Sector bancario

¿Puede prosperar la compra del Sabadell por el BBVA?

El proceso cuyo objetivo es acabar en una fusión entre ambas entidades, a la que se opone el Gobinero, puede durar en torno a un año y medio

¿Por qué BBVA considera que prosperará su oferta por el Sabadell?

¿Por qué BBVA considera que prosperará su oferta por el Sabadell? / EP

Agustí Sala

El proceso para hacerse con el Sabadell va a ser un largo camino para BBVA, que afronta no solo la oposición del consejo de administración de su competidor sino de gran parte de los partidos políticos por la opa (oferta de compra) hostil que lanzó el pasado 9 de mayo. La fusión es el objetivo final de la entidad presidida por Carlos Torres Vila, que ha iniciado una gira para recabar apoyos que le llevó este lunes a entrevistarse en Barcelona con el 'president' en funciones, Pere Aragonès, entre otros. En todo caso, algunos analistas opinan que aunque no pudiera tirar adelante la fusión, a la que se opone el Gobierno, la operación seguiría teniendo sentido económico, al contrario de lo que creen muchos detractores.

El contexto

Desde el primer día, BBVA defiende la lógica de la fusión. El objetivo es conseguir economías de escala para compensar los costes crecientes que van de los tecnológicos a la inteligencia artificial y el 'big data'. Y todo ello con la irrupción de nuevos competidores representados por las 'fintech' y las tecnológicas. De hecho, la banca europea necesita economías de escala y más si se compara el tamaño de la banca europea con la china o de EEUU, que ocupan los primeros puestos, según destacan todos los analistas.

El objetivo

La lógica de la operación es la fusión. Algunos analistas opinan que al Gobierno, que a través del ministerio de Economía tendrá la última palabra sobre la integración, le costará hallar argumentos para frenar la fusión si avala la compra, a través de una opa supeditada a obtener un mínimo del 50,01%; el Banco Central Europeo (BCE), entre otros organismos. Incluso hay algunos analistas que consideran que las sinergias entre fusionarse o no pueden no ser tan diferentes. Estos ahorros se centran en la tecnología, no en del personal, ya que ambos bancos ya han acometido ajustes de plantilla. Hay ejemplos. Santander, años antes de absorberlo, puso en marcha su sistema en la red de Banesto, que abarató costes. Según el Sabadell, depende de qué condiciones se le impongan a BBVA en la fusión, la operación perdería todo el sentido económico. El ministro de Economía, Carlos Cuerpo, ha insistido en que se opone a la operación.

El precio

La oferta del BBVA, con una prima del 30% con respecto a la cotización del día anterior a conocerse la operación planteada primero como amistosa y luego mediante una opa hostil, no se modificará, tal como argumentó la entidad desde los primeros días. Se propone con intercambio de una acción del BBVA por cada 4,83 del Sabadell. El precio, precisamente, fue uno de los aspectos que dinamitó el anterior intento en 2020, cuando la entidad de origen vallesano, que llegó a valer cinco veces menos que en la actualidad, atravesaba una mala situación. Fuentes del mercado destacan que el hecho de que se estrechen las primas mediante la cotización en la bolsa significa que el mercado ve posibilidades de que la operación prospere, algo que otros ven desde la óptica contraria. Un elemento que introduce ahora incertidumbre es la exposición de BBVA a México, donde la bolsa se desplomó tras la victoria de la candidata izquierdista Claudia Sheinbaum. En el Sabadell, que este martes como el resto de la banca, cede terreno, atribuyen su ascenso a unos resultados del primer trimestre mucho mejores de los esperados por el mercado. También a que ese día afirmó que preveía aumentar su beneficio en 2024 y 2025 respecto al récord histórico de 2023, a pesar del inicio de la bajada de los tipos de referencia, así como a que anunció posteriormente que repartiría 2.400 millones a sus accionistas entre este año y el próximo.

La competencia

La operación sobre el Sabadell puede durar al menos un año y medio. Una primera parte, de 6 a 8 meses, relacionada con la opa, cuya primera fase es la aprobación del folleto por la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV); y otro periodo similar por el proceso de fusión, en manos de la Comisión Nacional de la Competencia (CNMC), para la que ya ha solicitado el análisis. Uno de los argumentos de quienes están en contra de la integración es el grado de concentración bancaria, pero la suma de ambos tanto en sucursales como en crédito y depósitos está por debajo de los niveles que se consideran de elevada concentración, según los expertos. Y en crédito a pymes, apenas habría muchas diferencias con respecto a la competencia, según fuentes del mercado. En el Sabadell entienden que se requerirá un análisis de Competencia en segunda fase dado el peso de las pymes, que requieren una mayor y variada oferta. Esta segunda fase no ha ocurrido antes en ninguna opa. En la misma se da voz a otras partes implicadas y el ministro de Economía puede al final suavizar o endurecer las condiciones para una fusión con motivos no solo de concentración bancaria sino de efectos por ejemplo sobre la inclusión financiera en determinados territorios. Algunos comparan el proceso al de la absorción de Bankia por parte de CaixaBank, pero quienes están en contra insisten en la necesidad de un análisis más profundo porque, a diferencia de esa otra integración, el peso de las pymes es mucho mayor y hoy existe un mayor grado de concentración bancaria. Esa es una de las críticas que dio a conocer la Autoritat Catalalana de la Competència (Acco).

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