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Diez claves

¿Por qué la inflación vuelve a preocupar a los bancos centrales?

Familias con hipotecas, empresas, inversores, bancos y gobiernos endeudados penden del precio del dinero

Sede del Banco Central Europeo en Fráncfort.

Sede del Banco Central Europeo en Fráncfort.

Vuelve el temor a la inflación. Después de años sin apenas subidas relevantes de precios, o incluso con caídas por la pandemia –como sucedió en el 2020 en España y en la zona euro—, la inflación vuelve a llamar a la puerta de los bancos centrales en forma de preocupación.

Y hay mucho en juego en ello para familias con hipotecas y empresas endeudadas y para los inversoresGobiernos con elevada deuda pública, como el de España, también se juegan mucho si se anticipa la expectativa de una posible subida de tipos de interés a medio plazo (nunca antes de 2023, según los pronósticos).

Este jueves se reúne el Banco Central Europeo (BCE) con el tablero de la inflación sobre la mesa. El próximo jueves le toca la misma situación a la Reserva Federal de EEUU (Fed). Y aunque no se esperan movimientos de fichas determinantes, todo el mundo estará pendiente de la jugada. Para los inversores, la expectativa de una más pronta subida de tipos de interés añadiría atractivo a la renta fija en detrimento de la bolsa, que, posiblemente se desinflaría en alguna medida; no así la cotización de los bancos, que son quienes más tienen que ganar ante cualquier posible adelanto de una subida de tipos.

"Parece que Christine Lagarde no quiere echar un jarro de agua fría en el proceso de recuperación del Viejo Continente", por lo que "es poco probable que el BCE anuncie ninguna medida nueva, ni en un sentido ni en otro”, avanza Pedro del Pozo, director de inversiones financieras en Mutualidad de la Abogacía. Las autoridades monetarias "no parecen especialmente inclinadas a cerrar abruptamente el ciclo de recuperación post Covid" ya que "por activa y por pasiva, descartan subidas inmediatas de tipos y no dejan de hablar de la transitoriedad de las presentes subidas de precios, un efecto de la rápida recuperación”, resume. "Los inversores esperan con impaciencia la reunión del 10 de junio del BCE principalmente por dos motivos: sus nuevas previsiones económicas, incluido el análisis de la creciente inflación, y su decisión de revisar o no el ritmo de compra de valores que anunció en abril", señala Franck Dixmier, de Allianz Global Investors.

1.- ¿Qué pasa con la inflación?

El indicador que mide la subida anual de los precios se situó en el 4,2% en EEUU en abril, con un avance del 3% de la tasa subyacente, sin tomar en cuenta los precios de energía y alimentos no elaborados. En la zona euro se llegó al 2% en mayo y en Alemania ya se ha alcanzado el 2,4%. En España, el dato adelantado del IPC de mayo es el 2,7%, la mayor tasa desde febrero de 2017. En este contexto, los inversores empiezan a mostrar nerviosismo.

Los datos más preocupantes están en EEUU. Este jueves se conocerá el dato de inflación de mayo. Los analistas no descartan tasas del 5% este verano, por primera vez desde 2008, antes de caer al 3% a principios de 2022 y al 2% a mediados de 2022, según previsiones de la gestora ODDO BHF.

La zona euro va unos pasos por detrás. De cara a los próximos meses, el componente energético y el efecto base de la rebaja del IVA en Alemania entre julio y diciembre de 2020 podrían situar la inflación general alrededor del 2,5%, según estimaciones el servicio de estudios de Caixabank, que prevé que en enero de 2022 la tasa de subida de los precios volvería a niveles por debajo del 2%. AFI también sitúa en el 2,5% el pico de inflación en la zona euro. “Se han activado todas las alertas pero del análisis de los factores que subyacen en los datos de inflación, no vemos que sea un elemento perdurable en el tiempo, al menos de momento”, afirma María Romero, directora de Economía de AFI.

