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Fútbol

Omar Mascarell, vuelve pronto, por Toni Ruiz

Omar celebra el gol ante el Elche.

Omar celebra el gol ante el Elche. / EFE

Toni Ruiz

Toni Ruiz

Palma

El concepto de justicia en el fútbol rara vez se ajusta a los méritos que despliegan los equipos sobre el césped. Un conjunto puede dominar durante noventa minutos y, aun así, no tener garantizado el triunfo. El Mallorca lo comprobó en su duelo frente al Elche, un partido que estuvo a punto de acabar en empate a uno pese a la catarata de ocasiones generadas por los de Arrasate: balones al poste, disparos que rozaron la red y hasta un mano a mano de Muriqi frente a Iñaki Peña.

Los locales arrancaron con una salida en tromba, ejerciendo una presión alta que desactivó por completo a los de Sarabia. El plan visitante se redujo a tocar y tocar, buscando fisuras en la tupida defensa rojilla. Virgili, convertido ya en una pesadilla habitual para su marcador, volvió a ser el origen de innumerables jugadas con sello de gol. Antes del empate del Elche, fruto de la desgraciada acción de Maffeo, el marcador bien pudo reflejar un 3-0. Pero en el fútbol, como tantas veces, la lógica no dicta sentencia. Paradójicamente, los blanquiverdes —sensación del torneo— se marcharon de Son Moix sin haber disparado ni una sola vez entre los tres palos.

Fue más un acto de justicia divina que futbolística el que permitió que Mascarell apareciera en el momento clave. Robó un balón con inteligencia, superó a un Iñaki Peña demasiado adelantado y, acto seguido, dibujó un centro preciso que encontró la cabeza del kosovar. El remate, impecable, acabó en la red y selló un triunfo que catapulta al Mallorca en la clasificación.

La victoria deja, sin embargo, un poso de preocupación: el equipo echará en falta al mediocentro guineano durante su participación en la Copa de África. La esperanza es que su ausencia sea breve y que regrese con la misma fuerza y acierto que mostró en Son Moix, donde rubricó una actuación decisiva para mantener vivo el sueño bermellón.

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