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Entrevista

Ramón Artime: "Tras la falta de leche, llegará la de carne y subirán los precios"

"El mayor receptor de ayudas de la PAC es el propio Estado a través del IRPF; la agroganadería necesita una fiscalidad justa"

Ramón Artime, presidente de Asaja. Irma Collín

En los años 80 Asaja (Asociación agraria de jóvenes agricultores) inició su andadura en Asturias y Ramón Artime se puso al frente. Hoy sigue de presidente de una organización que pasa por ser la más grande del país y es una de las tres principales en la región junto a Coag y Uca. No se le puede discutir a Artime su amplio conocimiento del sector primario, al que siempre ha dedicado sus esfuerzos, empezando por profesión de ganadero. Entre 2014 y 2016 dirigió la Interprofesional Láctea en España. Además, fue alcalde de su concejo natal, Gozón, con el PP a mediados de la pasada década. El líder de Asaja no puede evitar cierto pesimismo y amargor a la hora de hablar de los problemas que acechan al medio rural y sus soluciones, que no ve inmediatas.

Parece que los ánimos están más calmados en el sector que hace un año cuando las protestas.

Puede, pero a ver cómo llegan los nuevos tiempos...

Ha sido un año complicado para la agroganadería.

Todo empezó en la primavera de 2021, cuando arrancó la subida fuerte de los costes de producción, pero no fue acompañada de incremento de precios de la leche y de la carne. Esa situación siguió durante un año o algo más, lo que significa que durante todo ese tiempo las explotaciones estuvieron trabajando a pérdidas, y no de céntimos, sino que los desfases fueron enormes. Los piensos subieron un 50%, la energía hasta el 100, los plásticos lo mismo, los fertilizantes un 300%... Y todo así. Nos lo tuvimos que tragar en solitario los agricultores y los ganaderos por más que se advirtió y se explicó en las mesas ministeriales con la distribución y la industria. No hubo reacción alguna. Nada. Nadie calculó que todo eso iba a traer consigo una caída de producción y sus consecuencias llegan ahora, claro. Si antes se hubiera hecho algo, a lo mejor no hubiera habido tantos cierres de explotaciones ni hubiera caído la producción. Se vendieron vacas por no ser rentables, se cerraron ganaderías... Ahora suben los precios, sí, pero es que no hay producto.

Entiendo que esta subida de precios de la leche, por la que tanto pelearon, no es para celebrarla dadas las circunstancias.

Por supuesto que no. Realmente quien purgó y cargó con esa caída producción fue el ganadero.

Meses atrás usted avisó en La Nueva España, del grupo Prensa Ibérica, que de seguir las cosas así se produciría una grave crisis alimentaria en toda Europa.

Está claro. Ahora cualquier informativo que escuches tiene a los políticos hablando de la cesta de la compra, es lo que preocupa. ¿No hubiera sido más fácil haber hecho antes los deberes que andar ahora preocupados en bonos y en cómo abaratar los alimentos? Tal y como está montada ahora la cadena es insostenible. Lo decía y lo sigo diciendo: o cambian las cosas o la crisis alimentaria será muy semejante a la energética.

Viendo cómo lo pintan no es de extrañar la falta de relevo generacional en el campo. ¿Aconsejaría a los jóvenes apostar por ello?

Sí, no tengo por qué hacer lo contrario. El problema es que incluso animándolos no se interesan. Los datos están ahí. En la última convocatoria de incorporación de jóvenes a explotaciones hubo unos 135 a carne, 45 a leche, 10 a miel y así todo. Cifras bajas, insignificantes. No vienen al sector primario por falta de rentabilidad. No hay más explicación, la realidad es la que es. La cuestión es que igual que a un herido lo primero que se le hace para atenderle es cortarle la hemorragia, lo mismo hay que hacer en el campo.

¿Cómo? ¿Más dinero, menos burocracia, impuestos?

No podemos seguir con una sola convocatoria de incorporación y planes de modernización de explotaciones cada cuatro año. Los plazos deben estar abiertos permanentemente. Segundo: hay que apoyar a los profesionales con un modelo fiscal justo. Asturias recibe 19 millones de la PAC, pero ¿cuántos se van a Hacienda? Un 20 o 25%... Sería mas justo dejar exentos del pago del IRPF por estas ayudas a ganaderos y agricultores, o reducirles el porcentaje. Un joven que se incorpora recibe 50.000 euros en tres anualidades. Pues bien, para la declaración de la renta del primer año a veces no saca lo suficiente para cubrir todo lo que tiene que pagar. Menudo ánimo se les da. Si creemos que es necesario el campo, hay que impulsar el relevo, hagamos medidas que sean atractivas. Las fiscales son fundamentales. El mayor receptor de ayudas de la PAC es el propio Estado a través del IRPF. Necesitamos fiscalidad justa.

Hay ganaderos que reciben muchos miles de euros de la PAC.

No en la Cornisa Cantábrica, con pequeñas explotaciones. Aquí necesitaríamos estar exentos del IRPF. En el País Vasco tienen alguna medida en este sentido. Pero claro, es el País Vasco y tiene su propio régimen foral.

El precio de la leche se ha disparado y se cierra el año con máximos históricos.

Eso permite ahora que las ganaderías sean rentables, que es lo que se necesita. Pero se ha regulado por el mercado, no porque se haya actuado a tiempo. Con todo, no es una subida justa. Me sorprende la gente cuando dice que la leche está muy cara. Pues subirá hasta donde tenga que subir. A mí me da lo mismo que el litro esté a 60 céntimos que a un euro, siempre y cuando lo que yo reciba me permita sacar rentabilidad y vivir.

Ahí está la ley de cadena alimentaria para prohibir la venta a pérdidas.

No es la solución a esos problemas. Siempre lo dije. Está bien que la haya, pero si alguien cree que lo arreglará, está equivocado. Todo lo que depende de la administración es farragoso, complicado. Ahora el regulador ha sido el mercado, la ley de la oferta y demanda de siempre: la leche escasea, pues sube el precio. Estaría bien que el sector tuviera un movimiento cooperativo más fuerte del que tiene, contar con los mejores veterinarios, los mejores economistas, ingenieros agrónomos... Con cooperativas grandes y fuertes se lograría mucho beneficio para los profesionales del campo.

Otro problema, el lobo. Poco más se puede decir.

Cada día que pasa crece el problema. Soy muy escéptico con las normas, tramites que se anuncian. Cada día hay más lobos y más daños. Hay pendientes pagos de hace dos años y más. La administración del Principado no es que vaya despacio, es que se mueve a ritmo de caracol. Tal cual está ahora cada día que pasa es un paso hacia el desastre: crecen los daños y los lobos, los jabalíes también son problema. Hay queserías en denominaciones de origen que tienen serios problemas para seguir por falta de leche.

Una de sus quejas es la falta de elecciones para el Consejo Agrario.

Las tiene que convocar el ministerio. Pero no sé por qué tanta obsesión con eso. Preocupémonos de los problemas del sector que son muchos.

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