Las actuales previsiones de inflación del BCE proyectan el 1,4% para el 2023 en la zona euro, una tasa que de ningún modo justificaría un endurecimiento prematuro de los tipos de interés. No obstante, el organismo revisará este jueves sus proyecciones de crecimiento e inflación de la zona euro para los próximos años.

2.- ¿Por qué están subiendo los precios?

En principio, la mayor parte de los analistas ven la actual inflación como un fenómeno transitorio. Si el año pasado la economía y los precios colapsaron desde marzo por la pandemia es lógico que ahora, cualquier mínimo paso hacia la normalidad de cómo resultado unos precios más altos comparados con los deprimidos del año pasado. Es el llamado efecto escalón, que se acaba absorbiendo a la vuelta de un año.

Y hay un segundo factor. El rápido despertar de la economía tras la recesión del 2020 en China y Estados Unidos –también en la zona euro, aunque de forma más lenta- se está enfrentando con escasez de materias primas suficientes para alimentar la maquinaria de la recuperación global. Así, el mundo está asistiendo a un encarecimiento de materias primas esenciales que tarde o temprano llegará a los precios que pagan los consumidores. 

El fenómeno se está viendo en la escasez de microchips para los componentes electrónicos de toda la industria. También en metales, plásticos, madera, fibras textiles, alimentos y en los costes del transporte marítimo de mercancías.

El llamado ‘índice desayuno’ que elabora el estratega de mercados globales de la plataforma eToro, Ben Laidler, da una idea gráfica del repunte de las materias primas. El índice pondera ocho productos populares para el desayuno, desde el café hasta el trigo, pasando por el azúcar, el cacao, el zumo de naranja, la carne de cerdo, los huevos y los aceites vegetales. Este desayuno ha subido el 54% desde los mínimos del 2020, con subidas de más del 100% en alguno de sus componentes.

3.-¿Es una subida de precios transitoria o ha llegado para quedarse?

El efecto escalón de los precios podría interpretarse como transitorio. También, el cuello de botella de las materias primas, hasta que su oferta se ajuste a la explosión de demanda. Es lo que, por ejemplo, opinan en EEUU economistas como el premio Nobel Paul Krugman. Pero el exsecretario de Estado del Tesoro Larry Summers lleva meses alertando del riesgo de inflación y de repetir “los errores de los años 70”, cuando la subida de precios alcanzó los dos dígitos, fruto del sobrecalentamiento de la economía.

4.-¿Existe riesgo de sobrecalentamiento en la economía?

Ese es el debate en EEUU. Por primera vez los cuellos de botella típicos de una recuperación acelerada coinciden a la vez con estímulos monetarios (bajos tipos de interés de los bancos centrales) y desconocidas inyecciones fiscales (planes de estímulo de Joe Biden).

La zona euro, por su parte, juega en otra división. La economía europea está saliendo de la crisis a menor ritmo que EEUU. Además, aquí el estímulo fiscal (Next Generation EU) es más modesto. Según la OCDE, el PIB real per cápita volverá a su nivel anterior a la pandemia en el segundo trimestre de 2021 en los EEUU; este hito se retrasa al cuarto trimestre de 2021 para Alemania y a la segunda mitad de 2022 para la zona euro.

5.-¿Qué opinan los bancos centrales?

En todos sus mensajes, hasta ahora, el Banco Central Europeo (BCE), en la zona euro, y la Reserva Federal (FED), en EEUU, subrayan los elementos transitorios de los actuales niveles de inflación. 

Sin embargo, hay tensiones dentro de los órganos de gobierno de cada uno de los bancos centrales. En la mesa del BCE se sientan ‘halcones’ (partidarios de poner fin a la alegría de un crédito del que sacan mayor ventaja comparativa los países del Sur, como España e Italia) y ‘palomas’ (defensores de mantener una política acomodaticia de bajos tipos de interés el tiempo necesario para que la economía de la zona euro pueda levantar cabeza tras la mayor recesión en tiempos de paz del último siglo) y este jueves enfrentarán sus opiniones a favor de reducir o mantener los programas de compra de deuda pública y privada para mantener bajos los tipos de interés. "El argumento a favor de la reducción de las compras es que la recuperación económica europea se está fortaleciendo a medida que se acelera la vacunación. El argumento a favor de mantener las compras al ritmo actual es que cualquier reducción corre el riesgo de desencadenar una corrección del mercado", resume Paul Diggle, de Aberdeen Standard Investments.

