Tras varios años de moda del sincorbatismo en Cataluña, las corbatas claras han vuelto a las jornadas del Círculo de Economía y algunos de los asistentes bromeaban ayer en jerga bursátil comentando que era una manera de "descontar" una hipotética victoria del PP en las generales. En los pasillos del hotel en el que han discurrido las jornadas, otras bromas también hacían referencias estéticas ante una hipotética victoria en 2008 de Mariano Rajoy, que no en vano abrió las jornadas el viernes y fue mucho mejor recibido que en la edición anterior, en plena crispación alrededor del Estatut catalán.

Las jornadas clausuradas ayer por Rodríguez Zapatero han supuesto otra reconciliación, en este caso entre los empresarios y la Generalitat, después de que el presidente del Círculo, José Manuel Lara, elogiase al presidente catalán, José Montilla, como el recuperador del hasta hace poco denostado oasis catalán. Justo hace un año, Lara lamentó en este foro la "falta de liderazgo" del ex presidente catalán Maragall, una afirmación que se llevó la mayoría de los titulares.

Otra diferencia, esta vez estética, ha sido la mayor proliferación de corbatas entre los asistentes, como si definitivamente la moda del sincorbatismo preconizada por el ex conseller republicano Josep Bargalló haya pasado de ídem. En otros tiempos, cuando estas Jornadas se celebraban en Lloret de Mar, una de las normas era el atuendo informal, más propia de un club náutico que de unas sesiones sobre economía. Sin embargo, a medida que han pasado los años, la corbata y el traje han acabado por imponerse en un evento marcado por la sesiones con altos cargos políticos, tanto internacionales, como nacionales.