Vicente Calderón, mecánico de la Fórmula 1: «La gente se sorprende en el ‘paddock’ cuando digo que soy de Ibiza»
El ibicenco, F1 Engine Kitter y miembro del Pit Stop Crew de Racing Bulls, valora su trayectoria y el camino para llegar a 'el Gran Circo' desde Abu Dabi

Imagen de Vicente Calderón con un coche del equipo Racing Bulls / DI
Jesús Rodríguez
Vicente Calderón, único mecánico ibicenco en el paddock de la Fórmula Uno, atiende a Diario de Ibiza desde Abu Dabi, donde este fin de semana la competición pondrá el broche de oro a una emocionante temporada que aún no tiene ganador.
¿Cómo acaba un mecánico ibicenco en el mundo de la Fórmula 1? ¿Qué le llevó desde la isla hasta trabajar en un equipo en el paddock?
Desde pequeño he sido un apasionado del mundo del motor. No he tenido mucha gente en mi entorno directo que estuviera involucrada en el motorsport, pero no había un evento en la isla que me perdiera. Empezando por el rally que se hacía en Sant Josep, el Autocross de Sant Rafel y, cómo no, la mítica Pujada a Sa Cala. Estaba más tiempo en el paddock que viendo las carreras, me encantaba formar parte de un equipo, y al terminar la ESO me ofrecieron varias oportunidades, y una de ellas fue estudiar mecánica. Cursé dos años en un Grado Medio y de ahí salté a un Grado Superior en el País Vasco, que fue el paso previo para ir a Barcelona y estudiar dos años más en una escuela especializada en mecánica de motorsport, donde finalicé como el alumno número uno de toda la promoción. Gracias a eso, pude hacer las mejores prácticas que había en la escuela con karting, turismos, GTS, incluso prototipos con los que estuve en las 24 horas de Le Mans. Todo eso me hizo tener el currículum perfecto para entrar en el equipo de Fórmula 1 en el que estoy hoy, que entonces era Toro Rosso, donde empecé en la fábrica hasta conseguir dar el salto a la pista.
¿Cuánto tiempo lleva ejerciendo como mecánico?
Pues en el equipo llevo seis años, y haciendo las carreras llevo cuatro. Estuve los dos primeros años en la fábrica, trabajando de mecánico más en la parte de revisión, de mantenimiento y gestión de piezas. Una vez entendí el procedimiento de trabajo y los diferentes protocolos que hay para trabajar allí, di el salto a la pista.
¿Cuál es exactamente su rol dentro del equipo? ¿Qué funciones desempeña y en qué áreas del coche trabaja?
Red Bull es nuestro hermano mayor, digamos. Nosotros somos Racing Bulls, el equipo junior. Mi rol dentro del equipo es bastante único: me dedico a la preparación de los motores en cuanto al montaje y desmontaje de sus componentes, un trabajo manual. También me centro en la gestión de estas piezas y en su mantenimiento, que es la parte más informática porque todo está dentro de un sistema para calcular los intervalos de cada cosa, el límite de vida de cada componente y los intervalos de mantenimiento también de cada uno de ellos. Es una posición especial porque soy el único en el equipo que se encarga de ello; preparo los motores para los dos coches y sus repuestos, por lo que tengo un departamento para mí solo. Además, formo parte del equipo de pit stop cuando hacemos las paradas, los cambios de gomas o lo que sea necesario.
¿Cómo es la transición del trabajo en el taller al nivel extremo de responsabilidad y de precisión que exige un box de la Fórmula 1?
Es un salto muy grande, porque en la pista se trabaja de una manera muy diferente a como se hace en la fábrica, donde tenemos unos tiempos bastante limitados. En la pista, el trabajo muchas veces requiere de improvisación, pero al mismo tiempo siguiendo los protocolos para evitar fallos. Hay que ser muy rápido y muy preciso, buscando siempre la perfección. La presión cada uno la lleva a su manera. Yo sentí mucha en mi primer año en pista, porque la gente trabaja muy rápido y tienes que igualar su ritmo».
¿Cuál ha sido el momento más intenso o más emocionante que ha vivido durante un gran premio con el equipo?
Lo más intenso son los pit stops, aunque con el tiempo se va haciendo más llevadero. Te juegas la carrera en diez segundos, y más nosotros, que no somos un equipo de los cuatro dominantes. Cuando llega el coche sabes que no puedes fallar, tenemos muchas cosas en juego y nada puede salir mal».
¿Tiene ambición por llegar al primer equipo de Red Bull?
El flujo interno que hay entre los dos equipos no es el que parece desde fuera. Es decir, no es que haya una posibilidad de promoción para nosotros para llegar a Red Bull desde nuestra posición actual, son equipos diferentes que se gestionan de maneras distintas, aunque tengan el mismo propietario. A mí me gusta crecer, siempre estoy en constante evolución, pero en este momento no me veo en otro equipo, ya que eso no quiere decir que pueda trabajar en mejores condiciones.
¿Qué parte de su identidad de la isla cree que le ha podido ayudar en un entorno tan competitivo?
Pues seguramente mi apertura de mente al estar rodeado de gente de todo el mundo. Es una cosa que ya vivía en Ibiza, a diferencia de gente de otras ciudades que están aquí en la Fórmula 1 que tal vez estén más aislados de los extranjeros. Fuera de la isla se conoce poco la pasión que hay en Ibiza por el mundo del motor, y cuando la gente descubre que soy ibicenco, se sorprende bastante. Por eso, una de mis misiones es dar visibilidad desde el entorno de la élite en el que estoy a la comunidad ibicenca de apasionados por el motor, de la que me enorgullece formar parte.
¿Qué le diría a un joven de Ibiza o de cualquier sitio pequeño de España que sueñe con trabajar algún día en la Fórmula 1?
Que lo más importante es tener las cosas claras, focalizarse en lo que uno quiere conseguir y ser coherente con lo que uno quiere para llevar a cabo las acciones necesarias. Con esto me refiero a priorizar el trabajo, ser constante y perseverante, porque no es tan difícil llegar hasta aquí. En el paddock, cada uno tiene una historia diferente, cada uno ha llegado de una manera diferente a la Fórmula 1. Pero lo que tenemos en común es esa pasión y esa perseverancia que hemos puesto para poder llegar hasta aquí y luchar por nuestro sueño. Y otra cosa: no hace falta ser ingeniero para trabajar en la Fórmula 1. Si alguien que lea esto siente curiosidad o quiere saber más sobre este tema, puede encontrarme en Instagram como @vince.f1.
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