Fútbol
Opinión | Muriqi mete al Mallorca en el Mundial (de la salvación)

Muriqi conduce el balón. / EFE
La victoria, como la derrota, es de todos. Pero cuando alguien consigue derrotar al campeonísimo de Europa en los últimos minutos, casi en el último minuto, parece que debería llevarse todos los elogios. Y esta vez es así, no hay duda, y su nombre es Muriqi. Bueno, su nombre es Vedat; su apellido, Muriqi.
Es verdad, cierto, que sin las paradas de Leo Román, sin el fútbol de Darder, sin la contención, sacrificio y dedicación de todos los futbolistas rojillos, incluidos los que han aparecido desde el banquillo, no se hubiera producido, con diferencia, con mucha diferencia, el resultado más sorprendente de LaLiga.
Lo es, pese a que el Real Madrid también ha perdido con Osasuna y Getafe, dos equipos tan modestos como el ‘Mallorqueta’, porque estamos en ese tramo del campeonato, las diez últimas jornadas, en las que entrenadores históricos, casi únicos, como Johan Cruyff y Luis Aragonés, aseguraban (y era cierto) que se decidían los títulos y, por descontado, las posiciones de descenso. Es por ello que resulta imperdonable que todo un candidato al título como el Real Madrid pierda de la manera que cayó en Son Moix, donde nunca, nunca, nunca, tuvo ni siquiera posibilidad de ganar el partido. Como mucho, lo tuvo empatado.
Lo de Muriqi ya empieza a ser preocupante, no solo para el goleador kosovar sino, muy especialmente, para el Real Mallorca, para Arrasate y hasta para Demichelis. Resulta poco creíble que el equipo que tiene al segundo clasificado en el trofeo Pichichi, con 19 goles (a cuatro de Mbappé), esté jugando en esa línea tan crítica que significa entrar y salir de la zona de descenso dependiendo de un empate, una victoria o un penalti fallado.
Muriqi, que, con toda seguridad, será la gran venta del Real Mallorca nada más acabar el Mundial (o antes), tiene la fortaleza de un gladiador. No es un pirata, no, es mucho más que un pirata. Muriqi no roba nada, lo conquista. Eso, un gladiador.
Es tan fuerte, tanto, que se levanta del penalti errado en Elche (“voy a seguir lanzándolos, por descontado”, dijo esa misma noche) y, peor aún, se levanta, a los pocos días, de llevarse el disgusto de su vida al no poder acompañar a su pueblo al Mundial de EEUU, México y Canadá.
Hay que ser muy fuerte para superar dos golpes así. Hay que ser gladiador para levantarse y llevar sobre tus espaldas a todo un equipo, un vestuario, un club hasta una de las victorias más impresionantes de la última década. Una victoria ante el campeonísimo de Europa que permite, de momento, que el ‘Mallorqueta’ salga del descenso en una jornada imposible.
Muriqi lleva 19 goles en Liga, ya ha empatado con Magdaleno y persigue la marca de Güiza (27). Cierto, sin Leo Roman, sin Darder, sin los demás, este Real Mallorca estaría con el agua al cuello, pero sin Muriqi ya se hubiese ahogado.
Eso sí, hay un dato que resulta demoledor y que demuestra lo injusto del fútbol: solo dos de los 19 goles de Muriqi permitieron al Real Mallorca ganar sus partidos. El último, frente al Real Madrid. Suficiente.
Suscríbete para seguir leyendo
- El mejor lugar de Mallorca para ver el eclipse total de Sol de agosto: esta es la zona donde mejor se disfrutará
- La presión turística invade los últimos rincones vírgenes de Mallorca: grupos guiados recorren el litoral hasta la playa de es Carbó
- Un anciano de 93 años recibe una paliza durante un atraco en Campos
- La estación intermodal de Palma ha sido escenario de un gran simulacro de emergencias este domingo
- Marzo se cierra con un aumento en el despido de fijos discontinuos de Mallorca
- Cada vez más residentes alemanes cambian Mallorca por la Península: la vivienda, el calor y la saturación los empujan a abandonar la isla
- Un joven del primer edificio intergeneracional de Palma devuelve la ilusión a su vecino de 83 años con un concierto sorpresa para que vuelva a tocar la guitarra
- Palma, ciudad sin bancos: «Para sentarse hay que pagar»
