El ministro de Administraciones Públicas, Jordi Sevilla, anunció ayer que el planteamiento inicial del Gobierno es que los salarios de los funcionarios suban en 2005 el 3,2 por ciento.

Así lo anunció Sevilla ayer tarde tras reunirse por espacio de unas dos horas con los representantes de las Comunidades Autónomas, a los que les explicó que esta oferta se enmarca dentro de la elaboración de un Presupuesto General del Estado (PGE) en el que se tiene que contar con un déficit que no estaba inicialmente previsto.

Para el ministro, el PGE para 2005 no es boyante y hay restricciones de gasto como consecuencia del "déficit que está aflorando y que no estaba previsto".

Según desglosó Sevilla, el 2 por ciento de la subida se corresponde con el objetivo del déficit para el 2005, un 0,5 por ciento de aportación al Fondo de pensiones complementario de los funcionarios y el 0,7 por ciento restante al incremento de las pagas extraordinarias.

El ministro recordó que la elevación que tiene prevista el Gobierno para el próximo ejercicio mantiene las prácticas implantadas por el anterior Ejecutivo: cumplir con el objetivo del déficit, dotar al Fondo de Pensiones complementario de los funcionarios con el 0,5% de la masa salarial y seguir elevando las pagas extraordinarias.

En la actualidad, las pagas extras del personal público representan sólo el 40% del sueldo, con lo que al aumentarse el 0,7% supondrían una revalorización de veinte puntos porcentuales, lo que las situaría en un porcentaje del 60%.

2,5 millones de beneficiados

En total, los beneficiados serán unos 2,5 millones de trabajadores públicos, medio millón de la Administración General del Estado y el resto de las comunidades y las corporaciones locales.

Preguntado por la posibilidad de que el incremento que ha previsto el Gobierno pueda variar, respondió que ayer se celebró un primer contacto con comunidades y sindicatos y para septiembre se convocará otro. Sin embargo, precisó que "los márgenes -de negociación- van a ser más bien escasos".

En cuanto a la posibilidad de que las comunidades y los ayuntamientos decidan subir los sueldos de sus funcionarios por encima del 3,2%, indicó que la experiencia demuestra que la propuesta del Gobierno suele ser el punto de partida de sus negociaciones.

Por último, indicó que las "quejas" de los representantes autonómicos han estado más dirigidas a la forma en que se ha convocado la reunión. Esta fue la primera vez que el Gobierno central convoca a las comunidades y a las corporaciones locales.