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La ronda italiana

El UAE logra la tercera victoria en el Giro

Segundo triunfo del corredor ecuatoriano Jhonatan Narváez, en una etapa con rampas de garaje en la que nadie atacó a Jonas Vingegaard. El portugués Afonso Eulálio continúa de líder.

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Sergi López-Egea

Sergi López-Egea

Ya pueden colocar muros en forma de rampas de garaje, desniveles que obligan a los ciclistas a emplear los desarrollos de ahora, los que el ciclismo de carretera ha incorporado gracias al avance del de montaña y el gravel. Da lo mismo, si el día no está para hazañas, si se da vida a la escapada, si se deja la casa sin barrer, una etapa que podría haber sido mucho más espectacular se queda para que inscriban su nombre los que han peleado por la victoria, han aprovechado la fuga y triunfan en las calles de la localidad de Fermo, meta de la octava etapa del Giro que gana el corredor ecuatoriano Jhonatan Narváez.

Fue la segunda victoria del corredor americano en este Giro; dos veces ha recompensado ya al UAE con triunfos en Italia. Ganó la cuarta etapa, el día antes de que lo hiciera su compañero navarro Igor Arrieta. Se quedaron en cuadro, pero da lo mismo, han fichado a los mejores del pelotón, mucho más allá de que Tadej Pogacar sea el jefe.

A la segunda etapa cayeron Adam Yates, que era el líder, el australiano Jay Vine y el catalán Marc Soler. Todos se fueron para casa. Soler con una fractura en la pelvis. No ha sido necesaria la intervención quirúrgica y ahora guarda reposo. En su entorno son optimistas. Creen que podrá correr la Vuelta donde siempre acostumbra a ganar etapas.

Un trío escapado

Y así sin líder no quisieron disputar el Giro como si fueran un pollo sin cabeza; ni mucho menos, a ganar etapas, a aprovechar la fortaleza de Narváez, uno de esos corredores que cualquier escuadra querría tener en sus filas. Se fugó con su compañero danés Mikkel Bjerg y con el noruego del UnoX Andreas Leknessund, que lo tenía crudo. Nada podía hacer contra dos ciclistas sólidos del mejor equipo del mundo. Y mucho menos en la parte final con muros propios de garaje, donde había que retorcerse para avanzar y no desequilibrarse. Allí atacó Narváez y se fue hacia el triunfo como el mejor y más destacado ciclista del trío en fuga.

Fue un día para que 22 corredores burlasen al pelotón y llegaran en diferentes grupos; entre ellos, los ciclistas españoles Juanpe LópezMarkel Beloki Arrieta. Era una jornada que podría haber hecho mucho daño a la clasificación general y en la que sólo hubo algunos conatos, ya en la zona de las vallas de meta, de la ‘maglia rosa’ portuguesa Afonso Eulálio, que se resiste a dejar la prenda, y del australiano Jai Hindley, el mismo que ganó el Giro de 2022.

Nadar y guardar la ropa

Jonas Vingegaard prefirió nadar y guardar la ropa vestido de azul como líder de la clasificación de la montaña. Posiblemente era a él al que debían atacar más que buscar una ofensiva en una etapa muy complicada y difícil de controlar. Este domingo la situación volverá a ser pareja en la novena etapa con rampas que llegan al 15% en los últimos dos kilómetros de competición.

Eulálio se mantiene en rosa con 3.15 minutos de ventaja sobre Vingegaard, que dispone de 19 segundos extras con el austríaco Felix Gall, que es el tercero de la general. Beloki ascendió a la 11ª plaza, a 5.31 minutos del líder portugués.

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