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Natación

Sergio de Celis, bronce en el Europeo de piscina corta de Lublin: "Cuando me lancé a la piscina no pensé en que íbamos a ganar una medalla"

El nadador palmesano del CN Sabadell se colgó la presea en Polonia el pasado domingo en los 4x50 estilos gracias su última posta, en la que España pasó de ser última a tercera

De izq. a dcha: Iván Martínez, Carles Coll, Hugo González y Sergio de Celis, con las medallas de bronce.

De izq. a dcha: Iván Martínez, Carles Coll, Hugo González y Sergio de Celis, con las medallas de bronce. / RFEN

Palma

Sergio de Celis (Palma, 2000) cuenta con mucha naturalidad que al colgarse su primera medalla en un campeonato internacional absoluto lo vivió « como un podio más». El nadador mallorquín del CN Sabadell es un habitual a las preseas en los Nacionales, pero el pasado domingo consiguió su primer bronce en un Europeo en piscina corta tras consiguir una remontada histórica: en sus 50 metros de posta pasó del último al tercer puesto: «Cuando me lancé a la piscina no pensé en que íbamos a ganar una medalla». Se subió al podio junto a Iván Martínez, Carles Coll y el mallorquín Hugo González.

Pregunta: Toca la meta, levanta la cabeza y se da cuenta que es bronce. ¿Qué sintió?

Respuesta: Es una prueba en equipo y al ver que el esfuerzo de los cuatro tenga esa recompensa, sientes alegría. No lo puedo describir. Cuando me lancé sabía que íbamos últimos y en un 50 metros, aunque fuera poca diferencia, lo haces lo mejor que puedes, pero cuando llegué y vi que habíamos quedado terceros no me lo creí al principio. Sí, sentí alegría por mí y mis compañeros.

Es que cuando Hugo González le dio el relevo iban últimos a 53 centésimas del bronce.

Tampoco sabía tanto. Miré de reojo y sabía que había saltado el último, pero no sabía cuánta diferencia tenían. La referencia que tenía al lado era la del francés y me sacaba bastante (quedaron segundos a medio segundo de los primeros, los italianos). Entonces pensé que estamos bastante atrás, pero había que lucharlo.

¿Se le pasa por la cabeza acabar en el podio?

En ese momento no, aunque estuvimos toda la tarde diciendo que sí teníamos opciones a medalla. Realmente sí confiaba acabar entre los tres primeros. Estábamos haciendo cálculos, en que todos podíamos mejorar y estábamos allí para subirnos al cajón. Tampoco vi cómo lo hacían los demás porque no miraba el marcador y cuando me lancé no pensé en que íbamos a ganar una medalla.

Y ganaron por una centésima a Austria.

Dios quiso que saltáramos así de bien, que hiciéramos las postas así de bien y que nadase en 20.28 y no en 20.30 (cuenta con una sonrisa).

¿Cómo lo ha celebrado?

Nadamos muy tarde, pasadas las 21 horas. Entre que recogimos todo y fuimos al hotel se hizo tarde. Algunos fuimos a cenar, pero no hicimos nada especial.

¿Cuál es el mensaje que le hizo más ilusión al conseguir el bronce?

El de mis padres. Estuvieron todo el campeonato en Lublin, pero justo esa tarde no vinieron. Fue la única sesión que se perdieron. Ya me lo dijo mi madre: «A ver si me voy a perder la prueba de la medalla». Lo dijo por decir y justamente se la perdió. Ellos se tenían que ir a Varsovia porque tenían que volar muy pronto al día siguiente.

¿Cuál fue su reacción cuando le llamaron?

Estaban flipando y muy contentos por los cuatro y por mí porque hice una gran posta.

Es su primera medalla en un campeonato absoluto internacional.

Sí. Esta presea tiene un sabor especial porque llevamos varios años nadando relevos. Lo hablaba con Carles Coll, que llevábamos cinco años en competiciones internacionales y había veces que lo hacíamos mejor o peor y que nos quedamos a las puertas de las medallas. Conseguirlo con él es especial porque lo intentamos muchos años y ahora lo hemos conseguido.

¿Qué se le pasó por la cabeza cuando en el podio le cuelgan el bronce?

La verdad es que nada. Como una medalla más. Estás súper contento, pero lo viví como un podio más.