6.- ¿Pueden influir las elecciones alemanas en el debate?

La inflación en Alemania ya ha llegado al 2,4% y se anticipan tasas del 4% en noviembre en el país germano y cerca del 3% en la zona euro. El índice de precios irá escalando durante el verano, justo en el periodo previo a las elecciones legislativas de septiembre en Alemania, en un contexto en el que previsiblemente encontrarán alimento los ‘halcones’ centroeuropeos del Banco Central Europeo, contrarios a mantener la política monetaria acomodaticia de bajos tipos de interés que tanto precisan las economías del sur de Europa, como España e Italia, para salir de la crisis.

7- ¿Pueden subir los tipos de interés a corto plazo?

No, a corto plazo.

Cuando la inflación es baja (por debajo del 2% de forma persistente), los bancos centrales promueven descensos de tipos, para calentar a economía. Cuando la inflación se instala por encima del 2% de forma estable, los tipos de interés suben, para enfriar la economía por la vía del endurecimiento del crédito. 

Si los bancos centrales llegan a interpretar que en las mayores tasas de inflación de los próximos meses hay elementos estructurales de fondo empezarán a cambiar su estrategia de bajos tipos de interés y de compra de deuda a raudales de empresas y gobiernos. Seguramente no habría movimientos bruscos de un día para otro, pero con el cambio de expectativas todo el mundo empezaría a entrever a medio plazo el próximo final de los actuales bajos tipos de interés en hipotecas, créditos de consumo y préstamos para empresas.

8.-¿Cómo lo notarán las hipotecas?

El precio de los nuevos créditos hipotecarios se encuentra en estos momentos en niveles históricamente bajos (TAE media del 1,62% para las nuevas hipotecas en abril). Los créditos hipotecarios con tipo de interés variable tendrán que encajar las próximas subidas de tipos en las futuras revisiones. La expectativa de un posible adelanto en medio año en la subida de tipos podría anticipar el efecto de esas revisiones. También es posible una mayor tensión al alza en los tipos de las nuevas operaciones en el próximo año.

9.- ¿Y la prima de riesgo de la deuda pública?

Los tipos de interés de la deuda pública europea están en mínimos. En estos momentos, el bono español lleva aparejado un tipo de interés del 0,44%, lo que supone una prima de riesgo de apenas 65,90 puntos respecto al bund alemán (-0,22%). La política de compra de deuda que adoptó el BCE en enero del 2015 (programa APP) tiene mucho que ver en la mejor financiación de la deuda pública y, sobre todo, el nuevo programa de emergencia pandémica que se adoptó en marzo del 2020 (PEPP). Los 'halcones' del BCE exigen adelantar la retirada de estos estímulos, empezando por el programa pandémico de compra de deuda que, según los analistas, podría quedar eliminado en el primer trimestre del 2022, añadiendo tensión a la deuda pública de países como España.

10.-¿Qué pasa con los inversores?

En los mercados funciona, al menos hasta ahora, una regla no escrita que hace que cuando los tipos de interés bajan suba la bolsa y al revés. Con el precio del dinero en mínimos históricos, los inversores han derivado sus ahorros hacia la bolsa y otros activos de riesgo, como las criptomonedas. Si invertir en renta fija vuelve a cobrar interés el ahorro más conservador puede dar la espalda a la renta variable y a los activos de riesgo, provocando descensos en los índices bursátiles. Las entidades financieras, sin embargo, cobrarán renovado interés para los inversores por las mejores expectativas para su negocio.

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