El director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Dominique Strauss-Kahn, alertó ayer del riesgo de una recaída en la crisis si no se refuerzan las alertas, en un encuentro en el que se insistió en el efecto económico positivo de la redistribución de la riqueza.

Durante la primera sesión del I Foro Internacional de Desarrollo Humano, que se celebra hasta hoy en Agadir (sur de Marruecos), el máximo dirigente del FMI instó a "encontrar elementos de supervisión" internacional del sistema financiero para "evitar un nuevo patinazo". "Se ha hecho mucho en materia de reglamentación, pero no de supervisión internacional. E incluso la mejor reglamentación del mundo, sin supervisión no sirve de nada", dijo

Además, incidió en la necesidad de una "nueva mundialización, con otra cara", que parta de la idea de que "la ilusión de que este sistema es sostenible aunque favorezca la desigualdad se ha derrumbado".

Durante su intervención, el director del FMI, que apuntó que la desigualdad social es "un tema que ha vuelto a salir a la luz con la crisis porque se ha agudizado", afirmó que "hay que rechazar que la famosa mano invisible de los mercados se convierta en un puño invisible que golpee a los más débiles".

"Salimos de un siglo y medio de una forma de interacción desigual, y no podemos entrar en otro", señaló Strauss-Kahn, que afirmó que "estamos al comienzo de una nueva era posible" en la que debe tenerse claro que "no hay crecimiento sostenible que no esté arraigado en una mínima redistribución".

Una idea en la que insistieron el resto de participantes de la sesión, como la vicepresidenta del Banco Mundial para el Medio Oriente y África del Norte, la paquistaní Shamshad Akhtar, que abogó por poner énfasis en proyectos locales como la microfinanciación o los programas de desarrollo rural.

Strauss-Kahn instó a los países a adoptar, en paralelo a las políticas de crecimiento, medidas socioeconómicas que garanticen el desarrollo humano. "Se trata de proporcionar una estabilidad económica y financiera mínima, no sólo por razones éticas sino también de eficacia", afirmó, puntualizando que "los países con un desarrollo humano mayor son más estables y permiten a la larga un mayor crecimiento".

El director del FMI se refirió también a la necesidad de crear de empleo para compensar los 30 millones de puestos perdidos como consecuencia de la crisis financiera internacional y encontrar una salida a la misma. "Si me preguntan las tres prioridades en el momento actual, diré que la prioridad número uno es la creación de empleo, la prioridad número dos es la creación de empleo y la prioridad número tres es la creación de empleo", insistió.

Además, Strauss-Kahn hizo otras recomendaciones, como "reequilibrar el crecimiento mediante un aumento de la demanda interior y una disminución de las exportaciones" o "crear una clase media que permita que el crecimiento continúe en fases posteriores".