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Obituario

Muere Miguel Ángel Montojo, un atleta y militar que unió generaciones

Exatleta de 800 metros y coronel de Infantería, fue una figura muy querida por su compromiso con el deporte y su calidad humana

Miguel Ángel Montojo, haciendo fotos en una prueba en Palma hace unos años

Miguel Ángel Montojo, haciendo fotos en una prueba en Palma hace unos años / Ponç Bover

Palma

El atletismo mallorquín despide estos días a una de sus figuras más queridas. Miguel Ángel Montojo Ripoll ha fallecido, a los 74 años, víctima de una enfermedad cruel que afrontó con la misma discreción y entereza que marcaron su vida. No quiso que trascendiera su estado y se marchó en silencio, resignado, como quien acepta con serenidad el último tramo del camino.

Nacido en el entorno deportivo del colegio La Salle, donde su padre, don Luis Montojo, ejercía como profesor de Educación Física, Miguel Ángel creció entre pistas, cronómetros y valores que nunca abandonaría. En las antiguas pistas militares del Fortí —el recordado campo militar— empezó a forjarse como atleta, destacando especialmente en los 800 metros. Allí protagonizó duelos memorables en su etapa juvenil, antes de cerrar su vida deportiva federada en el Real Mallorca.

Miguel Ángel Montojo, junto a Juan Ramis

Miguel Ángel Montojo, junto a Juan Ramis / P. Bover

Miguel Ángel Montojo era profesor de Educación Física por la Escuela Central de E. F. de Toledo y dio clases de su especialidad en el colegio de Montesió de Palma.

Su vocación de servicio le llevó a ingresar en la Academia General Militar de Zaragoza, iniciando una trayectoria castrense que culminaría con el grado de coronel de Infantería. Quienes compartieron destino con él recuerdan su empeño constante en promover el deporte entre la tropa. En las principales pruebas populares de la isla era habitual verlo presidir las salidas, animar a los participantes y contagiar entusiasmo. Su capacidad para unir, para sumar, para motivar sin imponer convirtió aquellas inscripciones masivas en una seña de identidad.

Continuó corriendo hasta hace unos años

En lo personal, Miguel Ángel Montojo (Palma, 1951) fue siempre un hombre cercano, leal y amigo de sus amigos. Nunca se le escuchó una queja ni un mal gesto. Su carácter conciliador lo hacía imprescindible en cualquier grupo. Continuó corriendo durante décadas: desde sus mejores marcas en los 10.000 metros, logradas cuando era teniente en Melilla, hasta sus entrenamientos casi diarios por el Paseo Marítimo de Palma. Participó en la Mitja Marató Ciutat de Palma —antes Ramis Sastre— hasta hace apenas unos años, a menudo acompañado por alguno de sus hijos. Y entre carrera y carrera, encontraba tiempo para sus habituales partidas de tenis en el campo militar del Fortí.

Miguel Ángel Montojo, en una prueba de atletismo en su juventud

Miguel Ángel Montojo, en una prueba de atletismo en su juventud / P. Bover

Tuve la fortuna de coincidir con él en 1970, cuando ambos formamos parte de la selección de Educación y Descanso que presidía Rafael Coll, disputando los Campeonatos de España celebrados en Vigo. Aquel viaje, aquellas pruebas y aquel ambiente competitivo reforzaron una amistad que perduraría toda la vida.

La triste noticia de su fallecimiento llegó a través de otro gran atleta y militar, Antonio García Montilla, a quien sus amigos agradecen el gesto. Hoy, quienes compartieron con él pistas, destinos, meriendas y vida lamentan la pérdida de un hombre bueno, íntegro y profundamente querido.

Desde estas líneas, y como amigo suyo, transmito mi más sentido pésame a su esposa e hijos por tan dolorosa ausencia.

La misa funeral tendrá lugar el próximo lunes a las 19 horas en la parroquia de Santa Teresa del Niño Jesús.

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