La imparable subida de los precios de los fertilizantes y sus consecuencias

Robert Casajuana

Desde que se descubrió a principios del pasado siglo el método Haber-Bosch para la producción de fertilizantes sintéticos, la industria agrícola ha sido cada vez más dependiente de tres nutrientes clave, nitrógeno, fósforo y potasio, para la mejora de la producción de sus cosechas.
La regla del sector es que a mayor uso de fertilizantes mayor producción agrícola. Por ello, la estabilidad de precios de los fertilizantes es fundamental para el sector. Sin embargo, una serie de factores en los últimos tiempos están dificultando esa estabilidad en precios, empujándolos con fuerza al alza:
- El incremento del precio del gas natural, principal input del fertilizante de nitrógeno
- Las sanciones a empresas bielorrusas de potasio que son clave
- Las tormentas cada vez más habituales en el golfo de México con las consecuentes disrupciones temporales en la producción
- La importante disrupción en las cadenas de suministro mundiales por la COVID-19
- China, primer productor mundial de fosfato, ha restringido la exportación de este componente para acumular stock en casa
- La invasión de Ucrania ha reducido en un 20% las exportaciones mundiales de nutrientes
- Las sanciones a Rusia aíslan al primer exportador mundial de urea y el segundo de potasio
Las implicaciones de todos estos factores son dramáticas: en Estados Unidos el precio medio de los fertilizantes se ha casi triplicado desde el inicio de la pandemia y un 70% a nivel global durante los últimos 12 meses.

La imparable subida de los precios de los fertilizantes y sus consecuencias / Green Markets
En otras latitudes más específicas como Filipinas se ha triplicado el precio de la urea, componente clave para los nutrientes de nitrógeno, y en Perú se estima un déficit de 180.000 toneladas cúbicas de urea, con el consecuente impacto en tres productos agrícolas del país andino como el arroz, las patatas y el maíz.
Los productores agrícolas están reaccionando ante estas subidas tan elevadas de los precios de los fertilizantes sintéticos, con una menor compra de estos componentes y, por tanto, con un sustancial menor uso de ellos en sus plantaciones. El menor uso de fertilizantes en sus campos de cultivo lleva a una inevitable reducción de las cosechas y a un mayor precio del producto agrícola final.
Por ejemplo, Brasil, el mayor productor de soja del mundo, está reduciendo en un 20% el uso del potasio, lo que lleva a una bajada del rendimiento de sus cosechas de soja del 14%.
Costa Rica, uno de los mayores productores de café del mundo, está reduciendo en un tercio el uso de fertilizantes con el impacto de una menor cosecha de café del 15%.
Los países del oeste de África, claves para la producción de arroz o maíz, verán sus cosechas reducidas en un tercio por la imposibilidad de comprar los fertilizantes necesarios.
Estos son tres ejemplos ilustrativos y sabemos que, en su conjunto, en febrero del 2022 ya se ha reducido en un 40% la producción agrícola respecto 24 meses atrás.
¿Qué pueden hacer los productores agrícolas mientras siguen subiendo los precios de los fertilizantes sintéticos?
La realidad es que no lo tienen fácil, pero algunas opciones serian potenciar una agricultura de mayor precisión con una masiva recolección de datos clave de los cultivos en los campos para monitorizar el uso eficiente de los fertilizantes en cuanto a la cantidad usada y al mejor momento para su uso. Eso, podría permitir abandonar el actual uso, a veces, demasiado generoso de estos nutrientes, reduciéndolo a la cantidad justa.
En cualquier caso, y aunque en los países desarrollados el problema expuesto en este artículo nos pueda parecer algo lejano, no es así para los países en vías de desarrollo, donde la actual dinámica de incremento de precios de los fertilizantes para el sector agrícola podría afectar a la malnutrición de más de 100 millones de personas del continente africano y en última instancia a una mayor inestabilidad social con mayores revueltas populares. Reminiscencias de la primavera árabe.
- Malestar de una decena de estudiantes de la UIB que se han quedado fuera de la graduación en Son Moix por no inscribirse a tiempo: “Queremos vivir un momento que llevamos años esperando”
- La cárcel de Palma sufre un apagón eléctrico
- El 'método egipcio': el truco definitivo para poder dormir durante las noches tórridas de Mallorca sin aire acondicionado
- El mar escupe basura en la Colònia de Sant Jordi
- El Paseo del Born de Palma suma una cuarta terraza y alcanza su ocupación máxima permitida en la vía pública
- Un incendio en una finca cerca de Son Sardina obliga a cerrar el metro de Palma durante más de cuatro horas
- Las 3 plantas que los expertos recomiendan para ahuyentar a las cucarachas en Mallorca
- La jefa de Hematología de Son Espases, Antonia Sampol Mayol, dirigirá la nueva universidad del CEU en Mallorca