A un servidor le sorprende que en natación haya días en el que compiten en varias pruebas diferentes.

Ha sido un poco estresante la verdad. Es difícil, pero entrenamos para esto. Estás mentalizado. En mi caso son pruebas de 50 y 100 que es ir a tope todo el rato.

Hace unos años pasó de competir en pruebas de medio fondo, como el 400 metros libre, a pura velocidad. ¿En Polonia obtuvo la recompensa que fue buscando?

Sí, los cambios que he hecho con mi entrenador (José Antonio del Castillo, al que llama cariñosamente ‘Casti’) se notan. Sobre todo este año, aunque hace varias temporadas que estoy haciendo más entrenamientos de velocidad enfocados en 50, 100 y 200. Aunque, desde que empezamos la temporada en septiembre y la parte del final de la pasada, también he cambiado un poco algunas cosas en la técnica que es lo que me ha ayudado a hacer la gran posta final en el Europeo. He cambiado algunas cosas de cómo nadaba los 50, me he fijado en los mejores del mundo y ahora voy bajando mis marcas.

¿Cuál es su siguiente objetivo?

Este verano es el Europeo de piscina larga en París que se disputa en agosto y mi objetivo es nadar finales y luchar por medallas. También la semana que viene, a partir del 19 de diciembre, competimos en la Copa de Clubes de España en piscina corta, donde lo más importante es ganar las pruebas para dar puntos al club.

Hace siete años dejó Mallorca para fichar por el CN Sabadell.

Tenía varias opciones y el Sabadell fue el club que más se interesó por mí. Al principio no era la opción que quería, pero menos mal que vine aquí porque si no hubiera sido un error.

¿Cuando fichó tenía algún objetivo en mente?

Al final, siempre he querido ser nadador olímpico y campeón olímpico. Al principio era entrenar cada día, dar lo mejor de mí y disfrutar también de todo eso. Era nuevo para mí vivir con compañeros y estar sin mis padres. No era tan maduro deportivamente y claro que cometía errores. A veces no entrenaba todo lo bien que debía hacerlo y cosas así. Cuando vino ‘Casti’ me hacía entrenar y veía que las sesiones me servían para algo y empecé a a tener unos objetivos más claros y realistas.

Cuando se fue al CN Sabadell la única competición internacional en la que nadó fue un Europeo Junior.

Sí. En individual no quedé muy bien, pero hicimos un relevo en el 4x200 en el que finalizamos quintos y otro en el 4x100 en el que quedamos octavos.

¿Se ha confirmado con la primera medalla en un Europeo?

No lo siento así. He ido a los Juegos Olímpicos, llevo varios años yendo a competiciones internacionales quedando en buenos puestos y ya lo estaba haciendo bien antes de este podio.

Usted y Luca Hoek son los reyes de la velocidad de la natación masculina española.

Sí, la verdad es que llevamos unos años que vamos los dos tirando. Si uno hace el récord luego se lo quita el otro y así todo el rato, aunque hay más gente que vendrá por detrás.

La natación mallorquina vive un gran momento con usted, Hugo González y Estella Tonrath.

Hugo nació en Palma, es verdad que es de Madrid, pero le dejamos que sea mallorquín (dice entre risas). La natación vive un momento muy bueno. Seguimos mejorando. Estella es muy joven y va a correr mucho en los próximos años y espero que gente más joven que nos está viendo aparecerá en los próximos años.

¿Cómo es un día en su vida?

Depende. Por la mañana lo habitual es que entrene de las siete de la mañana hasta las 09:30 horas. Luego hay algunos que tienen que trabajar o irse a la universidad, otros, como yo, tenemos suerte de estudiar Comunicación Audiovisual de forma online. Voy a casa y desayuno un poco. Si tengo que estudiar lo hago y si no, descanso. A las 13 horas horas comemos, a las 15 horas entreno en el gimnasio hasta las 16:30 y luego hasta las 18:30 estoy en el agua. Después llego a casa, desconecto preparo la cena y a dormir.

¿No desayuna antes de las 07:00 horas?

Solo como un plátano. No me entra nada más a esa hora.

Está una jornada laboral entrenando.

Es bastante, pero antes estaba más tiempo. Ahora que hago 50 y 100 las sesiones son más cortas.

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