Trote
Qué es la mepivacaína: el anestésico local que aparece en el positivo de Hornado Bello
El reglamento del trote en España considera el uso de mepivacaína como dopaje, debido a que esta sustancia puede alterar la sensibilidad al dolor en los caballos durante las carreras

Imagen de Hornado Bello del pasado 20 de noviembre, cuando dio positivo tras el análisis / FBTrot
Un control antidopaje realizado durante la jornada premium disputadas el pasado 20 de noviembre en el Hipòdrom Son Pardo detectó un resultado positivo por mepivacaína en el caballo Hornado Bello y ha tenido consecuencias deportivas inmediatas dentro del entorno de su cuadra y de su preparación: retirada del programa de las carreras Premium de este viernes de tres caballos que también están bajo el entrenamiento de Claudia Subirats: Joscano, Hibernato y Lionel de Fon. Tres ejemplares que iba a conducir Miquel Mestre.
La aparición de esta sustancia en un análisis oficial ha vuelto a poner el foco sobre el uso de determinados fármacos veterinarios en el ámbito de la competición y sobre el marco normativo que regula el trote en Baleares.
¿Qué es la mepivacaína?
La mepivacaína es un anestésico local perteneciente a la familia de las amidas. Su mecanismo de acción consiste en bloquear la transmisión del impulso nervioso, lo que reduce o elimina de forma temporal la sensibilidad —incluido el dolor— en la zona donde se aplica.
En el caso de los caballos, se trata de un fármaco de inicio de acción relativamente rápido y duración intermedia. Evaluaciones regulatorias sitúan su efecto durante aproximadamente una hora, con un comienzo de acción descrito alrededor de los 11–12 minutos tras su administración, según datos de la European Medicines Agency (EMA).
En España, la mepivacaína está autorizada como medicamento veterinario para equinos. La ficha técnica de un preparado comercializado legalmente indica su uso para anestesia intraarticular y epidural, aplicaciones habituales dentro de la práctica clínica veterinaria.
¿Para qué se utiliza en veterinaria equina?
En la práctica diaria, la mepivacaína es un recurso habitual para realizar anestesias locales o regionales en caballos. Entre sus usos más frecuentes se encuentran:
- Administración intraarticular, tanto con fines diagnósticos como terapéuticos.
- Aplicación epidural, destinada a proporcionar anestesia o analgesia en regiones concretas del cuerpo del animal.
Como ocurre con cualquier anestésico local, su utilización exige técnica, control y supervisión veterinaria. La propia ficha técnica advierte de contraindicaciones, como la hipersensibilidad a anestésicos locales del tipo amida, y subraya la necesidad de un uso responsable y documentado.
¿Por qué puede considerarse dopaje en el trote?
El marco reglamentario del trote en España —y específicamente en Baleares— es claro al respecto. El Código de Carreras de Caballos al Trote define el dopaje como el "uso o la administración de sustancias o métodos prohibidos que puedan resultar peligrosos o que sean susceptibles de mejorar de forma ilícita el rendimiento deportivo".
Dentro de esta normativa, los anestésicos locales figuran entre las sustancias parcialmente restringidas. Este punto es clave: un anestésico puede disminuir o enmascarar el dolor, permitiendo que un caballo compita pese a sufrir una molestia o lesión que, en condiciones normales, limitaría su rendimiento o aconsejaría su retirada. Por este motivo, su presencia en un control antidopaje durante una competición activa los mecanismos sancionadores previstos.
Control y obligaciones: lo que exige el código
El Código de Carreras establece además una serie de obligaciones preventivas destinadas a evitar este tipo de situaciones:
- Registro de medicación: toda administración de medicamentos a un caballo debe quedar reflejada en su pasaporte o respaldada por un documento justificante con receta veterinaria.
- Responsabilidad del entrenador: la normativa atribuye al entrenador el deber de extremar las precauciones para evitar la exposición del animal a sustancias prohibidas, así como facilitar controles e inspecciones cuando sean requeridos.
Estas obligaciones refuerzan el principio de responsabilidad objetiva que rige en materia antidopaje.
Un medicamento útil
Conviene subrayar un aspecto esencial: la mepivacaína no es una sustancia extraña ni ilegal en veterinaria. Es un fármaco con usos clínicos claros, regulados y autorizados en caballos.
El problema surge cuando su presencia se detecta en el contexto de una competición oficial. El marco federativo del trote considera especialmente sensibles aquellos medicamentos capaces de alterar el dolor y la sensibilidad, y por ello los sitúa entre las sustancias sometidas a vigilancia estricta y sanción.
El positivo detectado en Son Pardo vuelve a evidenciar la delgada línea que separa el uso terapéutico legítimo de un fármaco veterinario y su incompatibilidad absoluta con la competición cuando entra en juego el control antidopaje.
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