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Fútbol

El Atlético Baleares da la sorpresa y se carga al Espanyol

El gol de Jaume Tovar al inicio de la segunda parte clasifica a los de Luis Blanco a la tercera ronda de la Copa del Rey

Jaume Tovar dcelebra el gol de la victoria del Atlético Baleares.

Jaume Tovar dcelebra el gol de la victoria del Atlético Baleares. / Manu Mielniezuk

Palma

El Atlético Baleares vivió una doble fiesta: jugar la Copa del Rey y eliminar en la segunda ronda al Espanyol. Los blanquiazules vencieron por 1-0 con un gol de Jaume Tovar en su único disparo a portería. Estarán en la tercera ronda del Torneo del KO., sobre todo por dos nombres: Luis Blanco, que lo bordó desde la pizarra, y el delantero solleric, que metió la única que tuvo. Los catalanes no pudieron meter mano a los baleáricos más allá de algún intento a la desesperada. El Estadi Balear enloqueció y con razón.

Luis Blanco quiso que fuera un partido cerrado desde el principio. Plantó una defensa de cinco con Miguelito y Morillo de carrileros, mientras que Pérez, Castell y Pol fueron los centrales. El técnico blanquiazul juntó muchas las líneas, sobre todo defensivamente. El ataque solo tuvo un nombre: Jaume Tovar. Todos los balones debían pasar por el solleric, que fue el futbolista más activo y que inquietó a la zaga perica.

La idea de juego del Atlético Baleares era muy sencilla: aguantar y esperar a tener una ocasión que nunca llegó en el primer tiempo. El Espanyol igualó la intensidad de los baleáricos, pero fueron poco clarividentes. Salinas tuvo la oportunidad más clara del primer tiempo. Remató dentro del área, pero Rivas achicó bien el espacio y paró con el pie el primer remate peligroso del encuentro.

Los de la Vía de Cintura no fueron inferiores en ningún momento. Se jugó a lo que ellos quisieron y, a medida que el tiempo transcurría, se fueron animando. Pelearon la posesión de balón y neutralizó a los de Manolo González. Lo más peligroso: un centro, que casi remata Morillo. Pero no importaba. No pasaba nada en el Estadi Balear, justo lo que quería Luis Blanco porque es la única forma de plantear un encuentro ante un equipo de Primera División.

Jofre Carreras tuvo la segunda ocasión del partido, aunque su disparo se fue algo desviado de la portería de Rivas. Tovar le sacó la amarilla a Pickle. Y allí se acabó un primer tiempo sin alternancia ni ocasiones, justo lo que quiso el entrenador blanquiazul.

A la salida de los vestuarios, dos centros del Atlético Baleares animaron al público. No hubo remate a portería todavía, pero el público respondió con aplausos. Presagiaron lo que iba a suceder. Fue algo parecido a una conexión espiritual porque solo unos minutos después, en el 53, Bejarano centró, la defensa del Espanyol despejó mal, el balón quedó muerto en el área y allí, el omnipresente Jaume Tovar, marcó en el primer disparo a puerta. Saltó la sorpresa y el Estadi Balear enloqueció.

La plantilla celebra la victoria con la afición.

La plantilla celebra la victoria con la afición. / Manu Mielniezuk

Los de Luis Blanco siguieron haciendo lo mismo. Y así, el Espanyol no encontró huecos. Manolo González movió el banquillo. La cosa se puso seria para los catalanes. Entraron dos titulares: Roberto Fernández y Urko González. Comenzaron a apretar y el esfuerzo físico del Atlético Baleares aumentó. Antes de que le pasara factura, Blanco metió a Iván Serrano y Juanmi Durán por Morillo y Bejarano. Necesitaba frescura. Y lo consiguió neutralizar porque el Espanyol siguió sin incomodar la meta de Rivas.

A falta de 20 minutos, el Espanyol agotó sus cambios. Dolan, Terrats y Hernández saltaron al terreno de juego. Ahora sí se notaron las permutas. Los catalanes embotellaron a los de la Vía de Cintura. Tocó sobrevivir al asedio por tierra y aire. Otra vez, Blanco se dio cuenta. Quitó a Tovar y apostó por la velocidad de Moha Keita y Gabri Ramis entró por Jofre para marcar muy de cerca a Dolan.

El cronómetro seguía corriendo. Solo algún centro obligó a Rivas a esforzarse, pero sin muchos problemas. Y llegaron los ‘olés’ de la grada. Estaban eufóricos porque se vieron en la tercera ronda. Aunque Dolan paró la respiración en el Estadi Balear con un buen remate que sacó bien Rivas. Siguieron los intentos a la deseperada, pero sin éxito. La euforia se desató. Y con razón.

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