ¿Qué opina?

Yo he tenido jefes y jefas y no he percibido tan enorme diferencia. Cada persona somos un mundo, somos individuos diferentes y creo que lo importante es el equilibrio. Una empresa que no apuesta por la diversidad y no es inclusiva, se pierde una parte de talento. Es posible que las mujeres tengamos características diferentes, que la historia, la sociedad y los estereotipos nos hagan parecer más inseguras. Tenemos más incertidumbre sobre si vamos a poder y es algo que tenemos que ir quitando de nuestro cerebro. ¿Cómo no vamos a poder? Tenemos capacidades, talento, competencia…

¿Por qué se caracteriza su liderazgo?

Me caracterizo por ser una persona cercana, que escucha mucho a su alrededor y que tiene claro que las personas son lo más importante. Hace mucho tiempo que tengo clarísimo que un liderazgo en solitario no vale absolutamente para nada. Tienes que rodearte de las personas y equipos que complementan tus capacidades para llevar a cabo tus objetivos. Siempre creo que tengo algo que aprender. Tengo la suficiente templanza en los momentos críticos para pararme, reflexionar y plantearme cómo seguir. Y tengo 3 máximas absolutas: para ser líder tienes que tener mucho sentido común, tener muy claro lo que quieres conseguir y cómo, y rodearte de las personas adecuadas.

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