Adolfo Utor (Alhucemas, 1961) dirige la naviera puntera en el tráfico interinsular de pasajeros. Con toda probabilidad, los últimos doce meses han sido los más vertiginosos de la marca Baleària, que comenzó a operar en 1998. La compañía ha sumado titulares como resultado de la apertura de nuevas rutas y la incorporación de Abel Matutes al accionariado. La 'desaparición' de uno de sus barcos durante dos días en el Océano Índico ha concedido a la empresa de Utor más relevancia informativa de la que él hubiera deseado.

-¿Cómo vivieron la falta de noticias del catamarán Nixe durante la travesía desde Singapur a Denia?

-Los barcos, aunque parezca mentira, se pierden. Luego, cuando hablas con la tripulación te dicen que no, que conocían en todo momento dónde se encontraban. Fueron momentos dramáticos porque no se sabía del buque y comenzaron a surgir especulaciones. Nosotros sabíamos que el barco no estaba en una situación de emergencia porque hubieran activado los sistemas de comunicación.

-¿Descartaron el abordaje de piratas?

-No descartamos esa posibilidad pero confiábamos en que el barco iba a aparecer. Así se lo dijimos a la Administración cuando le notificamos, después de 34 horas, que no teníamos comunicación.

-¿Qué proyectos tiene Baleària para el futuro?

-El 1 de agosto se incorpora el Nixe II. Ante los tifones que azotan la zona, viene sobre otro barco. El Nixe II cubrirá diariamente la línea Eivissa-Formentera. Posteriormente, uniremos esta ruta con una embarcación de alta velocidad con capacidad para el transporte de coches y camiones.

-¿Qué opinión le merece la idea de ampliar el puerto de Palma?

-Aquí siempre surge el conflicto puerto-ciudad. La ciudad tiene la pretensión de tomar espacios del puerto como ha pasado en Barcelona, Alicante o Valencia. Son temas en los que prefiero no entrar. Si tengo que estar en una posición, será a favor del usuario. Necesitamos espacios para los pasajeros.

-¿Cómo contempla el posible macroproyecto en el dique del Oeste?

-Sería la forma de que la ciudad pudiese ganar. Lo que pretendemos desde las empresas es poder operar en mejores condiciones.

-¿La compañía procederá a expandir su negocio si crece el puerto?

-Ambas cuestiones no están vinculadas. Las necesidades que tiene la isla en cuanto a mercancías son estables. No crecen. Sin embargo, el número de pasajeros que utiliza el barco sí aumenta. Lo que ocurre es que las necesidades de espacio para el movimiento de pasajeros son relativas. Los barcos nuevos requieren menos estancia en el puerto y las operaciones son más rápidas. El número de pasajeros que vienen a las islas este verano por mar se ha incrementado con respecto al pasado año, y lleva una tendencia ascendente en los últimos seis ejercicios desde la incorporación de las embarcaciones de alta velocidad.

-¿Matutes incrementará su participación en Baleària?

-En principio, no. Él es un socio financiero que cuenta con el 42,5% de la sociedad y hay un socio de control, representado por mí, con el 47,5%. Es un buen socio financiero que por su capacidad económica y al sumar nuevas líneas contribuye a darnos más dimensión. La situación accionarial, la correlación de fuerzas dentro de la compañía, no va a cambiar a corto plazo.

-¿Se sienten perjudicados por la Ley de Puertos?

-La Ley de Puertos es buena. Es una concepción de la explotación de los puertos que pasa por la subcontratación de los servicios y que deja a las empresas privadas la explotación de determinadas zonas. Esa vía es buena y es la que hay que seguir.

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el dato

La Fundación Balearia 4 Illes hace de puente entre Valencia y Mallorca

La Fundación Cultural Balearia 4 Illes organizará el próximo mes de octubre un festival que tendrá lugar previsiblemente en Alicante. El evento pretende promocionar Mallorca a la vez que recuperar la memoria histórica de la isla y del antiguo Reino de Valencia, con la rememoración las etapas finales del siglo XVI y de principios del XVIII, que significaron la expulsión de los moriscos de los pueblos del reino y su repoblación por habitantes mallorquines. Así lo explicó el presidente de la Fundación, Adolfo Utor, quien ayer fue recibido en audiencia por el president del Govern, Jaume Matas. El proyecto, bajo el nombre de 'Terra de Retrobament', prevé llevarse a cabo una vez cada año como forma de poner en contacto a dos tierras que comparten apellidos, cultura y costumbres.