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Fútbol sala

La maldición que persigue al Palma Futsal

El club mallorquín, tricampeón del mundo y de Europa, ha perdido las cinco finales de torneos nacionales que ha disputado en su historia

«Se nos está resistiendo», lamenta el técnico, Antonio Vadillo, tras caer en la Supercopa de España en Son Moix

Los jugadores del Palma Futsal, resignados durante la entrega de trofeos de la Supercopa de España.

Los jugadores del Palma Futsal, resignados durante la entrega de trofeos de la Supercopa de España. / Palma Futsal

Sebastià Adrover

Sebastià Adrover

Palma

El Illes Balears Palma Futsal puede presumir con orgullo de ser tricampeón de Europa y del mundo, pero tiene que resignarse a una maldición que le persigue. El club fundado en Manacor en 1998 por Miquel Jaume todavía no ha conquistado un título nacional, a pesar de haber estado muy cerca de ello en cinco ocasiones. La última fue este domingo, ante 3.400 espectadores en su casi siempre infalible Palau de Son Moix, cuando cayó en la prórroga frente al Jimbee Cartagena en la final de la Supercopa de España (5-2).

Los de Antonio Vadillo, muy mermados por las lesiones que obligaron al técnico a apostar por una rotación muy corta, no aguantaron a pesar de haber podido forzar el tiempo extra gracias a un gol de Ernesto a catorce segundos del final. Otro trofeo doméstico que se le escapaba de las manos, en este caso ante el vigente campeón de Liga, cuando tenía el factor cancha a su favor. «Se nos está resistiendo ese título nacional, pero estamos en la línea de poderlo conseguir», reflexionó el preparador jerezano antes de lanzar un mensaje optimista. «Con tantos cambios de jugadores, cada año nos recomponemos, estamos ahí en las fases finales y a veces nos caemos. Nos caeremos y nos levantaremos, que es una seña de identidad nuestra», sentenció.

El Palma Futsal ha disputado once finales a lo largo de su historia y curiosamente ha ganado las seis que suponían un título internacional -Champions y Copa Intercontinental- y ha perdido las cinco nacionales -Copa del Rey, Copa de España, Liga y Supercopa de España-. La primera que disputó es especial porque el Palma Futsal, con Miquel Jaume en vida, no tenía la dimensión actual. Fue la final de la Copa del Rey en 2016. Se escapó a 26 segundos del final de la prórroga ante ElPozo Murcia en un duelo disputado en Sevilla, con más de mil aficionados desplazados desde la isla en las gradas, por un gol del mallorquín Miguelín (2-3).

La siguiente fue la Supercopa de 2022 ante el Barcelona después de desperdiciar una renta de 2-1 en los últimos segundos. El Palma cayó en la tanda de penaltis (3-2), en un choque disputado en Jerez de la Frontera, por los errores de Eloy Rojas, Tomaz y Cainan desde los seis metros.

También se le escapó la Liga en 2022 frente al mismo adversario. El Barcelona fue mejor en los dos partidos, tanto en el del Palau Blaugrana (4-2) como el del Palau d’Esports de Son Moix (2-4) por lo que se tuvo que conformar con el subcampeonato en la 2021/2022. Eso sí, con el billete para Europa en el bolsillo.

Y antes del reto de este pasado fin de semana, el Palma alcanzó su primera final de la Copa de España, pero la perdió ante el Peñíscola (3-4) en un encuentro en el que fue víctima de sus propios errores en el Palacio de los Deportes de Murcia. Precisamente esta competición, la más prestigiosa del futsal, es la siguiente que aparece en el calendario, una oportunidad para volver a intentarlo. El Palma nunca se rinde.

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