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Crisis del coronavirus

Nubarrones económicos en la UE

El crecimiento económico en el tercer trimestre ha sido más moderado de lo previsto y los factores que frenan la recuperación están lejos de solventarse

La presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde.

El drástico aumento de los precios energéticos, los problemas de suministro y el rápido aumento de los casos de Covid en muchos países de la Unión Europea (UE) ensombrecen el panorama económico y frenan la recuperación. El fuerte encarecimiento de la energía y los cuellos de botella en los suministros a la industria y la construcción son los principales riesgos para la recuperación, reconoce la presidenta del Banco Central Europeo (BCE)Christine Lagarde.

A causa del disparado precio de la luz y la energía, la inflación se ha situado en octubre en el 4,1% en la eurozona, en el 4,5% en Alemania y en el 5,5% en España, las cifras más altas desde hace 28 años. La flexibilización del objetivo de inflación adoptada en julio por el BCE evita a corto plazo el riesgo de un endurecimiento de la política monetaria en plena crisis, así como la repetición del catastrófico error de Jean Claude Trichet, que subió en 2011 los tipos de interés europeos en 0,5 puntos con una inflación del 2,7% en la eurozona, lo que agravó la crisis de la deuda pública, frenó la recuperación y hundió a la eurozona en una nueva recesión.

El abrupto encarecimiento de la energía recorta el poder adquisitivo de la población y encarece los costes de la industria, el transporte y los servicios, lo que está frenando ya la recuperación. En España, el consumo de los hogares se redujo el 0,5% en el tercer trimestre respecto al segundo y el crecimiento económico trimestral del 2% fue inferior al previsto. En la eurozona el crecimiento trimestral en el tercer trimestre también fue moderado (2,2%), lo que sitúa su tasa de crecimiento anual en el 3,7%, mientras que en España se limita al 2,7% y en Alemania al 2,5%.

Los problemas de suministros, desde microchips a todo tipo de materiales, y el fuerte encarecimiento de los fletes también frenan la recuperación. Esto evidencia las consecuencias negativas de unas cadenas de producción demasiado extendidas por el mundo, de la dependencia de la UE de piezas y productos fabricados en el otro extremo del globo y de la concentración del transporte marítimo en unas pocas compañías.

Pese a la creación de empleo en la UE, su carácter mayoritariamente precario y sus bajos sueldos limitan su impacto positivo en la recuperación europea, que aún arrastra secuelas negativas de la crisis financiera. En la eurozona, aún hay 12,1 millones de desempleados, un millón más que en septiembre de 2007, antes de la crisis financiera, según Eurostat. En España, los 3,41 millones de parados del tercer trimestre, son 1,6 millones más que los contabilizados en el tercer trimestre de 2007, y el número de ocupados actual es aún medio millón inferior al de 2007, según los datos del Instituto Nacional de Estadística.    

La recuperación también dependerá de la evolución de la pandemia, de la ausencia de nuevas restricciones y de una mejora sustancial en el nivel de vacunación de la población europea, subrayó el BCE. El rápido aumento de casos esta semana en Alemania, con el 66% de la población vacunada, indica que la pandemia está lejos de haber acabado. Los nuevos casos diarios llegaron a los 28.000 en Alemania este jueves, la cifra más alta desde hace seis meses y casi el doble de la de finales de octubre de 2020, cuando el Gobierno decretó el cierre de bares, restaurantes, cines, teatros y centros deportivos. El número de nuevas hospitalizaciones se sitúa alrededor de 900 diarias, según el Instituto Robert Koch.

Actualmente, sólo España, PortugalIrlandaDinamarca Malta tienen más del 75% de su población completamente vacunada de los 27 miembros de la UE, según la base Our World in Data de la Universidad de Oxford. Alemania, Francia, Holanda, Austria, Suecia, Finlandia, Lituania, Grecia, Chipre y Luxemburgo aún no han alcanzado el 70% debido a las reticencias de un porcentaje de su población, mientras que en Estonia, Letonia, Polonia, República Checa, Eslovaquia, Rumanía, Bulgaria, Hungría, Croacia y Eslovenia la vacunación es inferior al 60%.

Letonia, con el 53% de la población vacunada, encabezaba el ranking europeo de nuevos contagios el 28 de octubre: 1.330 nuevos casos de media diaria por cada millón de habitantes en los últimos siete días (31 veces más que España). Los otros países de la UE donde los nuevos casos diarios se ha disparado por encima de los 600 de media por millón de habitantes (Estonia, Lituania, Eslovenia, Rumanía, Croacia, Bulgaria y Eslovaquia) tienen niveles comparativamente bajos de vacunación, lo que puede conducir a nuevas restricciones.

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