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Mundial

De salvar al Llosetense a ver cómo España consigue su segundo Mundial en Nueva York: "Ha sido una paliza, pero es lo más grande"

Andreu Alcover, vicepresidente del club, celebra en Nueva York el gol de Ferran Torres: "Ha sido muy emocionante"

Andreu Alcover, en el estadio de la final con la camiseta y la bandera del Llosetense.

Andreu Alcover, en el estadio de la final con la camiseta y la bandera del Llosetense. / A. A.

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César Mateu

César Mateu

Palma

No, la historia de Andreu Alcover y el Llosetense no es un relato de una persona adinerada que se gasta miles de euros para ver la final del Mundial en Nueva York. Es más sencilla que todo eso: le tocó un sorteo. Bueno, dos. Así, puso rumbo de Mallorca a Madrid para aterrizar en la capital del mundo y ver cómo España consigue su segunda estrella tras vencer a Argentina con un gol de Ferran Torres: "Vivir una final del Mundial es lo más grande para una persona que le gusta el fútbol y más, si después se gana".

De Lloseta a Nueva York

El vicepresidente del Llosetense lució por el MetLife Stadium una bandera, una bufanda y cómo no, la camiseta de su equipo. Muy pocas personas, quizás algunas decenas de las 80.000 mil personas que asistieron al estadio, sabían que se trataba del escudo de un pueblo del Raiguer de Mallorca recompensado por el trabajo bien hecho.

El Llosetense, que jugó el playoff por ascender a Segunda Federación, fue el único equipo agraciado del grupo balear del sorteo de la Real Federación Española de Fútbol. El organismo presidido por Rafael Louzán, presente en la entrega de las medallas en Nueva York, premió a un equipo de cada grupo de la Tercera Federación (antigua Tercera División) con un experiencia inolvidable: asistir a la final del Mundial en un viaje relámpago.

"Ha sido muy emocionante"

"Nos tocó. Luego hicimos otro sorteo entre todos los directivos y me tocó a mí", cuenta Andreu Alcover desde Estados Unidos. Era un viaje con todos los gastos pagados desde Madrid a Nueva York: vuelos, traslados y, obviamente, la entrada.

"Ha sido muy emocionante. He disfrutado muchísimo. Ha sido una paliza, pero ha sido impresionante. Vivir una final del Mundial es lo más grande para una persona que le gusta el fútbol y más, si después se gana", confiesa.

Recompensa al trabajo de años en el fútbol modesto balear

Explica también lo que han sentido todas las personas que han resucitado al Llosetense después de unos años difíciles en el grupo de la Tercera Federación Balear: "En la directiva creemos que es la recompensa al trabajo que hemos hecho durante tres años. Llegamos al club cuando tenía una deuda muy grande y hemos trabajado mucho para conseguir salvar el club y creemos que se nos ha recompensado así, con esta alegría".

“Lo hemos hecho por amor al arte. Somos gente del pueblo que trabajamos diariamente. Somos un equipo muy bueno y nadie cobra, lo hacemos de una forma altruista", confiesa Alcover después de vivir una de las mejores experiencias gracias al esfuerzo que le ha dedicado a su Llosetense de una forma completamente desinteresada. El esfuerzo y el trabajo en el fútbol, a veces, tiene recompensas increíbles. Y si no, que se lo pidan a Andreu.

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