Los padres de niños enfermos de cáncer u otra enfermedad grave que se vean obligados a cuidarles durante al menos el 50 por ciento de su jornada laboral, percibirán un subsidio equivalente a la reducción que experimenten por recortar sus horas de trabajo.

Esta nueva prestación, que se incluirá en los presupuestos de 2011, ha salido adelante con el consenso de todos los grupos parlamentarios, según ha explicado a los periodistas el ministro de Trabajo, Valeriano Gómez, quien ha señalado que este subsidio se facilitará durante el tiempo que dure la enfermedad del hijo o hasta que cumpla los 18 años.

Esta iniciativa, ha señalado, está destinada a que los menores puedan recibir el cuidado de sus padres y aliviar el problema que sufren, ya que, ha dicho, incluso se han dado casos de que se han visto obligados a perder su empleo para atender a sus hijos enfermos.

Se trata de una medida, ha insistido el ministro, de "poco impacto" para las arcas de la Seguridad Social pero "de mucho" para las familias que tienen que afrontar esta situación.

Valeriano Gómez ha recalcado que sólo se beneficiarán de esta prestación los padres trabajadores afiliados a la Seguridad Social y que, al menos, tengan que dedicar la mitad de su jornada a la atención de sus hijos. La prestación podrá llegar al cien por cien de la base reguladora cuando los progenitores tengan que dejar de trabajar completamente.

Concepció Tarruella, en nombre de CiU, ha celebrado que se haya acordado esta enmienda, una iniciativa de la que su grupo parlamentario se siente "orgulloso y responsable", puesto que ya hace unos meses presentó una proposición no de ley en este mismo sentido que fue debatida ante la Comisión de Sanidad en septiembre.

"Es un acto de justicia y transparencia", ha asegurado, ya que hasta ahora muchos padres, "con la complicidad de los médicos de familia", tenían que recurrir a bajas por enfermedad o depresión para poder dedicar ese tiempo a sus hijos enfermos.

La proposición no de ley que CiU defendió en septiembre pedía que los recursos para poner en marcha la iniciativa salieran de la Seguridad Social, algo que aceptaron todos los grupos excepto el PSOE, que alegó que no era posible.

CiU, no obstante, sostuvo entonces que los recursos ya salían, de hecho, de las arcas de la Seguridad Social, a través de las bajas médicas que tenían que pedir los padres.