El Fondo Monetario Internacional (FMI) considera conveniente endurecer la política monetaria en la zona euro, para hacer frente a los riesgos inflacionistas a medio plazo derivados de un crecimiento económico mayor de lo previsto. Sobre España, el Fondo vaticinó la "deseable" desaceleración del mercado de la vivienda en España.

En su último informe sobre la eurozona, el Fondo vaticina que la inflación bajará el año que viene -gracias, sobre todo, a la moderada evolución de los salarios y los costes laborales-, pero apunta a una aceleración de los precios más adelante. Por eso, pide al Banco Central Europeo (BCE) que adopte una subida gradual de los tipos de interés, sólo un día antes de la reunión de hoy en la que el consejo de gobierno de la autoridad monetaria europea los elevará, previsiblemente, en 25 puntos básicos, hasta el 4 por ciento.

El FMI no precisa hasta qué nivel deberían llegar los tipos, pero insiste en que el BCE debe tener en cuenta en su toma de decisiones el dinamismo de la actividad y la previsible aceleración de la productividad. El responsable de la misión del Fondo para la zona euro, Michael Deppler, recalcó, además la inflación se mantendrá los dos próximos años "en torno al 2%", lo que no es lo mismo que "por debajo del 2 por ciento".

Deppler destacó que, según las previsiones del Fondo, la economía de los Trece crecerá este año y el próximo en torno al 2,5%.

Esta previsión tiene pocos riesgos a corto plazo, pero irán aumentando, sobre todo en el exterior -precios del petróleo, desequilibrios globales y crecimiento estadounidense, entre otros-.

Desde el punto de vista interno, el Fondo contempla la posibilidad de un mayor aumento del consumo y la inversión, lo que redundaría en más crecimiento, pero muestra cierta preocupación, a más largo plazo, por la incierta evolución del mercado inmobiliario en algunos países.

Caso español

Por lo que respecta al caso concreto de España, el FMI cree que el mercado inmobiliario español muestra signos de desaceleración, una evolución que considera "deseable", aunque advierte de que si el ajuste es brusco puede afectar al crecimiento. Deppler señaló que "todo el mundo" coincide en prever una moderación del sector de la vivienda en España, después de años de grandes subidas de precios y fuerte expansión de la actividad constructora. Afirmó que los riesgos para el crecimiento español vendrían de que se produzca no sólo un ajuste de los precios sino de todo el sector de la construcción.

En cuanto al efecto que esto podría tener para el conjunto de la zona euro, Deppler dijo que a medio plazo los riesgos "parecen bastante equilibrados". Así, vaticinó que una hipotética desaceleración de España -o Irlanda- sería compensada por la evolución más favorable de la economía alemana.