Cort premia con un ascenso al policía local de Palma que fue condenado por torturar a un detenido en el cuartel
El agente, que tras ser expulsado pudo regresar al trabajo al aprobar la oposición, es nombrado oficial, la misma categoría laboral que tenía cuando agredió al ciudadano indefenso

Los cuatro policías locales que participaron en la agresión fueron condenados / B.Ramon
El ayuntamiento de Palma ha decidido premiar con un ascenso a uno de los policías locales menos ejemplares de la plantilla de Sant Ferran. Se trata del funcionario policial que en el año 2011 agredió de una manera salvaje a un ciudadano ebrio, que había sido previamente detenido y trasladado al cuartel policial, mientras estaba esposado a un banco, propinándole tres patadas en la cabeza. Esta agresión, por desgracia para el agresor, fue grabada por la cámara interna del cuartel y se convirtió en la principal prueba que utilizó el tribunal de la Audiencia para condenar a este policía local y a tres de sus compañeros que presenciaron la escena y no hicieron nada para evitarla. Ninguno de ellos fue condenado a penas que les obligaba a cumplirlas en prisión, pero sí se les suspendía como funcionarios policiales. Esta sentencia fue el motivo por el que el Ayuntamiento de Palma despidiera a los cuatro policías implicados en esta agresión. Al ejecutarse la sentencia, los policías locales perdieron la condición de funcionario, al menos, hasta que cumplieran los años de suspensión que impuso el tribunal de la Audiencia.
El autor de la agresión fue Antonio G., experto en artes marciales, que una vez cumplida la pena de suspensión, logró recuperar de nuevo el uniforme de policía local, al aprobar las últimas oposiciones convocados por el Ayuntamiento de Palma. No había razón legal que le impidiera presentarse a esta oposición. Cuando fue juzgado tenía la categoría laboral de oficial de la Policía Local, pero cuando entró de nuevo por oposición en la plantilla del cuartel de Sant Ferran lo hizo como agente de base.
Sin embargo, y a pesar la gravedad de su comportamiento, el Ayuntamiento de Palma ha decidido ahora premiar a este funcionario, sin tener en cuenta la gravedad que representa propinarle una paliza a un ciudadano detenido que no tuvo la más mínima posibilidad de defenderse, al estar esposado e inmovilizado mientras un representante de la ley le propinaba patadas en la cabeza . Cort ha decidido que este policía merece recuperar su antigua categoría laboral, que es la de oficial, que le permite dar órdenes y dirigir a otros compañeros de la escala básica. Recupera una categoría que nunca ha obtenido, ni ahora ni antes, a través de una oposición interna, sino que se le concedió en comisión de servicios. No se conoce, no solo en Mallorca, sino tampoco a nivel nacional, que un ayuntamiento premie con un ascenso a uno de sus policías locales que fue condenado por torturas a un ciudadano que previamente había sido detenido por conducir bajo los efectos del alcohol. Internamente, no solo causó malestar el hecho de que este policía se incorporara de nuevo a la plantilla de Sant Ferran, sino que la indignación aún es mayor cuando se ha tenido conocimiento de que a partir de ahora disfrutará de una plaza de mayor categoría, sin haberse presentado previamente a una oposición que acredite sus conocimientos y su formación. Los oficiales de la Policía Local tienen una mayor potestad para sancionar a los ciudadanos, ante cualquier infracción, e incluso para detenerles si considera que ha cometido un delito.
Esta decisión de ascenderle de nuevo a la categoría de oficial ha sido aprobada por la regidora de Función Pública, pero también cuenta con el respaldo del jefe de la Policía Local de Palma, Guillem Mascaró.
Este periódico solicitó ayer al Ayuntamiento de Palma una declaración oficial, en la que se explicaran las razones por las que se ha ascendido a un policía local que fue condenado por torturar a un detenido. En la contestación se señala que “la resolución se fundamenta en lo dispuesto por el Real Decreto 2669/1998, que regula el procedimiento de rehabilitación de funcionarios públicos”. Se añade que “el interesado, que perdió su condición de funcionario de carrera,, decidió participar en el proceso selectivo, superando las pruebas correspondientes a la 45.ª promoción de agentes de la Policía Local de Palma, y tomó posesión del cargo.
Una vez incorporado al cuerpo, también solicitó la rehabilitación de la condición de funcionario de carrera como oficial de la Policía Local”.
Sin citar el motivo por el que fue expulsado, que fue por las torturas cometidas contra un detenido, Corta señala que “teniendo en cuenta que el interesado ha cumplido íntegramente la condena, así como los fines de reeducación y reinserción social que contempla el sistema penal, y considerando los informes favorables emitidos en base a la Ley , se ha decidido conceder la rehabilitación de su condición de funcionario de carrera en el Cuerpo de la Policía Local de Palma como oficial”.
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