Suscríbete

Diario de Mallorca

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Energía

Un grupo valenciano impulsa una planta de paneles solares para no depender de China

El presidente de la patronal de renovables lidera la empresa Silicon Valen que promueve una factoría de ensamblaje de módulos fotovoltaicos y trabaja para desarrollar a medio plazo todo el ciclo de producción del silicio en cuatro fábricas

Antonio Navarro, Marcos J. Lacruz, Manuel Argüelles y Gonzalo Navarro, cofundadores de Silicon Valen. M.A. MONTESINOS

Un grupo empresarial valenciano liderado por el presidente de la patronal valenciana de renovables, Marcos J. Lacruz, promueve una fábrica de paneles solares para acabar con la dependencia de las importaciones de China. Los empresarios han constituido la empresa Silicon Valen con el objetivo de empezar a ensamblar las placas en un año y trabajan para desarrollar a medio plazo todo el ciclo de producción de silicio en cuatro fábricas. Lacruz, que es el presidente de la compañía, explica que el proyecto arranca con una inversión inicial de seis millones de euros de capital privado.

La empresa la han constituido la familia Navarro (propietaria de la desaparecida firma de placas Siliken), el desarrollador de parques fotovoltaicos Manuel Argüelles y la firma de Marcos J. Lacruz, NRG Investment (promotora de parques fotovoltaicos y eólicos). Siliken fue un grupo valenciano de empresas dedicado al desarrollo de soluciones aplicables al sector de las energías renovables, con presencia en España, Estados Unidos, Italia, Francia, y Alemania, que llegó a tener 1.500 trabajadores y que sucumbió como consecuencia de la crisis financiera de 2008. La empresa de la familia Navarro invirtió 80 millones en una fábrica de desarrollo de silicio para las placas y Lacruz quiere aprovechar ahora su conocimiento del sector.

Europa se quedó hace 10 años sin fábricas de módulos fotovoltaicos por la competencia de las firmas chinas. Carlos y Antonio Navarro lamentan que Alemania vendió la tecnología a los fabricantes asiáticos y China aprovechó la oportunidad para financiar con dinero público a las empresas, que se quedaron con el 95 % del mercado mundial. Es una situación similar a la que ha pasado con la fabricación de microchips o la de baterías de coches eléctricos. La Unión Europea quiere revertir esta situación e impulsa con ayudas públicas el desarrollo de plantas de baterías (como la de Sagunt) y de microchips. Bruselas también quiere incentivar proyectos como el de Silicon Valen.

Marcos J. Lacruz incide en que el conflicto de Ucrania ha puesto de manifiesto la importancia de no depender de países como China en el contexto actual de despliegue de renovables. "España tenía una industria muy potente de fabricación de módulos en 2008, que desapareció", lamenta.

Manuel Argüelles apunta que en España hacen falta 5 millones de módulos fotovoltaicos al año para hacer frente al actual despliegue de parques renovables. «En el último año, el precio de los módulos ha subido un 50% por la demanda china. No podemos seguir con esa dependencia», advierte.

La primera fábrica de Silicon Valen contará con una plantilla de 50 trabajadores y todavía no se ha desvelado su ubicación, El objetivo de la empresa es montar a medio plazo otras tres fábricas para cubrir toda la cadena de valor. "La idea es montar las cuatro fábricas en Valencia. Necesitamos 72.000 metros cuadrados de suelo. Calculamos que cuando estén en marcha daremos empleo a 1.200 trabajadores, la mitad de cualificación muy alta como ingenieros y programadores", precisa Gonzalo Navarro.

La firma va a presentar sus productos esta semana en la feria Intersolar Europe en Múnich (la cita de referencia en el sector). Lacruz insiste en que la clave es que ya tienen desarrollada la tecnología gracias a la entrada en el proyecto de los fundadores de Siliken.

Compartir el artículo

stats